Arqueólogos israelíes desentierran edificio destruido durante el asedio babilónico de Jerusalén

El edificio, denominado ‘Edificio 100’, había pertenecido a un miembro élite de la sociedad de Jerusalén, hasta que fue destruido por un incendio en 586 AEC

Por personal de Jerusalem Post


Imagen representativa del devorador fuego durante la destrucción babilónica de Jerusalén.
(Foto: DOMINIO PÚBLICO)

Arqueólogos israelíes han descubierto un edificio que fue diezmado por el fuego durante el asedio babilónico de Jerusalén en el 586 AEC, según un informe publicado el 22 de julio.

Los hallazgos fueron publicados en el Journal of Archaeological Science (Revista de ciencia arqueológica) revisado por pares.

Los restos del edificio carbonizado, denominado «Edificio 100» por los investigadores, se sometieron a una variedad de análisis para comprender cómo se había iniciado el fuego y cómo había progresado a través de la estructura. Si bien los investigadores solo pueden hacer una suposición fundamentada de que el edificio se quemó durante el asedio de Jerusalén, el intenso daño causado a la estructura masiva respalda su hipótesis.

El edificio 100 fue una vez una gran casa de dos pisos que pertenecía a un miembro de la élite de Jerusalén, sin embargo, se perdió en el tiempo hasta que se descubrió debajo de un estacionamiento en la parte sureste de la ciudad antigua.

La destrucción de Jerusalén y del Edificio 100

“La evidencia en los escombros del edificio no dejó dudas sobre la presencia de fuego”, escribieron los arqueólogos.

“No hubo indicios visibles de si fue intencional o accidental, y si fue intencional, dónde comenzó el fuego y cómo se propagó”.


Vista del parque arqueológico del Centro Davidson, cerca del muro sur del Monte del Templo, en la Ciudad Vieja de Jerusalén.
17 de diciembre de 2015 (Foto: YONATAN SINDEL/FLASH90)

Para tratar de descifrar si el incendio había sido deliberado, los investigadores emplearon pruebas de espectrometría FITR y análisis arqueomagnético.

“El objetivo es identificar la intensidad, la dirección y el origen del incendio que destruyó el Edificio 100 para reconstruir el proceso de destrucción en detalle, determinar si el incendio fue intencional como parte de los eventos de la destrucción babilónica y aprender sobre las medidas tomadas por los agentes de esta destrucción en su tratamiento de este edificio de élite”, explicaron los investigadores.

Los investigadores buscaron en el edificio un punto de ignición que les permitiera rastrear la propagación del fuego a través del edificio. Hicieron esto midiendo las firmas magnéticas de fragmentos de cerámica y paneles de piso rotos. A través de esta línea de estudio, los investigadores descubrieron que el fuego se había iniciado en el piso superior del edificio, ya que el piso inferior tenía habitaciones a las que el fuego no había llegado. Esto significaba que el fuego probablemente fue intenso pero se apagó rápidamente.

“La presencia generalizada de restos carbonizados sugiere una destrucción deliberada por fuego, que se encendió en varios lugares en los pisos superior e inferior, y el calor se elevó para quemar el techo del piso inferior”, explicaron los arqueólogos. “La propagación del fuego y el rápido colapso del edificio indican que los destructores invirtieron grandes esfuerzos para demoler completamente el edificio y dejarlo imposible de usar”.

Como se mencionó anteriormente, el tamaño del edificio sugiere que una vez perteneció a un miembro élite de la sociedad. Los investigadores sugieren que era muy probable que este edificio fuera objeto de un incendio provocado como medida punitiva por la desobediencia, algo común en los 30 meses de asedio de la ciudad. El Reino de Judea había intentado una rebelión contra los invasores babilónicos, por lo que el rey de Neobabilonia, Nabucodonosor II, había ordenado que Jerusalén fuera destruida como resultado.

La importancia del Edificio 100

También se considera que la información que ha recopilado este estudio tiene un valor significativo para los seguidores de la Torá o el Antiguo Testamento, ya que es un hito del período de la destrucción de Jerusalén y el Primer Templo.

“El análisis de restos microscópicos de fuego se ha desarrollado mucho en los últimos años, lo que permite a los arqueólogos examinar nuevas preguntas relacionadas con la intensidad de los eventos de destrucción y las circunstancias de la creación de capas de destrucción”, escribieron los arqueólogos.

 

Traducción: Consulado General H. de Israel en Guayaquil
Fuente: The Jerusalem Post
https://www.jpost.com/archaeology/article-753210?utm_source=jpost.app.apple&utm_medium=share



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