Mark Eliyahu, el músico israelí que enamora al público iraní


Mark Eliyahu, músico israelí.
AFP

El sonido de su kamanché es popular en la República Islámica y sus admiradores viajan a Turquía a ver sus conciertos. Mientras ensaya bajo el ruido de aviones de combate israelí, espera algún día poder viajar a Irán para llevar su música en vivo. El lunes brindó un show en Estambul, en medio de las tensiones de seguridad.

Mark Eliyahu afina su antiguo kamanché, parecido a un violín persa, en su residencia en el norte de Israel. Su estudio está a una hora de la frontera con Líbano, debajo de una ruta de vuelo de aviones de combate que a veces rugen e interrumpen el canto de los pájaros que se posan sobre los olivos. Allí ensaya las melodías que despiertan mucha admiración en Irán, un país que no puede visitar.

La música de Eliyahu está inspirada en sus raíces judías de la región de Daguestán, en el Cáucaso ruso, a unos 700 kilómetros de la actual frontera norte iraní, bordeando la costa del mar Caspio hacia el sur. Si bien está ganando reconocimiento dentro de Israel, cuenta con un número creciente de seguidores en el público iraní, a pesar de la amarga hostilidad entre Jerusalem y Teherán desde la revolución iraní en 1979.

“La cultura persa e iraní es una gran inspiración para mí, uno de mis mayores sueños es viajar a Irán, estudiar y conocer una cultura con la que me siento muy conectado”, cuenta Eliyahu, de 39 años, compositor de la banda sonora de la serie de suspenso Tehran, que relata la historia de un agente del Mossad asignado para una misión en Irán.


Mark Eliyahu no puede viajara Irán, en donde cuenta con muchos admiradores de su música.
(AFP )

Esa conexión se evidenció este lunes cuando realizó un espectáculo al aire libre bajo la luna llena en Estambul. La ciudad turca es un lugar de encuentro único para israelíes e iraníes, a pesar de las recientes advertencias de seguridad: el gobierno de Israel pidió a sus ciudadanos que abandonen inmediatamente Turquía, especialmente Estambul, ante la amenaza de posibles ataques terroristas de escuadrones iraníes.

La seguridad del recital se intensificó. Pero eso no impidió que Farnaz, una mujer iraní de 29 años que estudia bioingeniería, disfrutara del espectáculo. “Cuando escucho su música se me pone la piel de gallina, por eso lo amo”, cuenta una de las aproximadamente 3 mil personas que asistieron al evento. Entre ellas hay muchas mujeres turcas e iraníes vestidas con pañuelos musulmanes tradicionales, que se sonríen y balancean al ritmo de la música.


Hacer clic en el link para ver el video:
https://youtu.be/0IJF2jo-FEU

Daguestán, el lugar de nacimiento de Eliyahu, es una región que pertenece a Rusia y está fuertemente influenciada por la cultura turca y persa. Cuando era niño, en pleno colapso de la Unión Soviética, se mudó junto a su familia judía a Israel. Gracias a sus padres, ambos músicos, tomó clases de violín desde pequeño. Durante la adolescencia se mudó a Atenas para estudiar música turca y griega, y fue allí donde conoció el kamanché, un antiguo instrumento de arco cuyo origen se remonta a algún lugar de Asia no muy esclarecido por la historia.

“La primera vez que lo escuché sentí el sonido que siempre había escuchado dentro de mí, fue una iluminación”, relata Eliyahu, quien tiempo después descubrió que su bisabuelo también tocaba el kamanché. Se mudó a Azerbaiyán para estudiar el instrumento y a los 20 años regresó a Israel, listo para recorrer el mundo con su música. Produjo cuatro álbumes y se presentó en más de 50 países. La mayoría de sus presentaciones son en Turquía. “Allí me siento como en casa por mis orígenes en Daguestán, es el lugar en el que se mezclaron las culturas turca y persa”, explica.

Compuso gran parte de su trabajo en medio de sus giras, pero cuando la pandemia de coronavirus impuso un raro descanso pasó varios meses en Israel. Consultado por el vínculo entre la política y su música, Eliyahu asegura que no lee las noticias: “No sé de política, no estoy conectado a eso en absoluto, estoy dentro de mi mundo musical”, respondió.


Recital de Mark Eliyahu en Estambul, en medio de las tensiones de seguridad en la ciudad turca.
(AFP )

El artista recalca que haber compuesto la música de la serie Tehran, un drama sobre un espía israelí que intenta sabotear el programa nuclear iraní, “no fue un acto político”. Y define su misión: “Difundir amor por el mundo, sanar y conectar”. Es un mensaje que parece impactar fuerte entre sus seguidores en Instagram. “Deseo verte algún día en Irán”, escribió uno.

Eliyahu no es el primer músico israelí que gana popularidad en Irán. La cantante Liraz Charhi, cuyos padres son judíos sefaradíes de origen iraní, incluso lanzó un álbum que incluía partes grabadas clandestinamente en la República Islámica.

Pero la enemistad entre Israel e Irán sigue siendo uno de los principales motores de la política de la región, y parece poco probable a corto plazo que algún músico israelí pueda brindar un espectáculo en Teherán. Eliyahu asegura que sería “un gran honor tocar para mi audiencia iraní”, a quien conoce de sus conciertos en Turquía. “Es una gran pena que no pueda viajar a Irán, ojalá algún día cambie”, desea.

 

Fuente: Ynet Español
https://www.ynetespanol.com/tendencias/historias/article/sk5vbo00kq