La alianza entre Irán y Rusia, ¿Una amenaza para la paz mundial?

Irán se implica cada vez más en la guerra de Ucrania, armando y apoyando a Rusia, y la alianza político-militar entre ambos países se consolida y fortalece.


Consecuencias de un ataque con cohetes en el distrito Goloseevsky de Kiev – Foto: Wikipedia – CC BY-SA 4.0

Ricardo Angoso

Esta abierta colaboración entre estos dos países tiene como telón de fondo el desarrollo del programa nuclear iraní, en el que incluso Moscú podría estar colaborando, y constituye un peligro para estabilidad y la seguridad de Oriente Medio, pero especialmente para Israel y los aliados de Occidente en esta parte del mundo.  

Aparte del descarado apoyo del régimen teocrático iraní en la guerra y agresión de Rusia contra Ucrania, que se ha traducido en la venta de centenares de drones iraníes a los rusos e incluso en la presencia de varios asesores militares iraníes en los frentes de batalla, tal como ha denunciado Kiev, la colaboración militar es cada vez más estrecha.

Ahora, con las sanciones a Rusia por parte de la comunidad internacional, Irán apoya militarmente a Moscú para amortiguar las mismas y proveerle de repuestos militares, drones e incluso armas compradas a terceros países que utilizarían el territorio iraní para ser transportadas hacia suelo ruso.

Rusia ha sido históricamente uno de los principales proveedores de armas a Irán, pero ahora con la guerra de Ucrania las cosas han cambiado y parecen que son los iraníes los que le prestan una gran ayuda al régimen ruso en su agresión a Ucrania, incluso colaborando abiertamente en los ataques contra objetivos civiles y la infraestructura energética ucrania. E incluso participando activamente en la perpetración de crímenes contra la humanidad, ya que los civiles se han convertido en un objetivo militar de esta guerra.

También Kiev ha denunciado, como ya hemos dicho al principio de esta nota, la presencia de centenares de asesores iraníes en territorio ocupado ucranio para asesorar a las fuerzas rusas. Decenas de oficiales iraníes de la todopoderosa Guardia Revolucionaria Islámica se encontrarían en una base militar rusa en Crimea, donde se ubican la mayoría de los aviones no tripulados iraníes, y estarían asesorando a los rusos a usarlos de la forma más efectiva para aterrorizar a la población civil, colaborando en bombardear objetivos civiles y destruir las centrales eléctricas que podrían dejar sin suministro a millones de ucranios en este invierno.

Rusia intensifica su campaña contra Ucrania de una forma desesperada, debido a los últimos reveses militares y la presión de los halcones del Kremlin, cada vez más nerviosos por la larga duración de la guerra y la falta de expectativas en el corto plazo. “Putin está perdiendo la guerra y está dispuesto a recurrir a cualquier recurso para revertir esta situación. Es por eso que ordenó provocar terror y caos sumiendo a la población civil en la oscuridad a medida que los días se vuelven más fríos. Quiere hacerles la vida miserable a los ucranianos más allá de que esto no vaya a revertir el equilibrio en el campo de batalla”, explicó Mick Mulroy, un ex alto funcionario del Pentágono, en una entrevista con el New York Times y recogida por Infobae.

EL PROGRAMA NUCLEAR IRANI SIGUE SU CURSO, SUS AMENAZAS CONTRA ISRAEL TAMBIEN

Mientras Irán incumple descaradamente las sanciones impuestas por la comunidad internacional a Rusia por su agresión a Ucrania, existen cada vez más sospechas de que el régimen teocrático iraní, que no atraviesa su mejor momento debido al incremento de las protestas en el país y las sanciones internacionales, se acerca cada vez más a la posibilidad de fabricar bombas atómicas.

Según el último recuento público de la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIAE), Irán tiene una reserva de unos 3 800 kilogramos de uranio enriquecido. Pero lo que preocupa más a los expertos es que Irán enriquece ahora uranio hasta el 60% de pureza, un nivel que nunca había alcanzado, informaba el canal de televisión Euronews.

Las negociaciones entre los representantes occidentales e Irán con respecto al programa nuclear no avanzan, incluso están en un punto muerto, y los inspectores de las Naciones Unidas denunciaron que Teherán está ampliando su enriquecimiento en uranio, lo que inquieta a la comunidad internacional sobre un riesgo nuclear. Irán, tal como ha denunciado Israel en numerosas ocasiones, se está acercando cada vez más a la posibilidad de tener, al menos, una bomba atómica e incluso utilizarla contra sus vecinos.

El pesimismo cunde en la parte occidental, que no espera muchos resultados de estas negociaciones que se están desarrollando en la ciudad de Viena, e incluso Irán amaga con abandonar las mismas si la Unión Europea (UE) y los Estados Unidos incrementan sus sanciones internacionales, algo que ya ha ocurrido debido a las dos ejecuciones de manifestantes iraníes que se manifestaban en el marco de las protestas por la muerte de Mahsa Amini el 14 de septiembre de 2022,  una joven kurda detenida, golpeada y asesinada por la Policía de la Moral iraní.

También la inteligencia ucraniana ha denunciado que Irán mandará 200 drones de combate Shahid-136, Mohajer-6 y Arash-2 a Rusia. La inteligencia ucraniana afirma que los drones se enviarán en barco por el Mar Caspio, viajando desde la costa iraní hasta el puerto de Astracán, en uno de los márgenes de la desembocadura del río Volga. Hay que reseñar que los modernos Arash-2 son los drones suicidas con más alcance del mundo y, según fuentes oficiales iraníes, pueden llegar hasta los 2.000 kilómetros, habiendo sido diseñados específicamente para lanzarse desde Irán e impactar contra Haifa o Tel Aviv, en Israel.

Es decir, se asiste en todo Oriente Medio a la presencia cada vez más desestabilizadora de Irán en casi toda la región, al tiempo que el régimen iraní se rearma y fortalece con nuevos medios, tanto comprados en el exterior como los propios que desarrolla, incluido su programa atómico. Rusia es ya una parte fundamental en este proceso de rearme y proyección exterior de Irán en la región, y no cabe duda que la crisis de Ucrania ha generado un cambio geopolítico de inciertas consecuencias y nuevas alianzas insospechadas hasta ahora.

Irán está presente en Siria, ayudando a apuntalar militarmente a su gran aliado Bashar al-Asad -también apoyado por Rusia-, y varios altos oficiales iraníes han caído abatidos por ataques israelíes y norteamericanos; en Yemen, donde los iraníes sirven como y entrenadores y asesores de los hutíes en contra del legítimo gobierno del país apoyado por Occidente y Arabia Saudí; en Gaza, donde apoyan, arman y financian a Hamás, el principal enemigo de Israel en el bando palestino; y, finalmente, en el Líbano, donde su brazo armado, Hezbollah atiza la permanente inestabilidad en el país de los cedros y amenaza con una guerra total contra Israel. Israelíes e iraníes llevan en guerra abierta desde hace años y nada hace presagiar que las amenazas iraníes, reales como la vida misma, vayan a cesar ahora. Esta nueva alianza entre Rusia e Irán, quizá forzada por una difícil coyuntura para ambos países a merced de las sanciones internacionales, hace presagiar un nuevo escenario impredecible en Oriente Medio y aledaños, pero también plagado de inciertos peligros para todos.

Fuentes empleadas:

https://es.euronews.com/2022/08/04/el-acuerdo-nuclear-con-iran-una-solucion-cada-vez-mas-lejana

https://www.infobae.com/america/mundo/2022/10/21/la-guardia-revolucionaria-irani-desembarco-en-crimea/

https://www.elconfidencial.com/tecnologia/novaceno/2022-11-02/rusia-drones-iran-ucrania-arash-2_3516428/

 

Fuente: Aurora Digital
https://aurora-israel.co.il/la-alianza-entre-iran-y-rusia-una-amenaza-para-la-paz-mundial/