Docentes israelíes que apuntan a la integración

Una maestra ortodoxa en una escuela pública y una nacionalista religiosa en una escuela árabe, algunos de los ejemplos de un programa educativo auspiciado por el presidente Rivlin y el Ministerio de Educación.

Reuven Rivlin, presidente de Israel.
Mark Naiman/Oficina de Prensa del Gobierno de Israel

 Sarit es ultraortodoxa y enseña en una escuela secular. Yaara, religiosa nacionalista, da clases en una escuela árabe. Sahar es la primera persona árabe que conocen algunos de sus alumnos judíos. Y Gay asiste cada día a una escuela de Sahknin, en el corazón árabe de Israel.

Ellos son algunos de los docentes israelíes que decidieron que la mejor manera de educar hacia la tolerancia es a través del ejemplo, y recibieron capacitaciones especiales a través de “La esperanza israelí en la educación”, un programa conjunto del presidente Reuven Rivlin y el Ministerio de Educación de Israel.

Sarit Plai tiene 28 años, es madre de ocho hijos y participa en el proyecto dictando clases en el tercer grado de una escuela pública de Petach Tikva. “Tuve que aprender un nuevo idioma, el secular”, afirma orgullosa de su función que siente “como un puente” entre distintos sectores de la sociedad israelí.

Sarit, docente ultrartodoxa, asegura que en la escuela secular «aprendió un nuevo idioma«.

“Descubrí que las diferencias son solamente externas. Yo uso pollera larga y los otros maestros pantalones, yo uso un velo y ellos no”, dice.

Yaara Tal-Kind, una religiosa nacionalista de Mahale Adumim, también participa en la propuesta: desde hace seis años enseña hebreo en una escuela árabe. «Encontré docentes increíbles que hoy son amigos y descubrí que el temor que puede generar la vestimenta tradicional es una sensación engañosa”, cuenta sobre su experiencia.

La vivencia de Sahar Mansour, de 34 años, es inversa pero igual de enriquecedora: ella es una mujer árabe oriunda de Tira y hace siete años que enseña matemáticas en una escuela judía. Para muchos de sus alumnos, es la primera persona árabe que conocen y con la que mantienen una interacción social.

Sahar enseña matemáticas en una escuela judía.

“Como maestra suplente acompañé un viaje y cuando llegamos a la frontera con el Líbano uno de los niños comenzó a escupir e insultar a los árabes. Cuando le dije que era árabe quedó en shock y después me dijo: ´¿Sabes qué? Gracias a tí ahora quiero a los árabes”, recordó.

Gay Chirurg, de 29 años, desde 2018 dicta clases en quinto grado de una escuela árabe de la ciudad de Sakhnin. “El vínculo con los niños es completamente inocente, un encuentro entre maestro y estudiantes”, asegura y destaca la labor integradora del resto del equipo docente de la escuela: “Los otros profesores le explican a los niños que mis clases son importantes porque les facilitará la integración a la sociedad israelí”.

 

Fuente: Ynet Español
https://www.ynetespanol.com/actualidad/sociedad-informacion-general/article/SkpsFnAow