¿Qué pueden aprender los equipos médicos de la psicología del deporte?

¿Psicología del deporte o psicología de la conversación? La manera de enfocar los problemas en el tratamiento con atletas de alto rendimiento puede brindar claves para el manejo del estrés en los equipos médicos.

Uno de los principales problemas que experimentan los atletas que se enfrentan con angustias personales es que los psicólogos que los atienden no son psicólogos comunes y corrientes, son psicólogos del deporte. “Un psicólogo deportivo no te evalúa a vos, a tu mente, en tanto persona, no es ésa su tarea ni su especialidad”, cuenta un atleta israelí de alto rendimiento. “Vos tenés un problema y el psicólogo deportivo te enseña a lidiar con él en tanto y en cuanto se relaciona a tu actividad”.

Este enfoque no es accidental, sino intencional. “La psicología del deporte no es una `psicología de la conversación´, sino una psicología para mejorar el rendimiento”, me explicó una vez el doctor Boris Blumenstein, director del laboratorio de psicología del deporte en el Instituto Wingate y entrenador de medallistas de oro, record mundiales y atletas de alto rendimiento como Eric Zeevi y Alex Averbuch. “Un psicólogo deportivo debe darle al atleta las herramientas para que pueda crearse a sí mismo la mentalidad ideal para él”.

Y ése es precisamente el rol de la psicología del deporte: desviar o quitar el foco de problemas profundos de la “psicología de la conversación” que están relacionados con temas más profundos y brindar soluciones puntuales a corto plazo. Las herramientas como la visualización guiada, el establecimiento de objetivos, la terapia cognitivo-conductual (TCC) o las técnicas de excitación psicofisiológica le permiten al atleta dejar su angustia y concentrarse en la tarea.

Todo esto tiene un precio, por supuesto. Un montón de problemas profundos no se trabajan. Muchos atletas sufren entonces trastornos de salud mental, algunos graves como ansiedad paralizante o depresión. En los últimos años, las organizaciones deportivas avanzadas se han dado cuenta de esto, y brindan a sus atletas terapias personales en paralelo al trabajo psicológico relacionado con la performance.

El psicólogo deportivo Graham Bechert (izquierda) junto al jugador de baloncesto Aron Gordon de Orlando Magic. «No salvamos a los atletas, los entrenamos«.

Comprender los beneficios y las desventajas de la psicología del deporte se está volviendo hoy más relevante que nunca, con equipos médicos de todo el mundo que enfrentan una responsabilidad sin precedentes. La epidemia de coronavirus lleva a los sistemas de salud en muchos lugares al borde del colapso. Y los profesionales de la salud sienten que llevan sobre sus espaldas el peso de esos sistemas, de su país y del mundo.

Incluso antes de tratar con el coronavirus, los médicos se enfrentaban al riesgo de padecer problemas mentales. Un estudio de 2018 descubrió que la tasa de suicidio entre el personal médico es de 12,3 cada 100.000, al menos el doble que en cualquier otra profesión. Las razones para esto, como lo sugieren varios estudios, son la alta carga horaria de trabajo, la falta de sueño y, sobre todo, el costo mental de las decisiones médicas, cada una de las cuales puede afectar de manera crítica la vida humana.

Durante una epidemia mundial, todo esto se multiplica. Un estudio reciente en la revista médica en línea JAMA examinó a 1.257 miembros del personal médico en Wuhan, el foco del brote: el 50% tenía síntomas de depresión, el 45% experimentaba ansiedad casi paralizante, el 34% tenía insomnio y el 72% respondía a todas las definiciones de agotamiento mental. Otros síntomas expresados fueron pérdida de autocontrol, preocupación por su salud, preocupación por la salud de sus familias y una presión similar a la que sienten los soldados en el campo de batalla.

Cuando todo esto haya pasado, se invertirán cientos de miles de millones de dólares en sistemas de salud y equipos médicos. Una buena parte tiene que ir a los miembros de los equipos de salud y a tratamientos psicológicos profundos. Pero hoy, que todavía la epidemia no alcanzó sus niveles más altos, se necesita psicólogos deportivos en las salas de emergencia. Los médicos son en este momento “atletas” que compiten contra un rival que no descansa. Necesitan de todas las herramientas para poder ganar esta competencia. No hay tiempo para hablar de psicología.

 

Fuente: Ynet Español