Una israelí sueña con recuperar la vista después de 33 años

Rita Erlich, doctora del hospital Beilinson de Israel
Hospital Beilinson

A través de una cirugía le insertaron un chip en la retina. Si evoluciona favorablemente en los próximos días podrá distinguir figuras en blanco y negro. Es la primera vez que se aplica esta técnica innovadora en Israel, y la quinta experiencia a nivel mundial.

Un martes especial en el hospital Beilinson de Petah Tikva: la doctora Rita Erlich y su equipo médico implantaron un chip en una mujer ciega que se ilusiona con recuperar la vista

La innovadora técnica quirúrgica se implementó por primera vez en Israel y por quinta vez en todo el mundo en una paciente de 80 años que padece retinitis pigmentaria, una enfermedad ocular degenerativa que provoca la atrofia de las células receptoras de la retina. La mujer operada sufre ceguera desde hace 33 años y participa de un estudio internacional que involucra a los hospitales israelíes Beilinson e Ichilov.

La innovadora técnica quirúrgica se implementó por primera vez en Israel y por quinta vez en todo el mundo.
(Hospital Beilinson)

“No recuerdo una emoción tan grande en toda mi carrera. Junto con mi equipo sabíamos que íbamos a practicar una cirugía innovadora, que presenta una posibilidad real para aquellos que ya no creían que volverían a ver”, afirmó la doctora Erlich tras la operación que duró alrededor de tres horas y media.

El implante, llamado NR600, fue desarrollado por la empresa israelí Nano Retina y consiste en un chip diseñado para reemplazar a las células nerviosas que dejaron de funcionar debido a la enfermedad. El chip contiene un sensor que capta la imagen que se crea naturalmente en la retina y la procesa a través de señales eléctricas. Con la ayuda de 600 electrodos incorporados al chip, el cerebro logra producir una imagen visual.

El chip contiene un sensor que capta la imagen que se crea naturalmente en la retina y la procesa a través de señales eléctricas.

“Toda la operación se realizó a través de un microscopio y un sistema tridimensional que permite controlar la precisión en la colocación del chip”, explicó la doctora Erlich. Un día después de la cirugía la paciente fue dada de alta y en unos días recibirá unas gafas inteligentes que activarán el chip implantado.

Erlich dijo que la paciente “todavía tiene un largo camino por recorrer” antes de recuperar la vista y que el siguiente paso consiste en un entrenamiento para reactivar el nervio óptico. “Luego obtendrá una visión general en blanco y negro, tosca, sin grandes detalles, pero que es un gran regalo para una persona ciega”, contó la profesional.

El profesor Dov Weinberger, ex director de cirugía ocular del hospital Beilinson y uno de los desarrolladores del producto de Nano Retina, está muy orgulloso del resultado final. “El implante funciona como una retina artificial y se integra a la estructura natural del ojo humano”, relató sobre un proyecto que llevó años de investigación y experimentos.

 

Fuente: Ynet Español
https://www.ynetespanol.com/tendencias/ciencia-y-tecnologia/article/SJHJYpZO00