Natalie Oknin, liberada de una prisión turca, dice que se mantuvo cuerda gracias a la rutina

La mujer mantuvo un diario durante su encarcelamiento para registrar sus pensamientos y emociones y llevar un registro del tiempo.

La mujer israelí que fue liberada de una prisión turca el jueves, después de haber sido detenida bajo sospecha de espionaje, dijo que logró mantenerse cuerda gracias a una «rutina bendecida».

Natalie y su esposo Mordi Oknin fueron arrestados el miércoles, pasado después de fotografiar la casa en Estambul del presidente turco Recep Tayyip Erdogan desde la torre de comunicación de la ciudad.


Natalie y Mordi Oknin hablan con Ynet desde su casa el jueves.
(Avi Chai)

La pareja, residente en Modi’in, estaba de vacaciones en Turquía para celebrar el cumpleaños de Natalie. Después de su arresto, un juez los puso bajo custodia durante 20 días adicionales bajo sospecha de que eran espías.

«Tenía miedo de estar allí durante meses», dijo Natalie a Ynet. «Tenía miedo de perder el contacto con la realidad y me preguntaba si alguna vez volvería a ver a mis hijos».

La pareja estuvo recluida en prisiones separadas a ambos lados de la ciudad. Natalie contó que al principio no tenía ni siquiera las cosas más básicas.

«No tenía un cepillo de dientes. Pensé qué pasaría con mis dientes si no pudiera cepillarlos durante meses», se preocupaba.


Prisión de mujeres turcas donde Natalie Oknin fue detenida bajo sospecha de espionaje.
(Yoav Zitun)

Su celda estaba desnuda. No tenía contacto con el mundo exterior, excepto por una pequeña ventana a través de la cual podía ver pasar aviones. «Quería proyectarme ahí fuera y aferrarme a los aviones», contó.

Natalie sabía que había esfuerzos en marcha para que ella y Mordi fueran liberados. Ella lo escuchó en un breve mensaje de su hermana durante la comparecencia de la pareja en la corte. «Tenía fe en que seríamos libres», señaló. «Eso es lo que me mantuvo en marcha».

Dos cosas que no faltaron durante su encarcelamiento fueron papel y bolígrafos, y Natalie llevaba un diario en el que escribía sus pensamientos y emociones, así como la línea de tiempo de su terrible experiencia. «Necesitaba llevar un registro del tiempo», contó.

Luego, finalmente, la puerta de su celda se abrió, y el guardia dijo «casa», e indicó con sus manos un avión despegando.


Natalie y Mordi Oknin salen del tribunal turco.
(Takvim)

La pareja fue llevada al aeropuerto. Mordi se reunió brevemente con el embajador israelí, quien le dijo que ambos se dirigían a casa.

Pero el viaje fue largo, y Natalie temía que los llevaran a otra prisión. Los mismos temores regresaron cuando, en el aeropuerto, los oficiales de policía lucharon con el papeleo y dijeron que la aprobación final para dejarlos ir aún no se había recibido.

Cuando finalmente vieron el jet privado fletado para llevarlos a Israel, y dos de los empleados del Ministerio de Relaciones Exteriores esperando en los escalones para saludarlos, Natalie finalmente se relajó.

«Cuando la puerta se cerró, supe que estábamos bien», comentó. Luego se les entregó el teléfono y escucharon al ministro de Relaciones Exteriores, Yair Lapid, decirles que estaban de camino a casa.


El emocionado regreso a Israel de Natalie y Mordi Oknin, el jueves por la mañana.
(Gentileza Autoridad Aeroportuaria)

«Preguntó cómo estábamos», expresó Mordi, «y nos dijo que había terminado, y que todo iba a estar bien». La pareja no tenía idea de que su desgracia era noticia en Israel. «Estaba en estado de shock», comentó Natalie cuando se enteró de los esfuerzos realizados para asegurar su liberación.

Anteriormente, la pareja recibió una llamada del primer ministro, Naftali Bennett, y del ministro de Relaciones Exteriores, Yair Lapid, quienes habían estado en contacto constante con la familia Oknin. «Estoy orgullosa de que éste sea mi gobierno», le dijo Natalie a Bennett y Lapid. «Has restaurado mi fe en el gobierno», añadió.

Natalie y Mordi trabajan como conductores de autobuses y están dispuestos a reanudar sus trabajos y reunirse con sus pasajeros habituales. Dijeron que esperan volver a su bendita rutina y al anonimato.

 

Fuente: Ynet Español
https://www.ynetespanol.com/actualidad/sociedad-informacion-general/article/rkmmvqsoy