Es posible que pacientes con cáncer no tengan un mayor riesgo de COVID-19.

Una investigación en Israel encuentra que es posible que los pacientes con cáncer no tengan un alto riesgo de contraer la enfermedad por coronavirus.

Un estudio único en su tipo que examina la suposición de que los pacientes con cáncer son un grupo de riesgo de COVID-19 encuentra que estos pacientes no se infectan más que la población general y no sufren síntomas de enfermedad más graves.

De hecho, basándose en sus hallazgos, los investigadores plantean la hipótesis de que los tratamientos contra el cáncer pueden afectar la respuesta de los pacientes a la “tormenta de citocinas” inducida por COVID19.

Desde el momento en que estalló la pandemia de COVID-19, los equipos médicos de todo el mundo operaron bajo el supuesto de que los pacientes con cáncer eran un grupo de riesgo en términos de contraer el virus. Definir a los pacientes con cáncer como un grupo de riesgo tenía implicaciones de gran alcance para su tratamiento, esto sin ninguna base científica previa.

Los pacientes tenían miedo al buscar tratamientos por temor a contraer el coronavirus en los hospitales, y en algunos países se emitieron pautas para posponer los tratamientos oncológicos en determinadas situaciones.

Un nuevo estudio realizado por investigadores del Centro Médico Rambam y el Technion revela hallazgos sorprendentes. A saber, que los pacientes con cáncer pueden no estar asociados con la amplia gama de grupos de personas en riesgo.

La investigación fue dirigida por el profesor Yuval Shaked, y la profesora Irit Ben Aharon,

Los hallazgos se publicaron en una edición especialde “Cancer” que trata sobre el impacto del coronavirus en los pacientes con cáncer.

El estudio incluyó a 271 participantes, incluidos 164 pacientes con cáncer, que acudieron al Rambam Medical Center para recibir tratamiento continuo para su enfermedad. Junto a ellos un grupo de control de 107 empleados sanos entre el personal médico.

En el estudio, que se realizó entre marzo y junio de 2020, todos los participantes se sometieron a análisis de sangre, en tres momentos diferentes, para examinar los cambios en el perfil del sistema inmunológico.

La prueba monitoreó tres anticuerpos (IgG, IgM e IgA) que representan la formación de anticuerpos en diferentes momentos de exposición al virus.

“Nos sorprendió descubrir que los pacientes con cáncer y los sujetos sanos desarrollaron anticuerpos a tasas similares”, dijo el profesor Ben Aharon.

“El 2,4% de los pacientes con cáncer que participaron en el estudio y el 1,9% de los participantes del grupo de control sano desarrollaron anticuerpos para el coronavirus y todos estaban asintomáticos.

Además, durante todo el período de estudio, no se detectaron pacientes con coronavirus sintomáticos en la población de estudio y entre la población general de nuestros pacientes oncológicos”.

Según Ben Aharon, la tecnología CyTOF se utilizó para mapear las células del sistema inmunológico y se encontró una diferencia significativa entre el perfil inmunológico de los pacientes con cáncer que eran positivos para anticuerpos contra el coronavirus y el perfil inmunológico de los miembros positivos del personal.

“Nuestra hipótesis es que la respuesta diferente de los pacientes con cáncer a la enfermedad está relacionada con el hecho de que el tratamiento contra el cáncer cambia el perfil del sistema inmunológico”, dijo Shaked.

“Las células mieloides, que son células vitales en el sistema inmunológico sistema, se ven gravemente dañadas por el coronavirus. En la población general y en el personal médico que participó en el estudio, el virus reduce la tasa de células mieloides en aproximadamente un 90%. En pacientes con cáncer, sin embargo, las reduce solo en un 50%. Este hecho brinda a los pacientes con cáncer una protección relativa”.

El profesor Ben Aharon agregó que la hipótesis es que los tratamientos contra el cáncer pueden cambiar el perfil del sistema inmunológico y su función, lo que puede limitar la capacidad del coronavirus para inducir una inflamación severa en los pacientes que reciben estos tratamientos.

Los investigadores estiman que esta es la razón por la que la proporción de pacientes con cáncer con neoplasias malignas no hematológicas que desarrollan enfermedad grave es relativamente baja en comparación con la de la población general según la literatura, y que la gravedad puede verse afectada por otras comorbilidades.

El mecanismo de esta observación se está explorando más a fondo en la actualidad.

 

Fuente: Latam Israel