Manuscritos inéditos revelan que Newton intentó calcular el tamaño del Antiguo Templo de Israel

Una de las pirámides de Egipto.

Una faceta menos conocida del famoso científico que descubrió la ley de gravedad son sus estudios sobre cronología bíblica y alquimia. Escritos descubiertos 200 años después de su muerte, muestran sus investigaciones sobre estos temas y una casa de subasta los pondrá en oferta.

Es uno de los más grandes científicos de todos los tiempos, es el hombre que descubrió la teoría de la gravedad y los efectos de sus estudios siguen vigentes hasta el día de hoy en la física, la óptica y las matemáticas. Pero los escritos recientemente descubiertos muestran una faceta diferente de Isaac Newton, un aspecto descubierto más de 200 años después de su muerte.

Algunos de los manuscritos descubiertos revelan que Newton intentó descifrar los secretos de las pirámides, como parte de su demostración empírica de la teoría de la gravedad y que buscó descubrir las dimensiones exactas del Primer Templo.

 Manuscritos de Newton con las huellas de haber sido quemados.

Se estima que los documentos inéditos fueron escritos hace unos 340 años (alrededor de 1680) y fueron descubiertos en la década de 1930, 200 años después de la muerte de Newton en 1727. La casa de subastas inglesa Sotheby’s venderá los escritos en una subasta, y se estima que el comprador deberá pagar cientos de miles de dólares por ellos.

Newton, que estudió las pirámides a finales del siglo XVII mientras vivía en la finca Woolsthorpe en Lincolnshire, Inglaterra, creía que una vez que descubriera cómo habían sido construidas, podría resolver también muchos otros misterios. Su intento fue por entender la unidad de medida utilizada por los faraones en la construcción. Newton creía que los antiguos egipcios habían podido medir la tierra y pensó que si pudiera entender la unidad de medida egipcia, podría calcular él también la circunferencia de la tierra.

Los manuscritos lucen quemados en los bordes, y la explicación parece una versión antigua de «el perro se comió sus deberes». Se supone que Diamond, el perro de Newton, saltó sobre una mesa y tiró una vela que cayó sobre las notas del científico. El experto en manuscritos de Sotheby’s, Gabriel Heaton, dijo al diario británico The Observer: «Se trata de documentos fascinantes, en ellos se puede ver el intento de Newton por descifrar los secretos de las pirámides».

 En los manuscritos hay evidencia del intento de Newton por conocer las dimensiones del Antiguo Templo de Israel.

Newton buscó también descifrar la arquitectura y las dimensiones del Primer Templo, que fue construido por el rey Salomón y destruido en el 586 a. C. por Nabucodonosor, rey de Babilonia. Su búsqueda también lo llevó a intentar encontrar los mensajes ocultos en los pasajes del Antiguo Testamento.

La reputación de Newton se basa en descubrimientos matemáticos, pero su interés también se puede encontrar en el estudio de la cronología bíblica y de la alquimia, una rama del conocimiento de los materiales propios de la naturaleza los cuales, según sus investigadores, poseían fuerzas ocultas, algunas veces mágicas. Los escritos de Newton sobre estos temas fueron descubiertos en 1936, y algunos fueron comprados por el famoso economista John Keynes, quien definió a Newton como «el último de los magos».

«La idea de que la ciencia es una alternativa a la religión es algo moderno. Newton no pensó que su trabajo científico pudiera verse perjudicado por sus creencias religiosas», expresó Heaton.

 

Fuente: Ynet Español
https://www.ynetespanol.com/actualidad/sociedad-informacion-general/article/BkvZ00mpov