Triple ofensiva contra Israel: suenan las sirenas en el sur, centro y norte del país

El impacto de un cohete en Ashdod.
Nir Ben Zaken

Mientras Hamás apuntaba contra comunidades del sur y la ciudad central de Rehovot, en el norte se encendieron las alarmas por el lanzamiento de cohetes desde Líbano. Las Fuerzas de Defensa respondieron abriendo fuego contra varios puntos del país vecino.

Tras una serie de redadas de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en Gaza y algunas horas de relativa calma, el grupo terrorista Hamás volvió a abrir fuego y apuntó contra comunidades del sur y el centro de Israel. Al mismo tiempo, sonaron las sirenas en varias ciudades del norte, tras el lanzamiento de cuatro cohetes desde Líbano.

Lanzamiento de cohetes desde Gaza.
(AFP)

Cerca del mediodía, las alarmas se encendieron en Acre, Krayot, Shefa-Amr e Ibillin; al norte del territorio israelí. Los residentes de la zona informaron sobre fuertes explosiones en la región, mientras que los medios libaneses indicaron que se dispararon varios cohetes desde el sur del país.

Según un informe israelí, los misiles lazados fueron cuatro: uno fue interceptado por el sistema de defensa antimisiles Iron Dome (Cúpula de Hierro), dos cayeron en el mar y otro se estrelló en un campo abierto cerca de la ciudad árabe de Shfar’am. Tras la ofensiva, las Fuerzas de Defensa de Israel respondieron rápidamente abriendo fuego contra varios puntos del sur de Líbano

Dos personas sufrieron heridas leves cuando se dirigían a las áreas protegidas. Los residentes del norte no habían recibido instrucciones especiales antes de los bombardeos llevados a cabo desde el país vecino, donde opera el grupo terrorista Hezbollah.

Un cohete golpea una carretera en Ashdod.
(Ynet)

Cúpula de Hierro intercepta un cohete en el cielo de Ashkelon.
(Reuters)

Pánico en Sderot durante un ataque desde Gaza.
(Reuters)

Momentos antes del revuelo en el norte, las ciudades de Rehovot, Ashkelon, Ashdod y Be’er Sheva habían sufrido impactos directos tras un fuerte lanzamiento de cohetes por parte de Hamás, que apuntó contra comunidades del sur y el centro de Israel. Un cohete golpeó una zona residencial en Ashdod, mientras que una parte de un proyectil interceptado aterrizó en Be’er Sheva y causó algunos daños. Ocho de los 13 cohetes fueron interceptados por la Cúpula de Hierro.

Tras más de una semana de enfrentamientos, los líderes israelíes dijeron que no se ponen plazos para poner fin a las hostilidades con Hamás y la Yihad Islámica, a pesar de los llamamientos internacionales para un alto el fuego. Un portavoz militar israelí reconoció que con un estimado de 12.000 misiles y morteros, los grupos terroristas «todavía tienen suficientes cohetes para disparar».

El primer ministro Benjamín Netanyahu durante la sesión informativa brindada a 70 embajadores extranjeros en Israel.
(Ynet/Captura de pantalla)

Por su parte, el primer ministro Benjamín Netanyahu, en declaraciones públicas ante embajadores extranjeros, aseguró que su país estaba comprometido con una «disuasión enérgica» para prevenir futuros conflictos con Hamás. «No nos preocupamos por el cronómetro; queremos lograr los objetivos de la operación. Las misiones anteriores duraron mucho tiempo, por lo que no es posible establecer un marco de tiempo», afirmó.

«Tratamos de apuntar a quienes nos atacan», añadió el primer ministro. Y continuó: «Sin embargo, por muy quirúrgica que sea una operación no tienes la capacidad de prevenir daños colaterales».

 

Fuente: Ynet Español
https://www.ynetespanol.com/global/israel/article/rk211Y5fYd