Un hombre homosexual que huyó de Gaza habla de la represión de Hamás

Abdul, que escapó del enclave palestino después de que los funcionarios del grupo terrorista lo sorprendieran manteniendo relaciones sexuales con su novio, habla de las penurias que pasó al tener que ocultar su identidad por miedo.

El grupo militante Hamás lleva 15 años controlando la Franja de Gaza, de la que se apoderó en menos de tres días. Como resultado, formar parte de la comunidad LGBT en Gaza es un delito, y sus miembros están constantemente en peligro.

Abdul, cuyo nombre fue cambiado por seguridad, habló sobre su experiencia de vivir como hombre gay en Gaza, creciendo en un campo de refugiados bajo el dominio del grupo.


Militantes de Hamás en Gaza.
(Reuters)

Como la mayoría de los jóvenes que viven en la Franja de Gaza, Abdul se crió en un hogar islamista estrictamente religioso, yendo a la mezquita a diario con su familia. Pero como el padre de Abdul era miembro de Hamás, tuvo que ser aún más cuidadoso para ocultar su verdad.

«Es difícil ser gay porque no me siento libre en Gaza», explicó.

«Hay mucha gente gay en la Franja, y también están en Hamás. Si eres gay, debes esconderte. Es muy duro. Estaba muy asustado. Tenía miedo de que me golpearan, de que me secuestraran. Tenía miedo de que Hamás descubriera que era gay», agregó.

Cuando Abdul tenía 17 años, Hamás lo sorprendió teniendo relaciones sexuales con su novio, y lo encarceló durante tres días.

«Me metieron en una habitación diminuta de dos por dos metros. No me dejaban dormir ni ir al baño dentro. No había comida. Me torturaron mucho», contó.


Militantes de Hamás en Gaza.
(Reuters)

«A veces me ataban los pies y me golpeaban con un palo. Después, cada cierto tiempo, me detenían y me torturaban de la misma manera», sumó.

A lo largo de cinco años, Abdul dice que Hamás lo secuestraba en las calles, lo torturaba y luego lo volvía a liberar. Finalmente, a los 22 años, lo dejaron ir por última vez y le obligaron a jurar sobre el Corán que no volvería a «ser gay».

Durante dos años, Abdul vivió en la calle hasta que consiguió reunir el dinero suficiente para escapar a Egipto y luego llegar a Turquía.

A pesar de la distancia, en la actualidad vive con el temor constante de que alguien lo identifique y sea devuelto a las garras de Hamás.


Hacer clic en el link para ver el video: https://youtu.be/Sd-RctabKMk

«Espero ser un DJ y tocar música por todo el mundo», añadió.

«Estoy disfrutando de mi vida en Turquía y soy feliz. Estoy intentando aprender la lengua turca. Estoy trabajando en un restaurante. Llevo una vida normal. Puedo hacer lo que quiero. Ya no me escondo», cerró.

 

Fuente: Ynet Español
https://www.ynetespanol.com/global/medio-oriente-mundo/article/h19nifga9