08 Oct Hezbolá recibió 200 millones de dólares de Irán para ayudar a los libaneses desplazados, dicen fuentes
Estados Unidos disputa esas afirmaciones, dice que el grupo terrorista “trata de salvar las apariencias” con afirmaciones sobre ayuda de Teherán; se informa que Hezbolá busca restablecer su presencia en las zonas piloto del sur del Líbano.
Por agencias, Stav Levaton y personal del ToI

Un grupo de personas se reúne junto a un retrato gigante del fallecido exlíder de Hezbolá, Hasán Nasralá, en la plaza Tahrir de Bagdad el 26 de septiembre de 2026, para conmemorar el segundo aniversario de su muerte en un importante ataque de Israel contra los barrios del sur de Beirut, en el Líbano. (Murtadha RIDHA/AFP)
Beirut, Líbano – Hezbolá recibió 200 millones de dólares de Irán para ayudar a los libaneses desplazados por la guerra de este año con Israel, dijeron dos personas con conocimiento directo de la transferencia, en lo que sería la primera ayuda significativa del grupo terrorista a sus partidarios que soportaron la peor parte del conflicto.
Estados Unidos cuestionó la afirmación. El portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Tommy Pigott, dijo en un comunicado que el dinero “no está ahí”, acusando a Hezbolá de “tratar de salvar las apariencias con historias falsas sobre flujos de efectivo desde Irán”.
Las fuentes dijeron que Hezbolá recibió el dinero el mes pasado a pesar del fuerte control económico de Estados Unidos sobre Irán y las crecientes dificultades para hacer llegar fondos al aliado libanés de Teherán.
Los intermediarios que movían el dinero cobraban una comisión del 20%, lo que refleja los riesgos de tratar con el grupo, dijeron. Uno dijo que esto era cuatro veces la tarifa normal.
Cuando se le pidió un comentario, un funcionario de Hezbolá dijo que se había asegurado una cantidad y que en los próximos días se anunciaría un plan para distribuirla, sin dar más detalles sobre la fuente de los fondos.
El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, la misión permanente de Irán en Ginebra y el gobierno libanés no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios.

Un hombre con una bandera de Hezbolá pasa conduciendo frente a un edificio destruido tras un alto al fuego entre Israel y Hezbolá en la localidad de Nabatiyeh, en el sur del Líbano, el 22 de junio de 2026. (AP/ Mohammed Zaatari)
Hezbolá atacó a Israel a principios de marzo en apoyo a su patrocinador, Irán, mientras este enfrentaba una ofensiva israelí-estadounidense. El posterior bombardeo e invasión del sur del Líbano por parte de Israel provocó el desplazamiento de cientos de miles de partidarios chiitas de Hezbolá.
Sin embargo, hasta ahora, los desplazados han recibido poca o ninguna ayuda del grupo terrorista — fundado en 1982 por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán — el cual ha sufrido duros golpes israelíes tras haber desencadenado dos guerras desde 2023.
Pigott, representante del Departamento de Estado, afirmó que Hezbolá había causado sufrimiento a los libaneses y había quedado diezmado, al tiempo que su aliado, Teherán, padecía los efectos del bloqueo estadounidense a las exportaciones de petróleo. «Estados Unidos seguirá asfixiando las finanzas de Hezbolá mediante sanciones, al tiempo que respalda la capacidad del gobierno legítimo del Líbano para reconstruir el sur», declaró Pigott.
Ayudando a 50.000 familias
Hezbolá usaría los fondos para pagar 3.000 dólares iniciales por familia, y la prioridad sería para aquellas cuyas aldeas habían sido destruidas o eran inaccesibles debido a la presencia de las fuerzas israelíes, dijeron las fuentes. Se trata de unas 50.000 familias, afirmó una de las fuentes.
Irán ha mantenido el apoyo financiero a Hezbolá a lo largo de años de paralizantes sanciones estadounidenses: transfirió mil millones de dólares al grupo en los primeros 10 meses de 2025, según el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
Teherán nunca ha reconocido haber financiado a Hezbolá. La política de Irán de financiar representantes regionales ha provocado ira interna contra los gobernantes clericales en el pasado y podría resultar particularmente sensible en un momento de empeoramiento de las dificultades en Irán.
Irán había prometido a Hezbolá más financiación después de que Teherán firmara un acuerdo provisional con Washington en junio que permitía a Irán vender su petróleo, informó Reuters en ese momento. Ese acuerdo colapsó en julio.
Desde entonces, Washington ha intensificado la presión económica sobre Irán, endureciendo las sanciones e imponiendo un bloqueo naval para bloquear las exportaciones de petróleo iraní.
El líder de Hezbolá, Naim Qassem, declaró el mes pasado en un discurso que el grupo contribuiría pronto a un proyecto destinado a alojar a miles de personas desplazadas por la guerra, utilizando «recursos disponibles y donaciones», sin ofrecer más detalles.
La capacidad de Hezbolá para financiar servicios locales y proporcionar ayuda tras los conflictos ha contribuido a consolidar su apoyo en el pasado. Tras la guerra con Israel en 2006, el grupo distribuyó de inmediato importantes sumas de dinero en efectivo a los afectados y actuó con rapidez para ayudar a reconstruir su bastión en los barrios del sur de Beirut.

La gente reacciona mientras el secretario general de Hezbolá, el jeque Naim Qassem, se dirige a la multitud a través de una pantalla durante el primer día de las conmemoraciones de la Ashura, en el mausoleo del exlíder de Hezbolá Hassan Nasrallah, en los barrios del sur de Beirut, el 17 de junio de 2026. (Anwar Amro/AFP)
Sin embargo, en esta ocasión apenas hay indicios de reconstrucción. El primer ministro libanés, Nawaf Salam, afirmó el mes pasado que el costo total de la reconstrucción derivada de las dos guerras libradas desde 2024 podría superar los 27 000 millones de dólares.
Una guerra costosa
Las dos fuentes no ofrecieron detalles sobre cómo llegaba el dinero al Líbano.
Una de ellas señaló que a Hezbolá le resultaba cada vez más difícil mover fondos a través de las empresas financieras que anteriormente procesaban dichas transferencias. Estas firmas, con sede en Irak y Dubái, ya no eran una opción y ahora también enfrentaban presiones en Turquía, indicó la fuente.
Los adversarios de Hezbolá consideraban que el dinero era actualmente el «oxígeno» del grupo, añadió la fuente. A pesar de las dificultades para obtener financiación, el grupo terrorista no había dejado de pagar a sus combatientes ni a los familiares de aquellos que murieron en combate, afirmó la fuente.
En Líbano, la guerra ha cobrado un alto precio a la comunidad musulmana chií, que constituye la base de apoyo de Hezbolá. Israel ha arrasado aldeas en una franja de territorio que ha tomado en el sur, alegando que su objetivo es proteger el norte de Israel de los ataques de Hezbolá.

Una excavadora remueve tierra mientras equipos de rescate buscan supervivientes entre los escombros tras un ataque aéreo israelí perpetrado durante la noche contra la localidad de Kfar Roummane, en el sur del Líbano, el 7 de septiembre de 2026. (Mahmoud ZAYYAT/AFP)
Se dice que Hezbolá busca restablecer su presencia en las zonas piloto del sur del Líbano
Hezbolá también está llevando a cabo actividades limitadas en las tres zonas piloto del sur del Líbano, tras la retirada de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y el despliegue de las Fuerzas Armadas Libanesas (FAL) en la zona, según informó el miércoles la cadena pública Kan.
Las tropas israelíes comenzaron a retirarse de las zonas piloto en julio, en el marco de un plan mediado por Estados Unidos que contemplaba la confiscación de armas de Hezbolá por parte del ejército libanés en sectores del sur del Líbano y una retirada gradual de las tropas israelíes, cuyo objetivo final es abandonar el país.
Hezbolá, que fue obligado a replegarse al norte del río Litani, busca ahora restablecer su presencia en las localidades de Zawtar al-Gharbiyeh, Froun y Srifa, valiéndose de actores locales y recopilando información de inteligencia.
Una figura política libanesa opuesta a Hezbolá declaró a Kan que el gobierno no está cumpliendo con su cometido, y añadió que el desarme del grupo es tan crucial como la retirada de Israel.
«Si Hezbolá ocupa cada lugar que Israel abandona, eso también constituye un punto crítico», afirmó.
Las FDI no hicieron comentarios inmediatos sobre la información difundida.

Un soldado libanés permanece frente a una casa destruida tras desplegarse en el pueblo de Zawtar al-Gharbiyeh, en el sur del Líbano, el 26 de julio de 2026. (Foto AP/Ahmad Mantash)
Por otra parte, la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en Líbano informó que uno de sus puestos fue blanco de disparos de armas ligeras el miércoles, cerca de la frontera con Israel, aunque no se registraron víctimas.
«Esta mañana, varios disparos de armas ligeras impactaron en una posición de la FPNUL cerca de Kfar Shouba, a lo largo de la Línea Azul en el Sector Este», declaró la fuerza de la ONU en un comunicado, refiriéndose a la frontera de facto entre Israel y el Líbano.
Los cascos azules calificaron el tiroteo de «inaceptable».
«Esos ataques deliberados ponen en grave peligro la vida de las fuerzas de mantenimiento de la paz», señaló la misión, añadiendo que está investigando el incidente.
La FPNUL no indicó de quién sospecha como responsable del ataque contra el puesto. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) no emitieron comentarios inmediatos al respecto.
Bajo presión de Estados Unidos, el Consejo de Seguridad de la ONU decidió en agosto fijar el mes de diciembre como fecha de finalización del mandato de la FPNUL, desplegada desde 1978.
El mes pasado, el primer ministro del Líbano, Nawaf Salam, insistió ante la ONU en la necesidad de «evitar el vacío» que provocaría la retirada de la misión de mantenimiento de la paz desplegada en el sur del país sin un reemplazo viable.
Actualmente, la FPNUL cuenta con 7.500 cascos azules procedentes de unos 50 países.

Esta fotografía, tomada desde una posición en el norte de Israel, cerca de la frontera con el Líbano, muestra un vehículo blindado de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (FPNUL) pasando junto a edificios destruidos en el sur del Líbano el 22 de julio de 2026. (Jalaa MAREY/AFP)
Israel lleva mucho tiempo sosteniendo que la fuerza de observación ha fracasado en su misión, ya que apenas ha logrado impedir que Hezbolá acumule fuerzas cerca de la frontera israelí a lo largo de las últimas décadas.
Los ataques israelíes en el Líbano han causado la muerte de más de 4.300 personas desde el 2 de marzo, según el Ministerio de Salud libanés, que no distingue entre combatientes y civiles.
El ejército israelí ha informado que ha abatido a más de 2.500 operativos de Hezbolá — incluidos cientos de miembros de la Fuerza Radwan, la unidad de élite de dicho grupo terrorista — desde principios de marzo.
En ese mismo periodo, cuarenta soldados de las FDI y un contratista civil del Ministerio de Defensa han perdido la vida en el sur del Líbano. Asimismo, dos civiles murieron a causa de cohetes lanzados por Hezbolá, y un civil israelí falleció por error en el norte debido a fuego de artillería israelí.
Traducción: El Consulado General H. de Israel en Guayaquil
Fuente: The Times of Israel
