23 Sep Un juez argentino imputa a siete iraníes y a un libanés por el atentado de 1994 contra el centro judío AMIA
Uno de los 7 lidera el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán
Los acusados iraníes ocupaban altos cargos gubernamentales, mientras que el sospechoso libanés era miembro de Hezbolá; las acusaciones, formuladas en ausencia, podrían derivar en un juicio por el ataque que causó 85 muertos.
Por AFP

Personas sostienen fotografías de las víctimas durante una ceremonia para conmemorar el 31º aniversario del atentado contra la AMIA, que dejó 85 muertos y más de 300 heridos, en Buenos Aires, Argentina, el 18 de julio de 2025. (Luis ROBAYO / AFP)
Un juez argentino imputó formalmente el lunes a siete iraníes y a un ciudadano libanés por su presunta participación en el atentado con bomba de 1994 contra el centro comunitario judío AMIA en Buenos Aires.
La decisión representa el paso más reciente hacia un posible juicio en ausencia por el ataque a la Asociación Mutual Israelita Argentina, que causó la muerte de 85 personas y dejó más de 300 heridos. El atentado devastó a la comunidad judía más grande de América Latina y fue el ataque antisemita más mortífero fuera de Israel desde el Holocausto; sin embargo, nadie ha sido detenido por ello hasta la fecha.
Argentina, Estados Unidos e Israel han sospechado durante mucho tiempo que el grupo terrorista libanés Hezbolá perpetró el ataque a petición de su patrocinador, Irán. Un tribunal argentino dictaminó en 2024 que Irán y Hezbolá fueron los responsables y, en una medida respaldada por el gobierno derechista del presidente Javier Milei, los tribunales argentinos autorizaron el año pasado la posibilidad de celebrar un juicio en ausencia.
En junio, antes de que se presentaran los cargos el lunes, el juez argentino Daniel Rafecas dictaminó que los sospechosos iraníes y libaneses podían ser juzgados en ausencia. Los siete acusados iraníes ocupaban altos cargos en Irán cuando se produjo el atentado. El ciudadano libanés era miembro de Hezbolá. Otros dos acusados fueron apartados de la causa por falta de pruebas.
Según informan medios argentinos, las personas acusadas son: Ali Fallahijan, exministro de Inteligencia; Ali Akbar Velayati, entonces ministro de Asuntos Exteriores; Mohsen Rezaei, excomandante en jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán; Ahmad Vahidi, entonces jefe de la Fuerza Quds; Hadi Soleimanpour, entonces embajador de Irán en Argentina; Mohsen Rabbani, entonces consejero cultural de la embajada iraní; y Ahmad Reza Asghari, agente de inteligencia. El ciudadano libanés acusado es Salman Raouf Salman.
El mes pasado, Rezaei fue nombrado jefe del máximo órgano de seguridad nacional de Irán – el Consejo Supremo de Seguridad Nacional.

Mohsen Rezaei, excomandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán — nombrado el 9 de agosto de 2026 secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán — asiste a una ceremonia en el mausoleo del ayatolá Ruhollah Jomeini, en el sur de Teherán, el 4 de junio de 2026. (Foto de Morteza Nikoubazl/NurPhoto)
La mayoría de estos nombres también figuraron en una lista de la Asamblea General de Interpol en 2007. Argentina solicitó que se los incluyera en el sistema internacional de alertas de búsqueda de personas.
«La decisión de perpetrar el atentado fue tomada en agosto de 1993 por las más altas esferas del régimen iraní y encomendada a Hezbolá», escribió Rafecas en un comunicado.
El presidente argentino, Javier Milei, firme aliado de Israel, celebró la decisión en las redes sociales.
«Moralidad como política de Estado», escribió en X.

Las secuelas del atentado a la AMIA de 1994 en Buenos Aires. (Diario La Nación (Argentina/Wikipedia Commons)
Si bien la celebración de un juicio es ahora una posibilidad real, los acusados podrían apelar el procesamiento.
«Todavía queda todo un proceso por delante», declaró Rafecas a la AFP, señalando otros pasos procesales necesarios antes de que pueda llevarse a cabo un juicio.
Dos años antes del atentado contra la sede de la AMIA, una bomba en la embajada de Israel en Buenos Aires cobró 29 vidas.
El fallo del lunes sugirió que ambos incidentes podrían estar relacionados y solicitó la opinión de la Corte Suprema de Argentina sobre la posible vinculación de los dos casos, dada la presunta participación de Hezbolá en ambos.
Los atentados han convulsionado los sistemas político y judicial de Argentina durante décadas, junto con las denuncias de que el gobierno argentino encubrió el papel de Irán en los ataques. En 2004, Argentina nombró al fiscal especial Alberto Nisman para investigar el atentado contra la AMIA. Sin embargo, fue hallado muerto en 2015, horas antes de que tuviera previsto presentar acusaciones de que la entonces presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, junto con otros altos funcionarios, habían participado en un encubrimiento.
Inicialmente, su muerte se calificó de suicidio, pero posteriormente Argentina reconoció que se trató de un homicidio.

Alberto Nisman, el fallecido fiscal que investigó el atentado de 1994 contra el centro comunitario judío AMIA, hablando con periodistas en Buenos Aires, Argentina, el 29 de mayo de 2013. (Foto AP/Natacha Pisarenko)
Además, el expresidente argentino Carlos Menem, quien ocupaba el cargo en el momento de ambos atentados, fue juzgado por encubrir el atentado contra la AMIA. Sin embargo, finalmente fue absuelto y falleció en 2021.
El exjefe de inteligencia de Argentina, Hugo Anzorreguy, fue condenado a cuatro años y medio de prisión por su papel en la obstrucción de la investigación.
Anzorreguy figuraba entre la docena de acusados que enfrentaron múltiples cargos de corrupción y obstrucción a la justicia en el caso, incluido el exjuez que lideró la investigación del atentado, Juan José Galeano. Este último fue condenado en 2019 a seis años de prisión por encubrimiento y violación de pruebas.
En 2024, los fiscales solicitaron una orden de arresto contra el ayatolá Ali Jamenei, exlíder supremo de Irán, en relación con el atentado. Jamenei, quien estaba en el poder cuando ocurrió el ataque, murió en febrero a causa de un ataque israelí al comienzo de la guerra con Irán.
Traducción por: El Consulado General H. de Israel en Guayaquil
Fuente: The Times of Israel
