Nadia Cattan/ La destrucción del Templo y sus consecuencias para el pueblo judío

Corría el primer siglo de la era cristiana y los judíos llevaban ya dos milenios viviendo en esa delgada franja de tierra, esa que estaba junto al Mediterráneo y que se llamaba Judea.


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https://youtu.be/c8GCVMv-Kck

Después de su encuentro con asirios, babilonios, persas y griegos, los judíos de Judea ahora se encontraban bajo dominio del Imperio Romano, y, como todos los ciudadanos, tenían que pagar los excesivos impuestos obligados.

A partir del año 66 d.e.c, las tensiones entre judíos y romanos se fueron incrementando, hasta que en el año 70 el Gobernador Tito mandó a destruir el santuario de los judíos.

La guerra judeo-romana fue descrita por el historiador y cronista de la época Flavio Josefo, quien escribió que en aquella revuelta alrededor de 1,100,000 judíos murieron, mientras que otros tantos fueron capturados y esclavizados.

Para la población judía que sobrevivió, las condiciones de vida no mejoraron con el paso de los años, el Emperador romano Adriano prohibió a los judíos practicar su religión, y en respuesta, los judíos organizaron en el año 135 una gran revuelta para buscar su independencia, sin embargo, esta vez el Emperador Adriano reaccionó de manera más agresiva, y ordenó la expulsión de los judíos de Judea de manera definitiva.

Este hecho, provocó que los judíos emigraran a cada rincón del entonces mundo conocido, a este suceso se le llamó la gran diáspora, en la que las familias de Judea tomaron caminos distintos, y a partir de entonces, cada comunidad judía escribiría su propio destino.

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Fuente: Enlace Judío
https://www.enlacejudio.com/2021/07/15/nadia-cattan-la-destruccion-del-templo-y-sus-consecuencias-para-el-pueblo-judio/