¿Cómo explota Nasrallah la crisis en el Líbano para apoderarse del país?


Ron Ben-Yishai
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Cortesía

Análisis. Desde que estalló la crisis de combustible en el Líbano, el líder de Hezbollah sugirió que Teherán enviara petróleo a su país. Sin embargo, no dijo que debe ser ingresado ilegalmente debido a las sanciones impuestas por Estados Unidos a Irán. La profundización de los problemas en el país árabe ha creado otra oportunidad para que la organización terrorista se apodere del mismo con la ayuda de los ayatolás, pero es probable que Israel intente bloquear el ingreso de petróleo, por lo que la batalla naval podría intensificarse.

La principal razón de la terrible situación en la que se encuentran los ciudadanos del Líbano es consecuencia de la actual crisis política que impide la formación de un gobierno estable en el país de los cedros. Todas las naciones occidentales que están dispuestas a asistir al Líbano y rescatarlo de su angustia financiera y política exigen que haya un liderazgo legítimo como condición para la transferencia de ayuda.

Pero los políticos libaneses no tienen prisa. De hecho, actualmente hay dos primeros ministros en el Líbano, Hassan Diab, que ha dimitido y se desempeña como primer ministro interino, y Saad al-Hariri, que todavía no ha asumido el cargo porque no puede formar una coalición y un gobierno.


Manifestación en Beirut.
(AFP)

El líder de Hezbollah no se apresura. La crisis económica y política le permite eludir al gobierno y lograr sus objetivos posicionándose a sí mismo y a los iraníes como los que rescatan al Líbano de sus problemas

Los que impiden que al-Hariri (un miembro de la comunidad sunita que ya se ha desempeñado como primer ministro del Líbano) forme una coalición y un gobierno son Hezbollah y sus partidarios, que exigen los ministerios clave de alto presupuesto en el nuevo gobierno. De hecho, la organización terrorista quiere controlar el país a través de ministros cercanos a ella.

Mientras el líder de Hezbollah, Hassan Nasrallah, no logre hacerlo, evitará la formación de un gobierno funcional en el Líbano. Sin embargo, los países donantes, encabezados por Francia, se oponen a que la agrupación chiíta, que ha sido declarada como organización terrorista por los europeos, sea el gobernante de facto del país. Se niegan a transferir ayuda al Líbano mientras no haya un gobierno representativo en funcionamiento.


Protestas en el Líbano en medio de la crisis económica y política.
(AFP)

Nasrallah tiene paciencia

El líder de Hezbollah no se apresura. La crisis económica y política le permite eludir al gobierno y lograr sus objetivos posicionándose a sí mismo y a los iraníes como los que rescatan al Líbano de sus problemas. Cuanto más sufren los ciudadanos de su país, más se refuerza el estatus de la organización terrorista como verdadero gobernante de la nación y el control estratégico de Irán sobre el Líbano.

Hace unos seis meses, cuando hubo escasez de dólares en el Líbano, Nasrallah ofreció efectivo a sus compatriotas a través del sistema financiero y bancario de Hezbollah. El líder de la organización terrorista chiíta lo hizo mientras todos los demás bancos cerraban sus puertas e impedían también retiros en cajeros automáticos.


Hassan Nasrallah, líder de Hezbollah.
(AP)

Nasrallah ahora descubre el potencial político inherente para él y sus patrocinadores iraníes la grave escasez de combustible en el Líbano

Nasrallah tiene dinero que recibe de Irán y donaciones del extranjero, y lo ha ofrecido generosamente a cualquier ciudadano libanés que esté dispuesto a suscribirse al sistema financiero de Hezbollah y por lo tanto dependa económicamente de la organización y de los iraníes. Cabe señalar que Irán ha ajustado a más de la mitad los presupuestos que envía a Hezbollah y que financian el sistema de bienestar social de la agrupación; más de lo que lo hacen los dólares de los bancos libaneses.

Nasrallah ahora descubre el potencial político inherente para él y sus patrocinadores iraníes la grave escasez de combustible en el Líbano. Hace unos dos meses, cuando estalló la crisis del combustible en el país y se produjeron cortes de energía y violentos enfrentamientos entre los civiles que hacían fila frente a las estaciones de gasolina, Nasrallah habló y propuso una solución: Irán enviaría petróleo al Líbano.

Sin embargo, Nasrallah no dijo quién pagaría por ese petróleo ni que debía ser introducido de contrabando en el Líbano porque las sanciones de Estados Unidos prohíben a Irán exportarlo. Pero la intención era clara: fortalecer la posición de Hezbollah y Teherán como fuente de energía, sin la cual la economía y la vida en el Líbano pronto dejarían de funcionar.

Saad al-Hariri no logra formar una coalición.
(AP)

Muchos ciudadanos sunitas, cristianos y drusos del país también se opusieron a que Irán enviara combustible en momentos que el Estado libanés no podía pagarlo, y por lo tanto se convertiría en un deudor de Teherán y tendría muchas dificultades para cumplir con el pago de sus deudas

Pero el gobierno libanés rechazó la propuesta, y el pro-occidental al-Hariri y el primer ministro interino Diab también sabían que si un petrolero iraní anclaba en un puerto libanés o se descubría que el petróleo iraní llegaba al Líbano a través de puertos sirios, Estados Unidos endurecería las sanciones contra su país y ninguna institución internacional le brindaría asistencia para salir de la crisis en la que se encuentra.

Por lo tanto, el gobierno de transición actualmente en funciones en el Líbano dijo a Nasrallah: «No, gracias». Muchos ciudadanos sunitas, cristianos y drusos del país también se opusieron a que Irán enviara combustible en momentos que el Estado libanés no podía pagarlo, y por lo tanto se convertiría en un deudor de Teherán y tendría muchas dificultades para cumplir con el pago de sus deudas.

Los libaneses, chiítas y no chiitas, se percataron de que el suministro de combustible iraní les costaría caro: el Líbano sería esclavizado por las deudas y Hezbollah finalmente se convertiría en el dueño de la economía y la política del país. Además, incluso ahora al borde del colapso, el gobierno libanés y sus ciudadanos no tienen prisa por ponerse de acuerdo sabiendo que podrían pagar un alto precio internacional si violan las sanciones que Estados Unidos impone a la producción de petróleo iraní.


Hassan Diab, primer ministro del Líbano.
(AFP)

The Wall Street Journal y otros medios de comunicación estadounidenses informaron a principios de este año que Israel había frustrado ese contrabando de petróleo iraní en Siria, golpeando al menos 12 barcos que intentaban ingresar dicho petróleo de manera ilegal a territorio sirio

La respuesta negativa del gobierno y los ciudadanos del Líbano no disuadió a Nasrallah y a los ayatolás que vieron la crisis de combustible como una tremenda palanca económica y política y una oportunidad de oro para que finalmente Hezbollah y la comunidad chiíta se apoderaran de todo el Líbano. Es por eso que esta semana Nasrallah volvió a ofrecer combustible iraní e incluso señaló que había hecho todos los preparativos logísticos y financieros para el traslado de este combustible al país de los cedros.

«Solo se necesita la aprobación del gobierno», expresó Nasrallah. No solo lo dijo, aparentemente también llevó a cabo los preparativos. El sitio web Intelli Times informó hoy sin mencionar las fuentes que Hezbollah tiene la intención de intentar contrabandear petróleo iraní al Líbano, ya sea transfiriéndolo de un barco de Irán a un barco sirio o libanés en medio del mar, y luego llevándolo a un puerto libanés de forma supuestamente legítima. Otra opción consiste en que Teherán lleve a Siria de contrabando el petróleo que quiere entregar al Líbano, y desde territorio sirio fluya a través de un oleoducto o petrolero a suelo libanés.

El Intelli Times afirmó que tres petroleros iraníes se están abriendo camino a través del Canal de Suez hacia el mar Mediterráneo. No se sabe si tienen la intención de contrabandear petróleo a Siria y de allí llevarlo al Líbano o descargar su carga en el mar a barcos no iraníes. En cualquier caso, este método de contrabando es bien conocido por las agencias navieras internacionales y, por supuesto, por los servicios de inteligencia de Israel.


Irán atacó el barco CSAV TYNDAL creyendo que se trataba de una embarcación israelí.
(Etienne Verberckmoes/marinetraffic.com)

The Wall Street Journal y otros medios de comunicación estadounidenses informaron a principios de este año que Israel había frustrado ese contrabando de petróleo iraní en Siria, golpeando al menos 12 barcos que intentaban ingresar dicho petróleo de manera ilegal a territorio sirio. Se suponía que el dinero del petróleo iraní lo pagaría el presidente Bashar al-Assad a Hezbollah en el Líbano para financiar las operaciones de la organización.

Ahora, los iraníes y Nasrallah aparentemente están tratando de resolver la crisis de combustible libanesa de una manera similar. Sin embargo, es ciertamente razonable estimar que Israel evitará el contrabando de petróleo iraní al Líbano a través de Siria o mediante transferencias marítimas incluso en el período actual. Es muy posible que esto ya haya sucedido y que esta sea la razón por la que los iraníes atacaran una embarcación que identificaron erróneamente como un barco mercante de propiedad israelí a principios de esta semana.

La guerra naval, que parecía haber cesado, probablemente continúa. Pero el énfasis esta vez está en el intento de Nasrallah de pasar de contrabando petróleo de Irán al Líbano.

Es importante señalar que el gobierno libanés no está dispuesto a aceptar petróleo de origen iraní. Pero las autoridades del Líbano pueden cerrar los ojos si la entrega proviene de Siria o de barcos de terceros países a los que los iraníes llevaron el petróleo ilegalmente. En cualquier caso, una cosa está clara: los únicos beneficiarios de la difícil situación de los residentes libaneses son Hezbollah y sus patrocinadores iraníes.

 

Fuente: Ynet Español
https://www.ynetespanol.com/global/opinion/article/rJUNCez6d