El rabino ultraortodoxo Chaim Kanievsky, de 92 años, da positivo para coronavirus

POR: Personal de TOI

El rabino Chaim Kanievsky en su casa en la ciudad central de Bnei Brak, el 22 de septiembre del 2020.

Un comunicado en nombre del rabino dice que se siente bien y ´continúa sus estudios como de costumbre¨; el diagnóstico llega dos días después de que supuestamente violó la cuarentena.

Uno de los rabinos ultraortodoxos más prominentes de Israel se confirmó el viernes que dio positivo para coronavirus.

El rabino Chaim Kanievsky, de 92 años, fue sometido a la prueba después de un ¨cierto cambio¨ en su temperatura, según un comunicado en su nombre citado por los medios de comunicación en hebreo.

¨El rabino actualmente se siente bien y continúa con sus estudios como de costumbre, bajo una estrecha supervisión médica¨, dijo el comunicado.

También instó a los israelíes a rezar por la salud de Kanievsky. El Primer Ministro Benjamin Netanyahu y el Presidente Reuven Rivlin enviaron mensajes deseándole una rápida recuperación.

Kanievsky es un líder de la comunidad ultraortodoxa lituana no jasídica, con cientos de miles de seguidores.

El diagnóstico llegó apenas dos días después de que el diario Haaretz informara que Kanievsky violó la cuarentena, recibiendo visitantes en su casa en Bnei Brak después de Yom Kippur, a pesar de que se le pidió que se autoaislara debido a su exposición a un portador de coronavirus confirmado.

El rabino Chaim Kanievsky es saludado por seguidores en su hogar en la ciudad central de Bnei Brak, el 22 de septiembre del 2020, mientras está escudado por una pantalla para protegerlo del coronavirus.

Al inicio de la pandemia, Kanievsky enfrentó una intensa crítica por su manejo de la crisis.

Apareció en los titulares del 12 de marzo cuando, a pesar de las peticiones de la Oficina del Primer Ministro y la Policía de Israel, insistió en que las yeshivás y las escuelas permanezcan abiertas desafiando los llamados del gobierno para cerrarlas, dictando un fallo que dice que ¨cancelar el estudio de Torah es más peligroso que el coronavirus¨. En el momento, había 200 casos activos de coronavirus en el país y ninguna muerte.

Cambió el curso dos semanas después, a medida que las infecciones aumentaban a cientos diariamente y cuando su ciudad Bnei Brak vio una infección generalizada.

El 29 de marzo, ordenó a sus seguidores rezar individualmente en lugar de en grupos religiosos y escribió que aquellos que violaran las reglas de distanciamiento social y salud, poniendo en peligro a otros, son similares a asesinos a los ojos de la ley judía y pueden ser reportados a las autoridades israelíes.

Kanievsky fue citando por un informe de noticias en línea a principios de septiembre, como aparentemente alentando a los estudiantes de yeshivá a no hacerse la prueba para el virus, lo que le ganó fuertes críticas del zar del coronavirus de Israel. Ronni Gamzu se disculpó más tarde, diciendo que las citas atribuidas al importante rabino ultraortodoxo eran erróneas, confirmando aparentemente un informe de la revista ultraortodoxa Mishpacha, que dijo que el rabino no se había referido a una política en general, sino más bien que estaba dictaminando sobre circunstancias especiales respecto a los estudiantes que habían sido sometidos a la prueba dos semanas antes y que desde entonces habían estado aislados en ¨cápsulas¨ de estudio.

El anuncio de que Kanievsky había sido infectado llegó en medio de un confinamiento nacional durante las fiestas debido al aumento de las tasas de infección, con números significativamente altos de nuevos casos de COVID-19 en la comunidad ultraortodoxa.

El miércoles, Kanievsky y el rabino Gershon Edelstein, otro líder de la comunidad ultraortodoxa lituana en Israel, emitieron un llamado para seguir las regulaciones de salud. Una carta de ellos, que fue publicada por el Ministerio de Salud, pedía a los ultraortodoxos que sólo llevaran a cabo servicios de oración al aire libre, observando el distanciamiento social y usando mascarilla en todo momento. La carta dijo que las reglas de salud deben cumplirse sin excepción y dijo que la fiesta de Sukkot debe ser observada sólo con el núcleo familiar de uno.

Kanievsky también les dijo a sus seguidores que deberían hacerse las pruebas de COVID-19 si era necesario durante las fiestas, ya que esto era un imperativo para pikuah nefesh (salvar vidas).

A continuación del anuncio de que Kanievsky tiene COVID-19, importantes políticos israelíes dijeron que estaban rezando por él.

El rabino Chaim Kanievsky (frente a la derecha) y el rabino Gershon Edelstein (frente centro) asisten a una manifestación del partido UTJ para apoyar la candidatura de Moshe Lion antes de las elecciones municipales de Jerusalem, el 25 de octubre del 2018.

¨Deseo una rápida y completa recuperación al genio de la Torah, rabino Chaim Kanievsky. En este momento me uno a las plegarias de las masas del pueblo judío por la salud del rabino¨, dijo Netanyahu en una declaración compartida en sus cuentas de redes sociales.

Rivlin emitió una declaración diciendo que estaba rezando ¨desde lo más profundo de mi corazón¨ por la completa recuperación de Kanievsky.

No todos los rabinos instan a que se cumpla con las pautas más recientes. El rabino Moshe Sternbuch, el director de las cortes rabínicas de la comunidad antisionista Edad Haredit, dijo el jueves en un mensaje a sus seguidores, ¨No teman a las autoridades, las sinagogas deben mantenerse abiertas. No teman el arresto, por el contrario, estoy listo para ser arrestado¨, según la emisora pública Kan.

Las críticas a la respuesta ultraortodoxa a la pandemia han ido en aumento, con informes generalizados diciendo que algunos están ignorando las restricciones del confinamiento durante la temporada de las Fiestas Altas, incluido continuar organizando reuniones masivas. Informes en la televisión han mostrado numerosas sukkás grandes, que pueden albergar a cientos de personas, siendo construidas en el barrio ultraortodoxo Mea Shearim de Jerusalem; Sukkot empieza el viernes en la noche.

La crisis en las comunidades ultraortodoxas es una gran preocupación para los funcionarios de salud, que atribuyen la representación excesivamente alta de judíos ultraortodoxos entre las nuevas infecciones en Israel a las reuniones de la fiesta, el hacinamiento en las instituciones educativas de yeshivá, y a las densas condiciones de vidas. El zar del coronavirus de Israel, Ronni Gamzu, dijo el jueves que el 40 por ciento de los casos recientes de contagio eran en la comunidad ultraortodoxa, la cual representa el 10% de la población, y destacó el aumento en la tasa de infección entre aquellos de 60 años y más en la comunidad.

Un número creciente de informes también dijeron que muchas personas ultraortodoxas estaban ignorando las regulaciones del confinamiento.

Sukkás vistas en una calle en el barrio ultraortodoxo Mea Shearim de Jerusalem, el 1 de octubre del 2020.

Durante la semana de duración de la fiesta de Sukkot, muchos judíos religiosos comen las comidas y duermen en las sukkás que son construidas especialmente para la fiesta. Usualmente son cabañas primitivas que están al menos parcialmente abiertas al exterior, con techos porosos hechos de materiales vegetales y aperturas para puertas y ventanas.

Muchas sectas ultraortodoxas construyen grandes sukkás para albergar comidas comunitarias y otras celebraciones, algunas de la cuales pueden albergar a miles de personas.

El Ministerio de Salud el jueves emitió un complejo conjunto de regulaciones relacionadas a la propagación del coronavirus durante la fiesta de Sukkot, que comienza el viernes en la noche, lo que incluye permitir cierto hacinamiento en las cabañas tradicionalmente construidas durante la fiesta.

Un informe del gobierno publicado el viernes advirtió que las sukkás eran un ¨peligro serio¨ para la propagación del coronavirus.

Israel está bajo un confinamiento nacional mientras la ola de su segundo brote se sale de control. Las autoridades de salud temen que las reuniones de la fiesta propagará aún más el virus. Las regulaciones actuales limitan las reuniones en interiores hasta a 10 personas, y las reuniones en exteriores hasta a 20, incluidos los rezos y las protestas.

Según las cifras del Ministerio de Salud publicadas el viernes en la mañana, se confirmaron 7,639 nuevos casos el jueves, un día después de que se confirmara un récord de 9,021 nuevos casos.

Otras 671 personas fueron registradas desde medianoche, con el número de casos de COVID-19 desde que comenzó la pandemia elevándose a 255,771.

No se registraron nuevas muertes durante la noche, y la cifra nacional se mantuvo en 1,622.

Según el ministerio, había 70,660 casos activos, con 807 personas en condición grave, incluidas 196 en respiradores. Otros 268 estaban en condición moderada y el resto presentaba síntomas leves o ninguno.

El Ministerio de Salud dijo que se realizaron 62,248 pruebas el jueves, 12.3 por ciento de las cuales regresaron positivas, por debajo del 13-15% de tasas de pruebas positivas diarias registradas durante la semana pasada.

 

Fuente: The Times of Israel
Traducción: Consulado General H. de Guayaquil