09 Sep Escanear el futuro: mediante la IA, Israel intenta anticiparse a las crisis globales
El Ministerio de Innovación, Ciencia y Tecnología presentó sus sistemas de predicción estratégica, capaces de detectar tendencias globales antes de que se conviertan en crisis. ¿Puede una máquina anticipar guerras, pandemias o cambios geopolíticos?
Rafael Kahan
Durante décadas, el Estado de Israel se apoyó en mecanismos tradicionales para evaluar tendencias globales y planificar estratégicamente. Pero ¿qué ocurre cuando se quiere detectar una tendencia antes de que golpee como un tsunami? Consultamos al doctor Víctor Israel, jefe del departamento “Línea del Horizonte” en el Ministerio de Innovación, Ciencia y Tecnología. Su equipo ofrece estimaciones sobre el futuro utilizando sistemas tecnológicos avanzados para apoyar la planificación estratégica de los ministerios gubernamentales.
La idea de un sistema así recuerda al ordenador Deep Thought del libro Guía del autoestopista galáctico, que responde a la pregunta sobre el sentido de la vida con el número 42, o a la bola de cristal de una adivina. Pero en realidad se trata de un sistema extremadamente serio, que ya ha demostrado su eficacia en casos como la gestión de la crisis del coronavirus o la identificación de tendencias políticas internacionales.

El sistema ya predijo la Guerra Fría entre Estados Unidos y China en 2018. (Reuters)
Identificación y predicción de tendencias
Se trata de cuatro sistemas que operan en paralelo, basados en tecnologías distintas. El primero, dedicado a detectar tendencias emergentes, lleva cuatro años en funcionamiento. El segundo se centra en tecnologías futuras, también activo desde hace cuatro años. El tercero, enfocado en cadenas de suministro, se volvió operativo recientemente, sobre todo para el Ministerio de Defensa. El cuarto —y posiblemente el más sofisticado— es “Línea del Horizonte”, aún en desarrollo.
Estos sistemas fueron presentados por el Ministerio en la conferencia “Más allá del horizonte 2025”, celebrada esta semana. “Trabajamos con un presupuesto de apenas 4 a 5 millones de shekels”, explicó el doctor Israel a Ynet. El sistema fue creado originalmente como laboratorio dentro del Ministerio de Inteligencia, bajo la gestión del ministro Israel Katz en 2018.
Desde entonces se convirtió en uno de los cuatro departamentos del Ministerio de Inteligencia. Tras la disolución del ministerio el año pasado, el sistema fue transferido —a pedido de la ministra Gila Gamliel, última titular de Inteligencia— al Ministerio de Innovación, Ciencia y Tecnología, donde opera actualmente. Gamliel destacó que “el mecanismo de escaneo del horizonte refleja la excelencia israelí en la vanguardia tecnológica, agudiza el uso de herramientas de inteligencia artificial y contribuye al fortalecimiento de la independencia científico-tecnológica y a la consolidación de la seguridad científica del Estado de Israel”.
El doctor Israel conversó con nosotros para explicar qué significa el sistema Línea del Horizonte y cómo pretende ayudar a Israel a atravesar un futuro incierto. El mecanismo de “escaneo del horizonte” fue concebido en 2018 como un laboratorio para aprovechar datos masivos y aplicaciones de inteligencia artificial en la detección de nuevas tendencias globales, con el objetivo de apoyar la planificación estratégica y la toma de decisiones a nivel nacional. El equipo está compuesto principalmente por investigadores provenientes del mundo de la inteligencia (como Aman o el Mossad), junto a expertos tecnológicos que desarrollan, analizan y procesan los datos para generar productos de inteligencia y recomendaciones de política pública.

Doctor Víctor Israel. (Ministerio de Innovación, Ciencia y Tecnología)
–¿Qué es Línea del Horizonte y cuál es su propósito?
–Es un laboratorio para una realidad cambiante, creado para emitir alertas estratégicas a los niveles decisorios del gobierno. Nuestra meta es identificar nuevas tendencias a nivel global y generar una imagen coherente de lo que ocurre. Creemos que Israel no está desconectado del mundo, por lo tanto debe prepararse para las olas que se avecinan, no esperar a que nos golpeen.
–¿Qué áreas abordan en su investigación?
–Dividimos el mundo en ocho áreas principales: ideologías, ideas y religiones; clima y recursos naturales; demografía; relaciones internacionales; economía global; cambios sociales; tecnología y geopolítica. El núcleo del análisis está en la interconexión y la influencia mutua entre todas estas áreas. No se puede entender el mundo mirando sólo una dimensión.
–¿Cómo funciona el sistema tecnológico?
–El sistema se compone de cuatro subsistemas. Uno de ellos, aún en desarrollo, se enfoca en las megatendencias. Toma las ocho áreas, las descompone en unas 59 tendencias y recopila información para generar pronósticos. Otro sistema más operativo se dedica a la predicción tecnológica. Contiene una base de datos con más de 4.000 tecnologías que se espera tengan gran impacto en el futuro. Antes se basaba en aprendizaje automático, pero ahora utiliza un modelo de agentes de inteligencia artificial (Multi-Agent System). Cada agente es experto en un área —tecnología, economía, ética— y debaten entre sí sobre cada tecnología. Al final, el sistema produce un informe detallado con gráficos y referencias.
–¿Cuál es el rol de los investigadores humanos?
–Los investigadores intervienen principalmente en la formulación de las consultas al sistema y en el control de calidad de los resultados. Se aseguran de que la máquina no ‘divague’. El sistema evolucionó gracias a una larga colaboración entre la máquina y científicos reales, hasta alcanzar un nivel de confianza en sus resultados.

Manifestación propalestina. El objetivo del sistema es analizar tendencias y dar recomendaciones y pronósticos al gobierno (Getty Images)
–¿Cómo se traduce esto en la práctica gubernamental?
–Cuando el sistema emite una alerta, detalla sus implicancias para toda la estructura gubernamental. Por ejemplo, al detectar el avance de la robótica humanoide, se recomendó al Ministerio de Economía prepararse para líneas de producción operadas por robots, y al Ministerio de Bienestar considerar el uso de robótica en el cuidado de ancianos. No solo emitimos alertas y nos vamos, también realizamos seguimientos y buscamos activar el sistema gubernamental.
–¿Qué tendencias identifican para 2035?
–Vemos una transición desde un orden mundial unipolar, dominado por EE.UU., hacia uno multipolar. Observamos debilitamiento de los modelos económicos actuales y expansión de la desigualdad social. Estas tendencias generan cruces de tensiones y crisis. Volvemos a una era de guerras entre Estados, como se ve en Europa, Medio Oriente y Asia. Muchos no aceptaron nuestra advertencia sobre la competencia entre China y EE.UU., que en su momento se atribuyó al efecto Trump, pero hoy se ha convertido en una rivalidad estructural.
–¿Estamos ante una tercera guerra mundial?
–La pregunta es cómo se verá esa guerra. Hay quienes creen que ya estamos dentro de ella. Es parte de una etapa de transición. Si uno observa la historia y los cambios de orden mundial, suele haber una gran guerra en el proceso. La caída de la URSS, por ejemplo, generó muchas guerras pequeñas en sus restos. Algunos sostienen que la tercera guerra mundial no será un único conflicto, sino una sucesión de guerras regionales. Ya vimos la guerra en Europa, la del Medio Oriente, y aún falta la tercera: en la zona de China y Taiwán.
–¿Qué significa esto para Israel?
–Israel debe prepararse para una etapa de inestabilidad prolongada. Tiene que desarrollar relaciones estratégicas con países como India y Europa, no depender sólo de EE.UU. Además, trabajamos para que Israel formule una estrategia en el espacio indo-pacífico. Este espacio, que es un centro global económico y tecnológico, puede convertir a Israel en un activo valioso para Europa y EE.UU. También buscamos fomentar el debate sobre la transformación de las profesiones clave que enseñamos, adaptándolas a la era de la inteligencia artificial.
–¿Cómo lidian con errores en las predicciones?
–En las grandes tendencias es difícil fallar. Por ejemplo, la predicción sobre la competencia entre EE.UU. y China que hicimos en 2017–2018 hoy es consenso. En tendencias menores o subtemas sí puede haber errores. Por ejemplo, detectamos inicialmente un aumento en las protestas políticas, pero últimamente vemos una disminución, lo que indica una pérdida de confianza en el sistema político.

Zelenski, Putin y Trump. Aumento de la conflictividad entre Estados en todo el mundo. (Ynet)
–¿Podría su sistema haber anticipado el 7 de octubre?
–Ningún sistema te ayudará si al final ignoras sus conclusiones. Hay control humano, el investigador puede decir que una alerta no es válida o que hay factores que la máquina no contempla. Es decir, lamentablemente, no hay sistema que pueda advertir sobre todo.
Fuente: Ynet Español
