05 Ene Cómo Medica lanzó discretamente una red de hospitales privados en Israel
A principios de enero, cuatro centros médicos se consolidarán operativamente y comenzarán a operar como la red Medica
Por Gali Weinreb/GLOBES/TNS

Medicina privada en Israel (foto ilustrativa) (Foto: SHUTTERSTOCK)
A lo largo de una década, un nuevo e importante actor en el sistema sanitario israelí ha surgido de forma discreta, y ahora se ha anunciado oficialmente como una nueva red hospitalaria privada.
A principios de enero, cuatro centros médicos se consolidarán operativamente y comenzarán a operar como la red Medica. El objetivo es que el 75% de su actividad provenga de los fondos de salud, es decir, del sistema público de salud.
El primer paso hacia la creación de Medica se dio en 2015, cuando Zvi (Zvika) Barinboim, junto con sus socios — Cesarea Medical Electronics Holdings de Zvi Barak, la familia Arkin y la firma de inversión Altshuler Shaham — adquirió las clínicas NARA.
Dos años más tarde, NARA adquirió el Hospital Elisha de Haifa, que también opera clínicas en otros lugares, y cambió su nombre a Medica. En 2018, Medica inauguró el Centro Médico Rosen (RMC por sus siglas en inglés) en Afula y, en 2019, cerró un acuerdo con el fondo de salud Meuhedet, a través del cual Meuhedet adquirió el 40% de la propiedad.
En 2024, Medica se convirtió en una red al adquirir el Hospital Raphael de Tel Aviv por 550 millones de NIS. El hospital fue fundado por un grupo de inversores privados y la aseguradora Harel, basándose en una antigua licencia de un hospital de Bat Yam para realizar casi todo tipo de cirugías. El fondo de salud Leumit se incorporó como accionista a la red.

Una imagen ilustrativa de médicos israelíes operando. (Foto: FLASH90)
Director ejecutivo de Medica: La medicina privada permite a los médicos obtener lo que merecen
«Realmente no podíamos basar una red en un gran hospital en Haifa, ni desde el punto de vista del poder adquisitivo ni desde el punto de vista de los acuerdos», afirma el Dr. Shlomi Yisraelit, director ejecutivo de la red. «Pero con la incorporación de Raphael, junto con la de Leumit, a la propiedad de la red, nos convertimos en una fuerza importante en el mercado de la salud. Sin embargo, aún existen muchos desafíos con respecto al regulador, que aún nos considera medicina privada».
¿Cómo cuáles?
«Como obtener licencias para ampliar nuestras capacidades, establecer centros adicionales, ser percibidos como proveedores de servicios para el sistema de salud pública y no como su enemigo. Que nos vean como socios y no como competidores».
El Dr. Yisraelit describe varios procesos que llevaron a la formación de la red Medica tal como es. El primero es la entrada de los fondos de salud en la propiedad de los hospitales. Clalit siempre tuvo hospitales públicos y en los últimos años se convirtió en propietario de un centro médico en Herzliya. Maccabi, propietario de los hospitales Assuta, también se convirtió en propietario de un hospital público cuando se construyó Assuta Asdod. Los fondos Meuhedet y Leumit se quedaron sin hospitales y sin las sinergias que se pueden generar cuando un fondo de salud envía a sus miembros a sus propios hospitales. Serán los propietarios del hospital público Sheba Negav, pero eso solo ocurrirá dentro de unos años.
La propiedad de una red hospitalaria privada permite a los fonos de salud aprovechar estas sinergias gracias a otro proceso: la reforma que permite y fomenta que los fondos de salud adquieran servicios de hospitales privados, de modo que un paciente pueda someterse a una cirugía u otro procedimiento médico con el compromiso del fondo de cubrirlo (Formulario 17).
«En los últimos años, casi no se han construido hospitales públicos en Israel, pero se ha producido un proceso que equivale a una nacionalización silenciosa de la medicina privada», afirma Yisraelit. «La mayoría de los hospitales privados reciben la mayor parte de su trabajo de los fondos de salud, y no de seguros médicos privados».
Además de los hospitales y clínicas que ha adquirido, el grupo ha establecido un laboratorio de patología en Rehovot que trabajará para impulsar las tecnologías de biopsia de fluidos. «Solo había dos laboratorios de patología en Israel, y luego uno de ellos fue adquirido por Clalit y el otro por Assuta», explica el Dr. Yisraelit. En cuanto interviene un fondo de salud, se pierde el control sobre los tiempos de respuesta, la calidad de las respuestas y la capacidad de comunicarse con el laboratorio. Cuando el laboratorio es nuestro, los resultados se integran completamente en el historial del paciente.”
¿Querrán adquirir más clínicas?
«Actualmente estamos ocupados con la estabilización y el crecimiento orgánico. En el futuro, abriremos más centros donde los fondos de salud nos necesiten: Jerusalén, Bet Shemesh, Asdod; y donde el país nos necesite, lo que nos lleva a Katzrin, por ejemplo. No sé si esto se materializará, pero tenemos la firme intención de dar una respuesta a los residentes y soldados de allí. También estamos en contacto con varios lugares más allá de la Línea Verde; es una oportunidad.»
Cada vez que se inaugura un nuevo hospital, surge el problema de la falta de personal y de canibalismo dentro del sistema.
«La medicina privada permite a los médicos ganar lo que creen que merecen y los mantiene en el sistema de salud, y en Israel. Hay escasez de personal, y la estamos padeciendo. Esto es algo que el Estado debe resolver, de acuerdo con las necesidades del sistema en su conjunto.»
Traducción: Consulado General H. de Israel en Guayaquil
Fuente: The Jerusalem Post
