El boicot de Ben & Jerry’s podría causar daño a empleados palestinos

La empresa de distribución emplea a 10 palestinos de pueblos cercanos que reciben condiciones de trabajo y salarios que no podrían ganar bajo los auspicios de la Autoridad Palestina.

Por personal del Jerusalem Post


Palestinos cruzando el puesto de control israelí de Qalandia para asistir a la segunda oración del viernes del sagrado mes de ayuno del Ramadán en la mezquita Al-Aqsa de Jerusalén, cerca de la ciudad de Ramala en Cisjordania, el 17 de mayo de 2019 (Foto: FLASH90)

La decisión de Ben & Jerry´s de detener las ventas de su helado en Cisjordania perjudicará a los trabajadores palestinos que laboran para el principal distribuidor del helado en Cisjordania, advirtió Hen Israeli, vicepresidente de la distribuidora, en una entrevista el miércoles.

Israeli es vicepresidente de Sagi Group, que opera en el área industrial de Mishor Adumim en las afueras de Jerusalén y emplea a unas 45 personas. Sagi Group distribuye alrededor de dos toneladas de helado a Jerusalén y Cisjordania cada semana.

La compañía emplea a 10 palestinos de pueblos cercanos que reciben condiciones de trabajo y salarios que no podrían ganar bajo los auspicios de la Autoridad Palestina, según Israeli, quien enfatizó que la decisión perjudicaría a los empleados palestinos si se pierde el cupo de distribución de helado de la compañía.

Israeli explicó que la empresa ya ha comenzado a evaluar la situación para comprender qué impacto tendrá en la misma. «Comercializo otros productos, pero el helado para mí es una parte importante. Debe entenderse que tal decisión, ante todo, perjudica a los empleados, menos a la empresa en general», dijo a Ynet. «El Estado de Israel debe responder y ayudar en esta lucha».

Aunque los propietarios de Ben & Jerry’s declararon que trabajarían para encontrar una solución que permitiera que la franquicia israelí siguiera vendiendo helados fuera de Cisjordania, la junta directiva de la empresa declaró que habían exigido un boicot de Israel en general.

Avi Zinger, propietario de la franquicia Ben & Jerry’s Israel – que siempre vendió su helado en ambos lados de la Línea Verde – durante años se ha resistido a la presión de la empresa matriz para boicotear los asentamientos de Cisjordania. Políticos y activistas hicieron un llamado a seguir comprando Ben & Jerry’s dentro de Israel para apoyar la franquicia israelí.

Esta no sería la primera vez que los boicots contra Israel han causado daño a palestinos.

Unos 500 empleados palestinos perdieron sus trabajos en SodaStream después de que la compañía se trasladó de Mishor Admumim a un campus en el área industrial de Idan Neguev luego de ser blanco del movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones, aunque el director ejecutivo de la compañía dice que la medida se debió a una necesidad de expandirse, no a la presión de BDS. Unos 74 palestinos pudieron seguir trabajando en la planta de Neguev después del traslado.

Nabil Basherat, un palestino que trabaja como gerente en SodaStream, le dijo a Israel Hayom en 2018 que la «campaña global de BDS ha hecho a los palestinos más daño que bien», y agregó que la presión de BDS llevó a miles de palestinos a perder su empleo cuando el cerró la fábrica de Mishor Adumim.

Nadia Aloush, una palestina que trabaja como gerente en la sucursal Mishor Admumim de la cadena de supermercados Rami Levy, también expresó su oposición al BDS. «Quieren que Rami Levy cierre sus tiendas, pero yo pregunto – ¿quién empleará a palestinos en su lugar? La Autoridad Palestina no ha ofrecido puestos de trabajo a los palestinos que laboraban en SodaStream. No entiendo por qué el mundo sigue donando [a la Autoridad Palestina] cuando ni siquiera logra proporcionar trabajo a su gente», dijo Aloush a Israel Hayom.

Tovah Lazaroff contribuyó a este informe.

 

Traducción: Consulado General H. de Israel en Guayaquil
Fuente: The Jerusalem Post
https://www.jpost.com/israel-news/ben-and-jerrys-boycott-could-harm-palestinian-employees-674497