Declaración del Ministro de Relaciones Exteriores Gabi Ashkenazi: «Irán está destruyendo lo que queda de la supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y continúa desafiando y amenazando a la estabilidad regional».

Irán sigue almacenando uranio enriquecido, engañando y ocultando su ambición de obtener un arma nuclear, y ahora está destruyendo lo que queda de la supervisión del OIEA. Las medidas extremas de Irán, exigen una respuesta internacional inmediata.

Los daños ocasionados por Irán a los mecanismos especiales de supervisión de sus instalaciones nucleares y la suspensión del protocolo de aplicación adicional son medidas extremas que traspasan todas las líneas rojas  establecidas por la comunidad internacional, y vacían por completo de contenido al acuerdo nuclear.

El Ministro de Relaciones Exteriores Gabi Ashkenazi señaló: “La política iraní es una declaración de intenciones en cuanto a su deseo de continuar desarrollando en forma secreta sus capacidades nucleares. Israel contempla esta medida como una amenaza, y la misma no debe quedar sin respuesta alguna. Nunca permitiremos que Irán controle la capacidad de alcanzar armas nucleares”.

“El informe del Director General del OIEA de ayer, determinó de manera inequívoca que Irán ha ejecutado una actividad no declarada con materiales nucleares, en al menos cuatro sitios diferentes, y no informó dónde se hallan actualmente dichos  materiales nucleares”.

“El significado de la suspensión de la supervisión  es que el OIEA no podrá supervisar la actividad nuclear de Irán ni enviar inspectores a los sitios en los que Irán está llevando a cabo actividades nucleares no declaradas”.

“Sin supervisión, Irán continuará avanzando de forma encubierta en su programa nuclear”.

“Este acto debería servir como un llamado de atención a aquellos que hasta ahora se han abstenido de responder de manera decisiva y práctica a las continuas violaciones de sus obligaciones internacionales por parte de Irán”.