«El principal obstáculo para lograr la paz israelí-palestina es que no hay negociaciones»

Galit Ronen con Ynet Español en su despacho.
Gentileza Embajada de Israel

Galit Ronen, embajadora israelí en Argentina, anunció importantes visitas para el 30° aniversario del atentado a la Embajada de Israel en Buenos Aires. El conflicto en Oriente Medio, la falta de negociación con los palestinos, los Acuerdos de Abraham, la amenaza iraní y sus viajes por Argentina, en exclusiva para Ynet Español.

La embajadora de Israel en la Argentina, Galit Ronen, culminará su gestión en el país en 2022. A pesar de desarrollar su actividad la mayor parte del tiempo en pandemia, declarada como tal en marzo del 2020, Ronen está conforme con su gestión, durante la cual logró nada menos que el electo presidente de la Argentina en diciembre de 2019, Alberto Fernández, decidiera que Israel sea el primer país en visitar como primer mandatario, rompiendo con la tradición de que sea Brasil el destino elegido para los presidentes electos en la Argentina.

La embajadora israelí recibió a Ynet Español en su despacho de la embajada en la Argentina, hizo un repaso de su gestión, un balance de actividades y una promesa de que las relaciones bilaterales entre Israel y la Argentina pueden mejorar aun más.

Galit Ronen, embajadora de Israel en la Argentina.
(Gentileza Embajada de Israel)

-¿Cómo fue atravesar estos años como diplomática en la Argentina, teniendo en cuenta que fueron dos años de pandemia?

-Bueno, la embajada sólo estuvo cerrada dos días; no fue abierta al publico pero sí estuvo abierta para trabajar. Los únicos que llegaban hasta aquí al principio eran sólo los diplomáticos, y de hecho yo fui la chofer de todos ellos. El chofer estaba aislado, así que me ocupaba yo. Respecto del balance de mi actividad, algunas cosas salieron muy bien y otras no tanto. Una de las cosas que organizamos mejor fue el Hackaton. El tema que elegimos fue «La soledad en la tercera edad», que es algo que preocupa no sólo ahora sino que continuará después de la pandemia. Tuvimos el apoyo de organismos oficiales, participó el PAMI y, por supuesto, el embajador argentino en Israel, Sergio Urribarri. Ganó una aplicación que se concentra no sólo en las personas de la tercera edad sino también en quienes los ayudan. Para algunas cosas la virtualidad ayudó. Antes traíamos artistas, por ejemplo, pero ahora no fue necesario, y además no podíamos, traer a nadie. Se hizo un evento con profesores de danza, con los bailarines cada uno en su casa, y todo salió muy bien. Hicimos charlas sobre emprendimientos, y cada sector habló sobre su experiencia, en áreas como la salud y las mujeres en la tecnología, entre otros.

–Y cuando se abrió un poco más, ¿qué actividades puedo realizar?

–Siempre trato de ir a las provincias, reunirme con el gobernador o la gobernadora. Les preguntamos cuál es el problema que tienen y veo si desde Israel podemos ofrecer soluciones desde algún emprendimiento privado desarrollado en Israel.

Flyer del Hackaton organizado por la Embajada de Israel en la Argentina.

–¿En qué áreas espera mejorar la relación entre Israel y la Argentina?

–A mí me mandaron aquí para mejorar las relaciones, que de por sí ya eran buenas. Claro que no son perfectas, es conocido que tenemos diferencias, que no estuvimos de acuerdo con la última posición de la Argentina en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU sobre el conflicto en Gaza. No estuvimos de acuerdo con eso, obviamente, pero hablamos mucho. Somos como una pareja, en general andamos bien pero en los desacuerdos tenemos que trabajar y seguir conversando. También es conocido el conflicto que tuvimos cuando la Argentina dejó de vendernos carne. Hicimos varios trabajos y al final conseguimos un acuerdo que es suficiente para cubrir nuestras necesidades. Me gustaría que Israel tenga una cuota permanente de carne, como tiene la Unión Europea. También tratamos de tener un diálogo político…

–¿Por ejemplo?

–Bueno, el año que viene se cumplirán 30 años del atentado contra la Embajada de Israel en la Argentina. Vamos a hacer varias actividades con este tema, viajarán los familiares de los diplomáticos que fallecieron en el atentado, y por supuesto también con los familiares que están aquí. Siempre estamos en contacto con ellos. Va a venir seguramente un alto representante del gobierno israelí, que será seguramente el canciller. Haremos un seminario sobre terrorismo, y estamos trabajando en hacer actividades con la comunidad judía. Esto va en consonancia con la decisión de Argentina de enseñar esto en las escuelas, así que estamos trabajando en un video educativo de 15 minutos para recordar esa fecha, que esperamos lograr que se difunda en algunos canales del Estado en la Argentina.

«Me gustaría que Israel tenga una cuota permanente de carne, como tiene la Unión Europea»

–Alberto Fernández eligió Israel como primer país para visitar como presidente. ¿Cómo fue que sucedió esa visita? ¿Usted participó de las gestiones para lograr esa visita?

–Bueno, cuando Alberto Fernández había sido electo pero aún no había asumido, yo fui una de las pocas embajadoras que se reunió a solas con él, y ahí le di la invitación oficial para la conmemoración del 75° aniversario de la liberación de Auschwitz. Fue una carta de nuestro presidente de entonces, Reuven Rivlin. No pudo darme la respuesta en ese momento, porque aún no había jurado como presidente, pero estuvimos en contacto hasta que pudo decidirlo, porque para Israel es importante organizar toda la logística de esos eventos internacionales. Al final fue que sí, y para nosotros fue un momento muy importante. También fue importante para la comunidad judía de aquí, que es la quinta más grande del mundo fuera de Israel.

Alberto Fernández saluda a la embajadora de Israel en Argentina, Galit Ronén, a su llegada al aeropuerto Ben Gurión, en enero del 2020.
(Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel)

–Hay tres áreas de negocios en las que Israel es líder, y según parece interesan también a empresarios argentinos, que son la tecnología de energía solar, la tecnología agropecuaria y la desalinización y producción de agua potable. ¿Cómo ve que pueda desarrollarse el intercambio comercial en esas áreas?

–Es que a nosotros nos interesan todas las áreas. Por ejemplo, hace poco estuvimos en Tucumán, donde interesan varias áreas de tecnología agropecuaria, como el manejo del agua, el manejo de fertilizantes y de enfermedades que pueden afectar a los cítricos, como los limones. Son varias áreas en las que podemos ayudar a través del intercambio. La salud es otra área en la que hemos desarrollado actividades junto con la Argentina. Creo que al final la práctica va a decidir en qué lugares y con qué empresas israelíes la Argentina podrá desarrollar intercambio.

–La desalinización del agua es otra importante tecnología israelí, que seguramente ayudará no tanto en Argentina pero sí a países de Oriente Medio…

–Para nosotros ya es un tema muy importante, seguro. Pero tenemos acuerdo con todos los países limítrofes, porque es un recurso escaso y podría generar incluso desacuerdos. Un país que no tiene agua estaría dispuesto a ir a la guerra para tener acceso a ese recurso, así que es muy importante que hagamos acuerdos. Hay otras tecnologías para cuidar ese recurso, porque hay estudios que muestran cómo en algunos lugares (la Autoridad Palestina, por ejemplo) donde las cañerías no están en condiciones y se pierde una cantidad importante de agua; el riego por goteo es otra forma de cuidar el agua, o cómo se puede hacer para reciclarla, o la desalinización. Todo para ampliar la cantidad de agua que existe hoy y facilitar el acceso a ella.

Un país que no tiene agua estaría dispuesto a ir a la guerra para tener acceso a ese recurso, así que es muy importante que hagamos acuerdos.

–Teniendo en cuenta que éste es un país donde han ocurrido dos atentados contra la comunidad judía, ¿cómo evalúa el problema de seguridad en la Argentina?

–Bueno, yo trabajo para que eso no vuelva a pasar. Es importante la cooperación que tenemos con las autoridades argentinas, pero es verdad que un atentado puede ocurrir en cualquier lugar del mundo, eso ya lo hemos visto. Trabajamos para que no se repita. Soy uno de los únicos 3 representantes diplomáticos que tienen custodia de la Policía Federal. Pero asegurar que no vuelva a pasar, nadie lo puede asegurar. Pero en este tema tenemos la cooperación de las autoridades.

-¿Cuál es el riesgo más importante que enfrenta Israel?

–Yo, antes que evaluar el riesgo, prefiero ver el lado positivo, es decir, qué queremos para nuestro país: que crezca, que sea seguro, que tenga buena calidad de vida. La pandemia nos afectó mucho, a muchas personas las afectó el desempleo, se cerraron comercios. Pero hubo otros sectores, como la alta tecnología, que exportaron sus productos durante la pandemia. Ahora estamos retomando el ritmo económico. Los Acuerdos de Abraham son muy importantes para eso, para reactivar el ciclo económico, y por eso trabajamos para lograr acuerdos de paz con más países árabes. Trabajamos siempre para mejorar la posición de Israel en el mundo. Por ejemplo, en la ONU hay más de 20 resoluciones contra Israel, cuando hay muchos otros países que violan los derechos humanos y no cargan tantas resoluciones de las Naciones Unidas. No obstante, seguimos trabajando para mejorar la posición israelí en el mundo.

Galit Ronen, embajadora de Israel en Argentina.
(Gentileza Embajada de Israel)

–¿Piensa que los acuerdos diplomáticos que está logrando Israel, como los Acuerdos de Abraham, pueden ayudar a que queden aislados grupos como Hezbolá o Hamás, que hoy son hostiles con Israel?

–Bueno, en eso estamos. Queremos que más países incluyan a Hezbolá en la lista de grupos terroristas, como ocurre con Argentina. Estamos trabajando en eso todo el tiempo. De todas formas, el riesgo más grande que vemos hoy en día es Irán, que dice que Israel tiene que ser borrado del mapa. Nosotros, con nuestra historia y experiencia, les creemos. Y trabajamos para que no pase. Estamos sumando pero queda mucho trabajo para hacer. Veremos qué resultado arrojan las negociaciones de Viena.

–¿Y cuál es el principal obstáculo para conseguir la paz israelí-palestina?

–Bueno, hoy el principal obstáculo es ése: que no hay negociación. Cuando asumió Benjamín Netanyahu, ellos decidieron que con él no se podía negociar, que era un extremista y se levantaron de la mesa de negociación. Cuando se retomen las negociaciones habremos superado el principal obstáculo, que es no negociar. Bueno, ahora hay un nuevo gobierno en Israel; pero más allá de eso, sabemos que ni ellos ni nosotros vamos a lograr el 100% de lo que pretendemos. Fíjese lo que pasó en la época de Ben Gurión. Él acepto un Estado de Israel que de hecho era un país más chico que el que tenemos hoy, y esto fue rechazado por los palestinos. Entonces, hay que tener una visión realista de lo que es posible lograr en una negociación. Ningún gobierno israelí va a aceptar que Israel no debe existir. Eso no va a pasar. Entonces nos tenemos que sentar y resolver varios temas que ya están sobre la mesa y llegar un acuerdo con cada uno de ellos. Pero no hay negociación, así que primero hay que negociar.

«Ningún gobierno israelí va a aceptar que Israel no debe existir»

–Termina su mandato en 2022 y no hay posibilidades de renovarlo. Cuando deje la Argentina país, ¿qué cosas le habrán gustado más?

–Bueno, de lo poco que he podido conocer por la pandemia, los paisajes me han gustado mucho; también la cultura. He estado en los carnavales de Corrientes y en la Fiesta de la Vendimia en Mendoza. En Córdoba escuché cuarteto, así como en Corrientes escuché chamamé. Cuando fui a conocer Ushuaia viajé 3 horas en avión, que es lo que se tarda en llegar de Viena a Tel Aviv. Entonces aqui la diversidad cultural está dentro del mismo país, y a mí me gustó y me gusta conocer todo eso.

 

Fuente: Ynet Español
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