El trabajo remoto, desde casa, puede provocar trastornos de ansiedad generalizada

Por lo general, los empleados aportan sus fortalezas al trabajo y dejan sus debilidades en el hogar, pero en la era del trabajo domiciliario eso simplemente no es posible.

La situación actual del trabajo desde casa ha creado nuevos desafíos para todos: empleados, gerentes y desempleados. Como era de esperar, el estado de ánimo de los empleados y de los solicitantes de empleo es bajo en comparación con el período anterior a la pandemia. IAun aquellos que están empleados tienen amigos que están desempleados, y la sensación general de tristeza se está filtrando en la vida cotidiana. El doctor Oren Tene, director del Departamento de Salud Mental Pública del Centro Médico Sourasky de Tel Aviv, opinó sobre la situación estresante en que nos encontramos, la ansiedad en el lugar de trabajo y cómo lidiar con ella adecuadamente.

–¿Cómo está afectando a los empleados la pandemia de coronavirus?

–En primer lugar, hay varias organizaciones que están formadas por personas exitosas que están acostumbradas a ver tablas de crecimiento, llevar sus fortalezas al trabajo y dejar sus debilidades y caos en sus casas. Pero ahora el trabajo y el hogar están enredados y es difícil separar los dos. Una gran parte de los empleados están sufriendo en sus trabajos. Si bien los empleados tienen legitimidad por parte del empleador para expresar sus dificultades, no están acostumbrados a difundir sus problemas en el trabajo.

No pueden expresar adecuadamente las dificultades que enfrentan. Lo interesante es que la mayoría de las veces, si sólo pudieran compartir sus dificultades, se podrían resolver fácilmente.

Dr. Oren Tene, jefe de Psiquiatría.

“El desafío del trabajo desde casa se puede dividir en dos situaciones posibles: personas con familia y personas sin familia; para ambos es un desafío nuevo y significativo. Para las personas con familia durante los encierros y sin el sistema educativo tradicional, la educación en el hogar puede ser caótica y no permite que los empleados se concentren en su trabajo. En el mercado laboral israelí, las mujeres y también los hombres deben hacer todo lo posible como padres, y cuando existen marcos de apoyo, es posible. Ahora, cuando no hay horarios escolares establecidos o padres para ayudar a los niños con la tarea, la responsabilidad recae enteramente en los empleados”, añadió el doctor Tene.

“Por otro lado, hay empleados sin familia. Su situación no es menos peor, experimentan un aislamiento total: pueden pasar varias semanas sin ver a nadie. Gran parte de nuestra comunicación está escrita, escribimos correos electrónicos, mensajes de WhatsApp, publicaciones en las redes sociales y, a menudo, esto se convierte en una alternativa a las conversaciones telefónicas o las interacciones cara a cara. Esto crea una situación en la que las personas pueden pasar varios días, e incluso semanas, sin hablar con nadie», señaló el profesional de psiquiatría.

–¿Trabajar desde casa es realmente tan diferente?

–Necesitamos entender que el lugar de trabajo no es sólo un lugar al que venimos a trabajar, sino que es un lugar de crecimiento personal, interacción, creatividad, autoexpresión, auto-logro, y todas estas cosas son difíciles de mantener en casa. La gente me ha expresado que su creatividad ha disminuido. Trabajar desde casa hace desaparecer todas estas cosas. Por ejemplo, en la clínica no trabajamos desde casa, pero todavía no vemos a otros compañeros de trabajo, y esa interacción humana realmente falta. Una de las razones por las que las personas trabajan es para estar rodeadas de un entorno laboral y tener encuentros multidisciplinarios.

Un empleado que vive solo, sin familia, puede pasar varias semanas sin hablar con nadie.

–Los empleados de hoy todavía están preocupados por perder sus trabajos y por el medio ambiente en general. ¿Qué es la ansiedad laboral?

–Tengo un paciente que me dijo la semana pasada: «ha sido duro para mí, y sé que esto no se justifica: tengo un trabajo, una casa, mientras que los demás a mi alrededor prácticamente no tienen nada y me dicen que me quede callado y agradezca». Aquí hay dos aspectos: el primero se refiere a los que permanecen en el trabajo, que a menudo sienten que deben algo a sus empleadores y les preocupa. Algunas otras cuestiones que los empleados han planteado, es que no se atreven a pedir bonificaciones, trabajan más horas y, a veces, sienten que se espera que trabajen aún más. Incluso las personas que están empleadas están preocupadas, porque también tienen miedo de perder sus trabajos. El segundo aspecto es que todos vivimos entre nosotros, no hay una sola persona que no haya visto o conocido a alguien que esté desempleado, y esta ansiedad se filtra. Muchas personas sienten que si en el pasado les costaba encontrar trabajo, hoy les resultará aún más difícil. Ven lo que sucede a su alrededor y esa ansiedad también se filtra hacia ellos. Mientras tanto, se aferran a sus trabajos, están más comprometidos y, a menudo, son inflexibles, porque se les ha quitado esa flexibilidad.

Muchos empleados sienten que hay una gran cantidad de microgestión, mientras que los empleadores sienten que han perdido su capacidad de supervisión.

–¿Los gerentes también experimentan crisis?

–Los empleadores están en sus propios problemas. Puedo decir que, como gerente, mi capacidad para supervisar y criticar el trabajo de otros se ha visto significativamente dañada, y la experiencia de perder el control se suma a la incertidumbre general de estos tiempos. Los empleadores exigen resultados para presentar a sus jefes, quieren proteger el marco laboral y la producción laboral, pero todo esto se hace en condiciones muy difíciles. Muchos empleados sienten que hay una gran cantidad de microgestión, mientras que los empleadores sienten que han perdido su capacidad de supervisión.

–Entonces, ¿qué pueden hacer los gerentes al respecto?

–La clave es la flexibilidad, la creatividad y la proactividad. Es fundamental ser proactivo, en lugar de esperar a que surja una situación difícil. Debemos prever los problemas y trabajar con ellos. Al utilizar la flexibilidad y la creatividad podemos mejorar las cosas de manera significativa para todo el equipo. A veces es una buena idea tomar pequeñas decisiones, como establecer horas de trabajo que se correspondan con las sesiones de Zoom de la escuela de los niños para que los empleados sean más productivos, o reservar momentos para actividades individuales, como hacer ejercicio, comer, tomar aire fresco. La creatividad es el nombre del juego. Conozco a una mujer que, como madre soltera, no pudo completar todas sus tareas a tiempo, pero fue proactiva y se acercó a su empleador. Entre las tareas físicas pudo intercalar el trabajo, la solución fue un poco diferente y alteró sus horas de trabajo. Pero su lugar de trabajo se encargó de ayudarla.

Durante ciertas horas pagó por una niñera, y ésta fue una solución mágica que la ayudó.

Todos pasamos por momentos difíciles, el primer paso es legitimar estos sentimientos.

 

Fuente: Ynet Español
https://www.ynetespanol.com/tendencias/salud/article/BJ20LfvtP