23 Jun Embarazo en tiempos de incertidumbre: Cómo tranquilizarse en casa
Las mujeres embarazadas experimentan la ansiedad y el estrés con mayor intensidad en estos días difíciles. Aquí tienes consejos prácticos para reducir el estrés y proteger la salud del feto y de la madre.
Por Irit Angel*

Surge una oportunidad para hacer una pausa, respirar y escuchar interiormente (Foto: SHUTTERSTOCK)
Vivimos en una realidad difícil, con ruidos de sirenas y noticias cargadas de ansiedad. Muchas mujeres que llevan una nueva vida en su interior experimentan este estrés y ansiedad aún más profundamente. Como futuras madres, intentamos mantener una rutina, pero el corazón siente cada movimiento, cada tensión. Para una mujer embarazada, este período a veces puede sentirse como una tormenta interna que busca paz, estabilidad y un ancla.
A veces, justo en el ojo del huracán, surge la oportunidad de hacer una pausa, respirar y escuchar hacia dentro. Cuando hay inquietud a nuestro alrededor, el cuerpo la absorbe rápidamente: los músculos se tensan, la respiración se vuelve superficial y el bebé en el útero lo siente todo. Pero el cuerpo también conoce el camino de regreso a casa – si se lo permitimos.
Aquí tienes varias maneras sencillas, profundas y relajantes de conectar cuerpo y alma durante este delicado momento del embarazo, recordándonos: hay un hogar dentro de nosotras.
Muévete: Mueve la pelvis con movimientos suaves y circulares, incluso asimétricos. Este movimiento no solo ayuda a liberar la tensión de los ligamentos y el útero, sino que también calma el sistema nervioso y estimula la liberación de oxitocina – la hormona que brinda relajación y amor.
Respira: Tómate un momento para respirar profundamente, no solo hacia el pecho – sino a través del diafragma, hacia el vientre. Cuando expandimos la caja torácica e invitamos a la respiración a descender hasta la pelvis, nuestro sistema nervioso recibe la señal de que «está bien relajarse». Este es un acto simple pero poderoso.

Un momento para ti (Foto: SHUTTERSTOCK)
Descansa: Sentarse apoyándose sobre un balón de fisioterapia, en posición fetal con las rodillas abiertas o en cuclillas suaves – todas estas posturas reducen la presión en la pelvis y la zona lumbar, y brindan al cuerpo una sensación de seguridad y contención.
Calor: Coloca suavemente una bolsa de agua caliente sobre tu espalda o pelvis. Esto le indica al cuerpo que estás envuelta y abrazada. El calor ayuda a relajar los músculos y a reducir la sensación de estrés.
Tacto: El tacto suave y terapéutico – como el del método Equilibrio – puede liberar la tensión física y emocional. A veces, una hora de contacto sin prejuicios, sin palabras, es suficiente para que el cuerpo recupere el equilibrio y la paz.
También puedes colocar una mano sobre tu corazón, vientre o rostro. Simplemente permanece así. Permítete sentir el calor, la vida bajo tu palma. Es como decirle a tu cuerpo: «Estoy contigo. Estoy respirando».
Sensación: La tensión no solo está en el cuerpo – sino también en el corazón, los pensamientos y nuestro entorno más íntimo. Y especialmente durante el embarazo – cuando el corazón está abierto y las emociones son intensas – es importante permitirnos momentos de presencia emocional.
Escucha: Elige música lenta con un ritmo constante y agradable. Un ritmo estable ayuda al cuerpo a sintonizar y los sonidos calman el sistema nervioso. Es una forma sencilla de cubrir de tranquilidad el ruido del mundo.
Piensa: Pequeñas frases pueden marcar una gran diferencia. Por ejemplo: «Estoy a salvo ahora mismo. Estoy respirando. Mi bebé y yo estamos juntos». Volver al presente es la clave de la relajación.
Conecta: El embarazo es un momento de gran sensibilidad – pero también de gran fortaleza. Tenemos la capacidad de ser un punto de apoyo firme para nosotras mismas y para el feto. A veces, en medio del caos – existe la oportunidad de hablar con nuestro interior. Siéntate en silencio, coloca las manos sobre tu vientre y susurra: «Estoy contigo. Te estoy protegiendo. Este es un lugar seguro». Puede sonar simple, incluso un poco extraño – pero esta conexión crea una paz profunda, tanto para ti como para la persona que crece en tu interior.
También es importante conectar con otras mujeres – embarazadas o en posparto – incluso si es difícil salir de casa ahora mismo. La conexión puede ser una poderosa fuente de apoyo. Una llamada por Zoom, un simple compartir – nos recuerda que no estamos solos.
Exprésate: Escribir, dibujar, una carta a tu bebé – cualquier forma de expresarte es una forma de sanar. Tanto el miedo como la esperanza tienen cabida.
Tu embarazo está sucediendo aquí y ahora, incluso mientras el mundo se descontrola. En esta compleja realidad, puedes pedir ternura, puedes bajar el ritmo, puedes poner la mano en el corazón y decir: «Estoy aquí. Hago lo mejor que puedo. Respiro. Llevo una vida». Y quizás, especialmente ahora – esta sea la manera de nacer de nuevo.
*Irit Angel, experta en el método Equilibrio-Biomecánica y doula certificada.
Traducción: Consulado General H. de Israel en Guayaquil
Fuente: The Jerusalem Post
