Del cautiverio al escarnio: campaña de odio contra la madre de un rehén

Einav Tsangauker luchó durante dos años por la liberación de su hijo secuestrado por Hamás. Fue cara visible del movimiento de familiares. Un informe exclusivo revela la magnitud del hostigamiento digital y su trasfondo político. 

Por Lihi Gordon

Durante dos años, Einav Tsangauker fue una de las voces más firmes en la protesta israelí por la liberación de los rehenes en Gaza. Su hijo Matan fue secuestrado por Hamás el 7 de octubre de 2023, y su madre se convirtió en símbolo de la lucha por su regreso. Pero desde que Matan volvió a Israel, Einav no ha recibido alivio ni reconocimiento: ha sido blanco de una campaña de odio, difamación y teorías conspirativas que se intensifican día a día.

Un informe conjunto de la organización Fake Reporter y el medio Ynet documenta el fenómeno con cifras alarmantes. Solo en la red X (ex Twitter), el volumen de publicaciones contra Einav y Matan aumentó un 456% en la semana posterior a su liberación. El informe revela una red organizada de cuentas que difunden mensajes repetitivos, cargados de odio y falsedades, con el objetivo de desacreditar no solo a la familia Tsangauker, sino al movimiento entero por la liberación de los rehenes.


Einav Tsengauker y las pruebas de la difamación.
(Reuters)

“Esto no es una serie de publicaciones aisladas”, explica Roi Shoshan, director del área pública de Fake Reporter. “Es una campaña coordinada que busca erosionar la legitimidad de quienes lucharon por sus seres queridos. Apunta a los nervios más sensibles de la sociedad israelí y divide al público justo cuando más unidad había.”

La campaña incluye desde insultos personales hasta teorías conspirativas que niegan el secuestro de Matan o sugieren que su madre colaboró con Hamás. También se la acusa de enriquecerse con donaciones públicas y de actuar como instrumento político de la oposición.

Difamación y teorías conspirativas

Uno de los rumores más difundidos sostiene que Hamás le envió dinero a Einav a través de su hijo. Un video viral en TikTok, publicado por una cuenta con más de 120.000 seguidores, muestra a Matan al regresar del cautiverio y sugiere que llevaba un sobre con dinero. El video fue replicado en Facebook, Telegram y X, con mensajes como “¿Desde cuándo un rehén vuelve con una mochila llena de dinero?”. La cuenta “Orli Sagi” (16.000 seguidores) pidió públicamente que se investigue “qué había en el sobre marrón”.


La campaña de odio llega a afirmar que Matan no estuvo cautivo de Hamás.
(Ynet)

Otra teoría niega directamente que Matan haya estado en cautiverio. “Parece que volvió de un viaje por Sudamérica”, escribió una usuaria. Otros afirmaron que Einav mantuvo contacto con su hijo durante los dos años de secuestro, incluso mediante videollamadas. El usuario Avri Mendelson, con 17.600 seguidores en TikTok, publicó un video con “preguntas hipotéticas” que insinúan un acuerdo encubierto entre la familia y Hamás.

También se cuestiona la recaudación de fondos que Einav impulsó para apoyar su lucha. “¿Cómo puede ser que hayan juntado 580.000 shékels?”, escribió un usuario. “Eso no es crowdfunding, es dinero que viene de otro lado”. Cabe señalar que otros sobrevivientes del cautiverio recibieron donaciones aún mayores, y que las campañas fueron públicas y transparentes.

Ataques personales y discurso de odio

La campaña no se limita a teorías conspirativas. Einav ha sido objeto de insultos personales, burlas sobre su apariencia y acusaciones infundadas. Beni Ben Tzur escribió en Facebook: “Pensé que la vuelta del hijo la calmaría, pero ahora veo que quieren disfrutar cada shékel. Ella y su hijo insolente quieren construirse palacios reales”.


Einav Tsangauker mira el video de la primera prueba de vida de su hijo, en diciembre de 2024.
(Ynet)

En X, Asher Edri (13.000 seguidores) afirmó: “Estamos ante una familia que convirtió el secuestro en una máquina de hacer dinero. El Seguro Nacional ya recompensa generosamente a los tres mendigos: Einav, Matan y la mexicana”.

Ruth Adut Kritzman escribió: “¿Por qué Matan es el único rehén que volvió con mochila, sin pasar por el hospital ni dar entrevistas? ¿Por qué se esconde?”. Su post tuvo cientos de compartidos y comentarios. Otros usuarios afirmaron que Einav “ganó mucho dinero en los últimos dos años” o que “el verdadero relato sobre Matan aún no se ha contado”.

Una cuenta particularmente activa en la difusión de estas teorías es “Aliza Bakriza”, que ataca sistemáticamente a opositores del gobierno. En uno de sus posteos, afirmó falsamente que “ningún rehén vio a Matan en cautiverio”, a pesar de que el sobreviviente Idan Alexander testificó haber estado con él. También cuestionó que Matan haya vuelto con barba y cabello largo, ignorando que en el último acuerdo varios rehenes regresaron en condiciones similares.


Una nota escrita a mano por Matan, que se encontró en el túnel donde fueron asesinados los rehenes.
(Ynet)


Matan Tsengaukar junto a su madre Einav, el día del regreso.
(FDI)

Otra cuenta, “Averlao, cazador de atunes”, con 21.000 seguidores, acusó a Einav de “cometer actos terroristas”, “estafar millones” y “hacer un pacto con el diablo”.

El trasfondo político

Desde que Einav intensificó sus críticas al primer ministro Netanyahu, las agresiones se multiplicaron. Su discurso en la Plaza de los Rehenes, donde exigió una comisión investigadora estatal y responsabilizó al gobierno por el fracaso en liberar a los secuestrados, fue un punto de inflexión.

El usuario Haim escribió en X: “Einav es una mujer desgraciada, usada como marioneta vulgar por quienes no tienen límites. Sus 15 minutos de fama ya pasaron, aunque hayan durado dos años”.

Dor Bar, con 8.000 seguidores, publicó: “Ya no eres madre de un rehén. No vas a recibir más empatía. Tu veneno contra Bibi y tu alianza con el campo de Kaplan dejaron a tu hijo en cautiverio”. El mismo texto fue replicado por otras cuentas.


Einav en un mitin en la Plaza de los Secuestrados, tras el regreso de los rehenes.
(Tal Shahar)


Einav e Ilana con Netanyahu y su esposa Sara en Nir Oz, cuando pensaron que el acuerdo estaba en camino.
(Ynet)

Liel(S), con 13.000 seguidores, escribió: “Einav es una tonta útil. Tal vez se enamoró de los aplausos o del dinero fácil. Basta, ya cansas”.

Una respuesta organizada

Ante esta ola de ataques, Fake Reporter decidió intervenir. “No podemos quedarnos al margen”, afirman desde la organización. “Por eso creamos una red de protección digital para los sobrevivientes del cautiverio y sus familias. Incluye la identificación de agresores, su exposición pública y el impulso de acciones legales”.

El caso de Einav Tsangauker no es sólo el de una madre que luchó por su hijo. Es también el reflejo de una sociedad polarizada, donde incluso el dolor más íntimo puede ser instrumentalizado. En un momento en que Israel enfrenta desafíos existenciales, la historia de Einav interpela no sólo a quienes la atacan, sino también a quienes eligen mirar hacia otro lado.

 

Fuente: Ynet Español



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