Dos tablillas cuneiformes de 3.800 años de antigüedad encontradas en Irak dan el primer vistazo del precursor hebreo

Las tablillas antiguas, descubiertas hace 30 años durante la Guerra del Golfo y olvidadas hasta ahora, ofrecen un primer vistazo del idioma amorreo a partir del cual se desarrolló el hebreo

Por Ofer Aderet


Una de las tablillas encontradas en Irak.
Foto: David Owen

No todos los días los asiriólogos tienen noticias emocionantes para celebrar.

Estos estudiosos de la historia, la arqueología y el idioma de la antigua Mesopotamia pasan la mayor parte de su tiempo estudiando minuciosamente idiomas como acadio, sumerio, elamita, arameo y ugarítico, y tratando arduamente de descifrar las tablillas cuneiformes. Pero esta última semana fue diferente. “Esto es algo sensacional. Estoy emocionado”, dijo el profesor Nathan Wasserman del Instituto de Arqueología y Departamento de Civilizaciones del Antiguo Cercano Oriente de la Universidad Hebrea. Su colega del Departamento de Arqueología de la Universidad de Tel Aviv, el profesor Yoram (Yori) Cohen, lo llama un «cambio de paradigma» de «importancia fundamental» y no duda en usar la palabra «asombroso».

La gran noticia del mundo antiguo se centra en dos tablillas cuneiformes que datan de 1800 AEC, hace 3.800 años. Esta fue la era de Hammurabi, el rey de Babilonia conocido por el Código de Hammurabi – el códice de leyes más completo del antiguo Oriente, que los eruditos comparan con las leyes de la Torá.

Principio del formulario

Las dos tablillas fueron encontradas en Irak durante la Guerra del Golfo y fueron trasladadas (algunos dirían robadas) a un lugar seguro en el extranjero. Sin embargo, posteriormente fueron confundidas entre miles de otros documentos y hallazgos arqueológicos del campo. Solo recientemente, más de 30 años después de su descubrimiento, llamaron la atención de dos investigadores. “Andrew George de la Universidad de Londres y Manfred Krebernik de la Universidad de Jena de Alemania son los Ronaldo y Messi del mundo de la arqueología”, dice Wasserman, como una forma de hacer que su campo académico sea más reconocible para el público en general.

En el último número de Revue d’assyriologie et d’archéologie orientale (Revista de asiriología y arqueología oriental), que se publica en Francia, la pareja publicó fotografías de estas tablillas junto con un análisis minucioso de la información contenida en ellas.

El texto de las tablillas se asemeja a un manual de idiomas que se divide en dos partes. En la primera hay palabras y frases en el idioma amorreo/cananeo – un idioma antiguo extinto del que hasta ahora los eruditos tenían muy poco conocimiento, y la segunda contiene su traducción al acadio, un idioma conocido que se puede leer y traducir.

“En este texto, que es muy, muy antiguo, aparecen palabras que cualquiera que sepa hebreo reconocerá de inmediato. No es necesario ser lingüista para comprender la conexión con el hebreo”, dijo Cohen. “Básicamente, estamos viendo a nuestros antepasados aquí”, agrega. “Este es un descubrimiento muy significativo para cualquier persona que hable hebreo”, comenta Wasserman.

Cohen agrega que el texto prueba “más allá de toda duda” que ya en el segundo milenio AEC había un idioma hablado muy cercano al hebreo, que hasta ahora solo se conocía desde el primer milenio AEC.

Cohen transcribió el texto amorreo/cananeo de la escritura cuneiforme a las letras hebreas y presentó una traducción hebrea moderna. El resultado habla por sí mismo. La línea ti -nam me -e la – a – i -de -ni se traduce como ten mayim al yadenu («Dar agua en nuestras manos»); ia – a – a -nam si -qí-ni – a -ti se convierte en yeinam shiqiniti (“Sírvenos vino”); si – ḫa šu -ul – ḫ a -nam es have et hashulhan (“Tare la mesa”); la – a ḫ -ma -am bi -lam na – a -NAM es have lehem eleinu (“Tráenos pan”); y bi -ik -ra -ti -ia za -ba – a – ḫa a -na DI ĜIR -ia la -am – [ti] -in equivale a et zevah bikurai lo eten le’eli (“Haré un sacrificio a mi Dios»).

Este manual de lengua, que también incluye frases relacionadas con encuentros entre personas, dirigirse a un rey, preparar comida y situaciones de la vida cotidiana, es prácticamente la única documentación del idioma amorreo/cananeo y el ejemplo más completo hasta la fecha. “Hasta ahora, hemos tenido una relación muy fragmentada con el amorreo/cananeo, principalmente a partir de nombres propios y de varios sustantivos de Babilonia y Canaán. Y ahora, de repente, el idioma se nos revela con documentación completa, con gramática, vocabulario, frases e incluso poesía”, dijo Cohen.

Wasserman difícilmente puede ocultar su entusiasmo por este texto y por otras partes del mismo que contienen nombres de dioses, así como expresiones de amor. “Es increíble. En realidad, estaban hablando una especie de hebreo. No es realmente hebreo, pero está cerca del hebreo”, dice. Cohen describe su idioma como «la madre del hebreo» y dice que «la mayoría de los eruditos están de acuerdo en que el hebreo se desarrolló a partir de éste y está relacionado con él».

¿Quiénes eran los amorreos cuyo idioma acaba de ser descubierto?

“Ese es el acertijo más grande”, dice Cohen.

“Fue un pueblo que surgió de repente – o para ser más precisos – alcanzó la madurez política – alrededor de 1800 AEC”, dice Wasserman. En la Biblia, los amorreos se mencionan como una de las naciones que habitaban en Canaán en el momento en que fue conquistada por las tribus israelitas. A los israelitas se les ordenó «cortar» a sus descendientes, y en el Libro de Amós, se los describe como «tan altos como cedros y tan fuertes como robles».

 

Traducción: Consulado General H. de Israel en Guayaquil
Fuente: Haaretz
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