23 Sep ¿Cuándo es Sucot en 2026? Horarios de la festividad y guía halájica
¿Cuándo comienza Sucot? ¿cuándo es Jol Hamoed? ¿por qué no se toman las Cuatro Especies el primer día este año? y ¿cuándo se recita la bendición por sentarse en la sucá? Una guía práctica para la festividad en Israel.
Por el Rabino Yosef Zvi Rimon

Una sucá (Foto: Tomertu / Shutterstock)
El primer día de Sucot del año 5787, que cae el 15 de Tishrei, comienza este año al atardecer del viernes 25 de septiembre de 2026 — coincidiendo con el inicio del Sabbat — y finaliza la noche del sábado 26 de septiembre. El primer día de Sucot es Yom Tov, jornada durante la cual la ley judía prohíbe la melajá, es decir, las categorías de trabajo vedadas en las festividades.
En Israel, Jol Hamoed Sucot comienza a continuación y se extiende hasta el final de Hoshana Rabá, el 2 de octubre. A Sucot le siguen Sheminí Atzeret y Simjat Torá, que en Israel se celebran el mismo día — el 22 de Tishrei —desde el 2 hasta el 3 de octubre.
Horarios de la festividad: Primer día de Sucot
Sucot y Sabbat comienzan el 25 de septiembre: Jerusalén 17h56; Tel Aviv 18h13; Haifa 18h05; Beerseba 18h14; Petaj Tikva 17h53; Modi’in 18h13; Netanya 18h12; Asdod 18h12; Ascalón 18h04; Safed 18h06; Tiberíades 18h03; Eilat 18h03; Kiryat Shmona 18h00.
Sucot y Sabbat finalizan el 26 de septiembre: Jerusalén 19h07; Tel Aviv 19h09; Haifa 19h09; Beerseba 19h09; Petaj Tikva 19h09; Modi’in 19h08; Netanya 19h09; Asdod 19h10; Ascalón 19h10; Safed 19h07; Tiberíades 19h06; Eilat 19h08; Kiryat Shmona 19h06.
El primer día de Sucot coincide con Sabbat
Este año, el primer día de Sucot cae en Sabbat. Por lo tanto, las cuatro especies no se toman el primer día de la festividad, sino únicamente durante los días restantes.
En consecuencia, la mitzvá (precepto) de tomar las cuatro especies este año es de origen rabínico y no bíblico; por ello, algunas normas pueden aplicarse con mayor flexibilidad que si el primer día no coincidiera con Sabbat.
La Mishná, en el tratado Sucá, establece: «Originalmente, el lulav se tomaba en el Templo durante siete días y en los demás lugares durante un día. Tras la destrucción del Templo, el rabino Yojanán ben Zakai instituyó que el lulav se tomara en los demás lugares durante siete días, en recuerdo del Templo».
Según la Mishná, la obligación bíblica de tomar el lulav se aplica en el Templo durante los siete días de Sucot, mientras que fuera del Templo se aplica — según la Torá — únicamente el primer día.
Tras la destrucción del Templo, el rabino Yojanán ben Zakai estableció que el lulav se tomara durante los siete días en todas partes, en recuerdo del Templo.
Así, los judíos toman las cuatro especies todos los días de Sucot, pero solo el primer día conlleva una obligación bíblica; en los días restantes, la obligación es de origen rabínico.
El Talmud explica que, aunque la Torá exige el uso de las cuatro especies incluso cuando el primer día coincide con el Sabbat, los sabios prohibieron hacerlo debido al riesgo de que una persona las transportara cuatro codos (aproximadamente 1,8 metros) en el dominio público. Rava explicó que esta medida se adoptó como una precaución para evitar que alguien tomara las especies en la mano y las llevara ante un experto para aprender a cumplir con el mitzvá (precepto).

Las cuatro especies. Este año se toman únicamente durante Jol Hamoed (Foto: Tomertu / Shutterstock).
Los requisitos básicos que definen a cada una de las cuatro especies — el etrog (citrón), el lulav (frondacerrada de la palma datilera), los hadasim (mirtos) y las aravot (sauces) — se aplican durante toda la festividad.
Sin embargo, otras normas son más flexibles después del primer día. En el primer día, las cuatro especies deben pertenecer a la persona que cumple la mitzvá y no pueden ser simplemente prestadas, a menos que se entreguen como regalo con la condición de que sean devueltas. En los días subsiguientes, sí se pueden utilizar especies prestadas.
En el primer día, un etrog que presenta defectos — como un agujero — no es válido; en cambio, en los días restantes, podría serlo.
Las autoridades discrepan respecto a otros defectos, como un etrog al que se le ha caído el pitom (es la pequeña punta con forma de corona o el tallo sobresaliente en la parte superior de un etrog) o uno con ciertas manchas; en muchos de estos casos, la especie puede ser aceptada en los días posteriores.
La mitzvá de habitar en la sucá
La obligación fundamental de habitar en la sucá se deriva del versículo: «Habitaréis en sucot durante siete días; todo ciudadano de Israel habitará en sucot» (Levítico 23:42).
Los sabios interpretaron que la palabra «habitar» significa vivir en la sucá tal como uno vive normalmente en su hogar.
El Sifrá enseña: «»Habitaréis» significa hacerlo de la manera en que uno reside habitualmente. De ahí que se dijera: uno come en la sucá, bebe en la sucá, pasa el tiempo en la sucá y lleva sus pertenencias a la sucá».
Por consiguiente, los sabios concebían la sucá como el hogar de la persona durante Sucot. La ley judía permite salir de la sucá en ocasiones, pero el sentido directo de los versículos bíblicos y de las enseñanzas rabínicas es que la persona debe esforzarse por tratar la sucá como su hogar, pasar en ella el mayor tiempo posible y aprovechar al máximo la mitzvá.
La bendición «leishev basukkah»
El Talmud, en el tratado Sucá, establece que cuando una persona entra en la sucá para habitar en ella, la bendición que se recita es: «Bendito seas Tú, Señor, Dios nuestro, Rey del universo, que nos santificaste con Tus preceptos y nos ordenaste habitar en la sucá».
Las primeras autoridades halájicas discreparon sobre el momento en que debía recitarse la bendición. El Shulján Aruj, el Ramá y la Mishná Berurá dictaminan que la bendición se recita específicamente al comer en la sucá. Por consiguiente, debe decirse antes de comer.
¿Qué tipo de ingesta requiere la bendición? Una persona que come pan en una cantidad superior a un kebeitzá (el volumen de un huevo), o alimentos a base de grano en una cantidad considerada una comida formal, ciertamente recita la bendición, ya que dichos alimentos requieren el uso de la sucá por estricta ley.
Según la Mishná Berurá, la costumbre generalizada es recitar también la bendición sobre una cantidad de mezonot equivalente a un kebeitzá (aproximadamente 56 centímetros cúbicos). Para evitar cualquier inquietud respecto a una bendición recitada en vano, se recomienda permanecer en la sucá un breve lapso después de comer, con la intención de que la bendición abarque tanto la ingesta de alimentos como la permanencia en la sucá.
Quien haya recitado la bendición «leishev basuká», haya comido y luego permanecido en la sucá hasta la siguiente comida, no necesita recitar la bendición nuevamente. Del mismo modo, quien sale brevemente con la intención de regresar de inmediato — y efectivamente lo hace — no tiene obligación de repetirla.
Sin embargo, quien sale para atender asuntos laborales, acudir a la sinagoga o realizar otras gestiones debe recitar nuevamente «leishev basuká» al regresar y comer en la sucá.

Sucot, una pintura de 1867 de Moritz Daniel Oppenheim
Comer en la sucá
La Mishná establece que está permitido comer y beber de manera informal fuera de la sucá. Las reglas básicas son:
1. El pan o los alimentos a base de cereales — incluidos platos como la pasta o el ptitim — en una cantidad superior a un kebeitzah (aproximadamente 56 centímetros cúbicos o el volumen de dos cajas de fósforos), deben consumirse dentro de la sucá según la ley judía.
2. La carne, el pescado y alimentos similares pueden consumirse de manera informal fuera de la sucá; no obstante, es correcto adoptar una postura rigurosa y evitar consumirlos como parte de una comida formal — como el almuerzo — fuera de la sucá.
3. Las frutas y verduras pueden consumirse fuera de la sucá, incluso en grandes cantidades.
4. Las bebidas pueden consumirse fuera de la sucá en cualquier cantidad, aunque se debe ser riguroso y evitar beber vino como parte de una sesión formal de consumo de bebidas fuera de la sucá.
Estas normas definen el límite halájico entre una comida formal y una ingesta ocasional. Es digna de elogio la persona que desea adoptar una postura rigurosa y consumir incluso alimentos ocasionales dentro de la sucá, sin que ello se considere una muestra de ostentación. Por otro lado, quien no sigue este criterio de rigor no se considera negligente en la observancia.
Dicho rigor puede aplicarse también al consumo de agua; no obstante, cabe la posibilidad de ser estricto con otros alimentos y bebidas y, al mismo tiempo, adoptar un criterio más flexible respecto al agua.
Dormir en la sucá
El Talmud establece que no está permitido dormir fuera de la sucá. Se permite comer de manera informal fuera de ella, pero incluso una breve siesta está prohibida.
El Talmud explica que «no existe una medida fija para el sueño». Rashi aclara que, en ocasiones, una persona puede dormitar brevemente y considerar que eso es suficiente. En este sentido, incluso un sueño pasajero se considera más significativo que comer de manera informal y, por lo tanto, está prohibido fuera de la sucá.

Rabino Yosef Zvi Rimon Foto: Yehoshua Halevi
Sin embargo, a lo largo de las generaciones, muchas personas han sido permisivas respecto a dormir en la sucá. Esto requiere una explicación, ya que el Talmud aborda el tema del sueño con mayor rigor que el de las comidas ocasionales. Diversas autoridades halájicas, tanto antiguas como posteriores, ofrecieron justificaciones para quienes adoptan esta postura más flexible.
El Mordejai escribió que las personas temen al frío en la sucá y, por consiguiente, se las considera enfermas o en situación de malestar, categorías que pueden eximir a una persona de cumplir con la mitzvá. Esta norma fue citada por el Rema.
El Shulján Aruj HaRav señaló que dicha exención se aplica únicamente cuando las molestias y dificultades son tales que la persona también evitaría dormir en su propia casa bajo condiciones similares.
El Rema ofreció otra defensa de aquellos que son permisivos. En su opinión, la mitzvá es que un hombre duerma con su esposa como lo haría en casa. Dado que su esposa generalmente no puede dormir en la sucá, el marido también puede estar exento.
Estos argumentos son esencialmente defensas de una práctica permisiva. En la diáspora, muchos tradicionalmente han evitado dormir en la sucá debido a las condiciones climáticas. En Israel, sin embargo, uno debe hacer un esfuerzo por tener una sucá adecuada y cómoda para dormir y dormir allí tanto como sea posible.
El rabino Yosef Zvi Rimon es rabino del Consejo Regional de Gush Etzion, rabino del Colegio Tecnológico de Jerusalén y presidente de la organización Sulamot.
Traducción por: El Consulado General H. de Israel en Guayaquil
Fuente: YnetNews
