25 Ago De camino a África, el enviado saliente para el cambio climático busca difundir la tecnología verde de Israel
Entrevista: «Israel es un ejemplo vivo de supervivencia en condiciones difíciles»
Gideon Behar, quien lleva consigo su mensaje ambiental al convertirse en embajador en Kenia, Uganda, Tanzania, Malawi y Seychelles, cree que la innovación israelí puede cambiar el mundo.
Por Sue Surkes

Vestido para la ocasión: Con una camisa africana, el embajador Gideon Behar disfruta de los productos de su huerto. (Cortesía)
Pocas figuras en el panorama ambiental y climático de Israel son tan intensas, omnipresentes, diplomáticas y positivas como Gideon Behar, quien culmina más de cinco años como enviado especial del país para el cambio climático y la sostenibilidad bajo los auspicios del Ministerio de Asuntos Exteriores.
Behar no solo ha hecho que el ministerio sea más amigable al medio ambiente — instalando paneles solares y una colmena en el tejado, y prohibiendo los vasos y cubiertos desechables — sino que ha recorrido todo Israel impartiendo conferencias sobre el cambio climático a miembros del gobierno, ayuntamientos y a cualquiera que quisiera escucharlo.
También ha desempeñado un papel clave en el desarrollo de relaciones regionales en materia ambiental y ha reforzado la presencia de Israel en la conferencia internacional sobre clima más importante, la COP de la ONU, impulsando la tecnología climática israelí como un modelo que puede ayudar a salvar el planeta.
El 14 de agosto, partió hacia Nairobi para ejercer como embajador en Kenia, Uganda, Tanzania, Malawi y Seychelles. Raphael (Rafi) Singer, el jefe saliente de Economía y Comercio de la Embajada de Israel en Roma, lo sustituye como enviado para el clima.
Behar, que añade el suajili a los siete idiomas que ya domina (incluido el wólof, hablado en Senegal, donde fue embajador entre 2006 y 2011), afirma que este nuevo puesto combinará dos de sus grandes pasiones – el continente africano y el medio ambiente.

De izquierda a derecha: Gideon Behar, Perumal Arumugam de la CMNUCC, Victor Weiss, codirector del Centro para la Rehabilitación Climática, y Shelly Dvir, subdirectora de la Mesa Redonda Empresarial de Israel, en la primera conferencia de Israel sobre secuestro de carbono, Shefayim, 30 de junio de 2022. (Ministerio de Relaciones Exteriores)
La última cita de Behar en el Ministerio de Asuntos Exteriores fue una entrevista con The Times of Israel, editada para mayor claridad y brevedad.
Lo he entrevistado muchas veces, pero nunca le pregunté qué lo llevó al campo del clima.
Desde niño, he amado la naturaleza. Recogía basura en las excursiones escolares y cultivaba verduras en el exterior del edificio.
Como embajador en Senegal, dirigí un importante proyecto de riego por goteo con MASHAV (Agencia de Cooperación Internacional para el Desarrollo de Israel) para reducir la dependencia de las lluvias. Vi la gravedad de fenómenos como la desertificación y la pérdida de biodiversidad.

El embajador Gideon Behar en casa con sus verduras. (Cortesía)
Al cumplir 50 años, me pregunté qué quería hacer en la vida y concluí que el cambio climático era mi objetivo – en mi ciudad, en Israel y en el mundo. Propuse el puesto de enviado especial para el clima y el Ministerio de Asuntos Exteriores lo aceptó. No fui el primero – Yaakov Hadas lo ocupó durante dos años. Desarrollé el puesto cuando empecé en diciembre de 2019. Ya tenía un profundo conocimiento del cambio climático y de las medidas necesarias.
¿En qué te has centrado como enviado para el clima?
He dedicado mucho tiempo a explicar al gobierno, a los municipios y al público qué es el cambio climático, cómo nos amenaza y qué debemos hacer. He colaborado mucho con el Ministerio de Educación y he impartido decenas de conferencias a profesores y alumnos.
También me pregunté cómo podía Israel, como país, contribuir a la lucha contra el cambio climático, y la respuesta fue mediante soluciones prácticas y escalables.
Israel se creó en circunstancias difíciles de desierto y escasez de agua, y aun así lo logró. El mundo necesita urgentemente la experiencia de Israel. Con el paso de los años, se ha olvidado que Israel fue pionero en la implementación de paneles solares para calderas de agua. Hoy en día, existen numerosas startups que se dedican a la energía solar, la eficiencia energética y el almacenamiento de energía.

El embajador Gideon Behar posa con agricultores de Senegal capacitados por MASHAV en el uso del riego por goteo, 2017. (Cortesía)
Destacamos en el sector del agua. Nuestros grandes inventos incluyen el riego por goteo y la ósmosis inversa, utilizados en la desalinización. Israel es el único país del mundo con una economía circular del agua. Las ciudades utilizan agua desalinizada, que posteriormente se trata y purifica, y el 90 % se destina a la agricultura. Es un modelo a seguir a nivel mundial. Israel es un ejemplo vivo de innovación climática y de cómo sobrevivir en condiciones climáticas adversas, que cada vez cobran mayor relevancia en todo el mundo.
También observamos cómo Israel fomenta la I+D en campos como la agro-voltaica (donde paneles solares generan energía a la vez que contribuyen al crecimiento de los cultivos) y la tecnología del hidrógeno.
Usted ha participado activamente a nivel regional, por ejemplo, en la Iniciativa sobre el Cambio Climático del Mediterráneo Oriental y Oriente Medio, liderada por Chipre. ¿Podría darnos algunos detalles?
La resiliencia climática regional es fundamental. Oriente Medio y el Norte de África se enfrentan a las peores sequías que se recuerdan. Creo que los años 2024-2025 marcarán un punto de inflexión histórico en el que fenómenos extremos como olas de calor e inundaciones azotarán el mundo como nunca antes. La única manera de crear resiliencia es que la región coopere.

El enviado especial de Israel para el cambio climático, el embajador Gideon Behar, en la primera conferencia regional de la ONU para Oriente Medio y el Norte de África, celebrada en Dubái, Emiratos Árabes Unidos, el 28 de marzo de 2022. (Sue Surkes/Times of Israel)
En 2011, estalló la guerra civil siria, debido principalmente a una sequía prolongada. Este año, la situación es aún peor. Sabemos que el cambio climático multiplica los riesgos, aumentando los peligros en estados con gobiernos centrales débiles, como los de Oriente Medio. Es probable que veamos desplazamientos y volatilidad.
¿Cómo ha afectado la guerra de Israel contra Hamás en Gaza a las conexiones regionales? Por ejemplo, un plan negociado por Estados Unidos para que los Emiratos Árabes Unidos construyan campos solares en Jordania para abastecer de energía a Israel, y estaciones de desalinización en Israel para proporcionar más agua a Jordania, está congelado.
No puedo decir qué contactos hay entre bastidores. Puedo decir que hay menos contactos. Pero vemos la necesidad y comprendemos su importancia. La visión [de Israel] es utilizar el cambio climático y los problemas ambientales como puentes para la paz regional.
Ha habido muchos informes negativos, desde la Contraloría del Estado hasta laOCDE, sobre el fracaso de Israel en la reducción de las emisiones que contribuyen al calentamiento global. ¿Cuáles son los principales éxitos y fracasos del país?
Es importante recordar que Israel ha logrado grandes avances en áreas como el agua, las energías renovables y la reforestación. Que tengamos agua en nuestros grifos cuando los países de nuestro entorno casi no tienen significa que hemos hecho algo bien. Comemos productos locales, no importamos todo y no tenemos escasez de alimentos. Tenemos electricidad las 24 horas, los 7 días de la semana, a diferencia de muchos de nuestros vecinos. Para muchos países del mundo, hay mucho que aprender de Israel en estos campos.
Pero debemos ser más ambiciosos en la mitigación (reducción de emisiones) y la adaptación al cambio climático.
Recuerde que el cambio climático es dinámico y evoluciona de forma sorprendente. Cada vez que crees que estás listo, ocurre algo nuevo, como más tormentas de arena.

De izquierda a derecha: el Enviado Especial del Ministerio de Asuntos Exteriores para el Clima, Embajador Gideon Behar; la cantautora y activista Ahinoam Nini; el experto en corales, Prof. Maoz Fine, del Instituto Interuniversitario de Ciencias Marinas de Eilat, en el sur de Israel; y la Embajadora de Israel en Egipto, Amira Oron, en el pabellón de Israel de la COP27, Sharm el-Sheikh, Egipto. (Cortesía de Gideon Behar)
Ha representado a Israel en varias conferencias climáticas anuales de la COP de las Naciones Unidas y ha supervisado los primeros pabellones de conferencias de Israel. Muchos críticos dicen que estas reuniones son pura palabrería y nada de acción. ¿Cree que aún valen la pena?
Para mantener su relevancia, deben ser más prácticas, tomar decisiones más claras y dejar de lado la política. Trabajar juntos no es sencillo ni intuitivo, y es triste que las emisiones globales sigan aumentando. Pero no se pueden resolver los problemas climáticos sin cooperación internacional.
¿Cuáles son sus objetivos en África?
Gran parte de mi trabajo se centrará en el desarrollo internacional, junto con MASHAV. También trabajaré con las numerosas organizaciones de la sociedad civil israelí que han comenzado a trabajar en África en la última década, e intentaré abrirles las puertas.
Mis dos pasiones son África y el medio ambiente, y tendré la suerte de poder combinarlas.
Traducción: Consulado General H. de Israel en Guayaquil
Fuente: The Times of Israel
