01 Oct Piloto de flydubai intenta secuestrar un vuelo a Tel Aviv con fines terroristas; pasajeros israelíes frustran la acción
Un funcionario israelí afirma que se evitó una «gran tragedia» después de que el piloto apuñalara a su copiloto e intentara secuestrar la aeronave, que transportaba a más de 100 pasajeros israelíes • El avión realiza un aterrizaje de emergencia en Arabia Saudita.
Por Amichai Stein, James Genn, Yonah Jeremy Bob, Zvika Klein

Daños en el comando de dirección de un vuelo de flydubai tras un presunto intento de secuestro, 30 de septiembre de 2026 (Foto: CORTESÍA).
Ciento setenta y cuatro pasajeros israelíes regresaron al aeropuerto Ben-Gurión el martes por la noche tras una impactante serie de sucesos en los que varios pasajeros ayudaron a reducir a un piloto omaní — quien actuaba como secuestrador — que había intentado estrellar el avión horas antes.
Los pasajeros viajaban inicialmente en un vuelo comercial de flydubai con destino a Tel Aviv desde Dubái; sin embargo, el piloto secuestrador — que ejercía como copiloto del vuelo — apuñaló al piloto principal e intentó estrellar la aeronave, hasta que cuatro pasajeros lograron herirlo y reducirlo.
Una tripulación adicional a bordo pudo aterrizar el avión en Arabia Saudita, aunque el piloto original, de nacionalidad india, se encontraba en estado crítico tras haber sido apuñalado repetidamente por el piloto omaní.
Uno de los pasajeros israelíes, profesional de la salud, ayudó a contener la hemorragia del piloto indio, quien, según los informes, se encontraba estable en Arabia Saudita.
Algunos de los pasajeros que lograron retomar el control del avión atribuyeron el mérito al piloto indio por haberles abierto la puerta de la cabina — incluso después de haber sido apuñalado — para que pudieran prestarle auxilio.

El Aeropuerto Príncipe Sultán bin Abdulaziz, también conocido como Aeropuerto de Tabuk, 11 de septiembre de 2017 (Foto: Wikimedia Commons)
Los pasajeros regresaron a salvo a Israel con ayuda del Mossad, pese a la negativa saudí sobre el avión
Tras permanecer unas seis horas en Tabuk (Arabia Saudita), un segundo avión de flydubai — con una nueva tripulación especialmente autorizada por el Mossad — llegó al país y trasladó a los pasajeros israelíes de vuelta a Israel.
Parte del retraso se debió a que las autoridades saudíes se negaron a permitir que un avión de la Fuerza Aérea israelí o un vuelo comercial de El Al — que habrían llegado antes — repatriaran a los pasajeros al Estado judío; Riad temía que el primer ministro Benjamín Netanyahu utilizara el incidente con fines electorales o para promover la normalización de relaciones.
Se llegó a proponer el envío de un avión sin distintivos, pero finalmente Arabia Saudita rechazó la idea.
Una fuente cercana a la familia real saudí declaró a The Jerusalem Post que «Israel debe entender que la normalización no puede imponerse a la fuerza».
Se produjo otro retraso cuando muchos pasajeros israelíes se negaron inicialmente a embarcar en el nuevo avión de flydubai, insistiendo en que solo saldrían de Arabia Saudita a bordo de una aeronave israelí.
Finalmente, cedieron en su postura al ser informados de que esa era su única opción para ser rescatados.
Hasta el momento, diversas fuentes han comunicado al Post que el Mossad, el Shin Bet, las FDI y el Ministerio de Transportes consideran que el secuestrador actuó como un «lobo solitario», sin recibir órdenes de Irán ni de ningún otro grupo terrorista.
Existe una cierta desconexión en la investigación, ya que las autoridades saudíes dirigen el interrogatorio del secuestrador, mientras que Israel recibe la información desde Riad de forma indirecta o a través de los pasajeros que hablaron con él tras ser reducido.
El equipo conjunto de seguridad israelí está investigando varias fallas, entre ellas por qué no se verificó adecuadamente si el piloto omaní portaba armas, dado que llevaba consigo un arma en la cabina con la que llegó a apuñalar a su copiloto.
Las autoridades saudíes también están investigando cómo los Emiratos Árabes Unidos permitieron que un ciudadano omaní piloteara una aeronave con destino a Israel, dado que existían acuerdos explícitos entre ambos países de que esto no sucedería.
Hubo informaciones contradictorias sobre quién abogaba por una suspensión temporal de los vuelos entre los Emiratos Árabes Unidos e Israel hasta que se resolvieran estas cuestiones, aunque algunos atribuyeron al director del Shin Bet, David Zini, el haber impulsado esta iniciativa.
La ministra de Transportes, Miri Regev, terminó respaldando esta postura, si bien algunas informaciones previas indicaban que inicialmente se había opuesto a la posición de Zini al respecto.
El Shin Bet se negó a confirmar o desmentir la supuesta disputa, pero unas filtraciones anónimas parecían presentar a Zini como alguien que había advertido, incluso antes del suceso, sobre la insuficiencia de las medidas de seguridad en torno a los vuelos entre los Emiratos Árabes Unidos e Israel.
No obstante, al parecer, la principal preocupación de Zini era la seguridad de los israelíes durante su estancia en los Emiratos, y no la posibilidad de que un piloto actuara por su cuenta para estrellar la aeronave que él mismo piloteaba.

Un avión Boeing 737-8 MAX de flydubai (matrícula A6-FKF), que se dirigía a Israel desde los Emiratos Árabes Unidos y se desvió hacia Arabia Saudita, sobrevuela Salzburgo (Austria) el 8 de marzo de 2026 (Foto: KARL DITTLBACHER/VÍA REUTERS).
Un avión con 174 pasajeros a bordo cae 4.000 metros
Asimismo, se investigan cuáles eran las verdaderas intenciones del piloto omaní: si pretendía estrellar el avión en un lugar cualquiera con el objetivo de matar a los pasajeros, o si esperaba estrellarlo en una zona urbana de Israel para causar víctimas israelíes adicionales.
Durante el altercado, la aeronave descendió bruscamente unos 4.000 metros, según señaló un funcionario.
El avión, que operaba el vuelo FZ1073 con 174 pasajeros a bordo, transmitió inicialmente el código de transpondedor 7700 — indicativo de emergencia general — antes de cambiar al 7500 — que señala una interferencia ilícita — y volver posteriormente al código inicial.
Medios israelíes informaron más tarde, el miércoles, que 166 de los pasajeros a bordo eran israelíes.
A medida que se desarrollaba el incidente, la Fuerza Aérea de Israel (FAI) movilizó aviones de combate ante una posible emergencia y elevó su nivel de alerta.
El espacio aéreo israelí también se cerró temporalmente y se reabrió más tarde, una vez que el avión aterrizó en Arabia Saudita.
Fuentes israelíes informaron posteriormente al Post que el presidente de los Emiratos Árabes Unidos, Mohammed bin Zayed al-Nahyan, habló con Netanyahu tras el intento de secuestro.
A su regreso a Israel, los pasajeros israelíes estallaron en vítores espontáneos y fueron recibidos con bailes entusiastas en el aeropuerto Ben-Gurion.
Uno de los pasajeros que actuó heroicamente se reunió con Netanyahu, mientras que varios otros relataron a los medios su heroica y angustiosa experiencia.
Varios pasajeros afirmaron que, de no haber sido por el pequeño grupo que se abalanzó sobre el piloto omaní, todos habrían muerto.
En noticias relacionadas, el jefe del Estado Mayor de las FDI, teniente general Eyal Zamir, canceló su viaje previsto a Estados Unidos debido a la situación en curso. Zamir tenía programado reunirse con el presidente del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., general Dan Caine, y con el jefe del Comando Central de EE.UU. (CENTCOM), almirante Brad Cooper, según confirmó el Post.
Yasmin Abu Kasis, cuya hija Miriam viajaba en el vuelo, relató que su hija le había contado que escuchó gritos y vio cómo un hombre sacaba un cuchillo, tiraba al piloto al suelo y había sangre por todas partes.
No es la primera vez que un vuelo entre Israel y los Emiratos Árabes Unidos aterriza en Arabia Saudita. Un vuelo de flydubai que cubría la ruta de Dubái a Tel Aviv realizó un aterrizaje de emergencia en Riad en septiembre de 2025 debido a una emergencia médica, según informó el Post en aquel momento.
Incidentes similares en otros lugares han dado lugar a suspensiones inmediatas.
En 2022, dos pilotos de Air France fueron suspendidos tras enfrentarse físicamente en la cabina de mando durante un vuelo de Ginebra a París. Los miembros de la tripulación tuvieron que separarlos, y uno de los pilotos permaneció en la cabina hasta el aterrizaje.
Un incidente aún más grave ocurrió en 2009 en un vuelo de Air India desde Sharjah (Emiratos Árabes Unidos) a Nueva Delhi (India), cuando pilotos y miembros de la tripulación intercambiaron golpes; el altercado se trasladó de la cabina de mando a la zona de servicio de la aeronave. Dos pilotos y dos miembros de la tripulación fueron suspendidos y la policía inició una investigación.
Shir Perets, Amir Bohbot, Eli Leon y Reuters contribuyeron a este informe.
Traducción por: El Consulado General H. de Israel en Guayaquil
Fuente: The Jerusalem Post
