Declaraciones del Primer Ministro Netanyahu en la reunión con los Ministros de Relaciones Exteriores de la UE en Bruselas

El Primer Ministro Netanyahu y la máxima representante de la UE en relaciones exteriores y seguridad, Federica Mogherini Fotografía: Avi Ohayon – GPO

El Primer Ministro Benjamín Netanyahu, fue recibido ayer (lunes 11 de diciembre de 2017) en la sede del Consejo Europeo en Bruselas, por la Alta Representante de la UE para Relaciones Exteriores y Política de Seguridad, Federica Mogherini, y realizó las siguientes declaraciones:

«Le agradezco esta invitación, Federica, y también al Gobierno de Lituania. Es un placer estar aquí. Europa e Israel son socios importantes en tres áreas principales: en el área de seguridad, en el área de la prosperidad, en el área de la paz. En materia de seguridad, la inteligencia israelí ha evitado decenas de ataques terroristas, muchos de ellos en territorio europeo, y creo que se han salvado innumerables vidas como resultado de esta cooperación que es bien conocida por los servicios de seguridad de muchos gobiernos europeos.

Continuaremos haciéndolo como parte de nuestra batalla común contra el terrorismo. Igualmente, creo que el mayor problema al que se enfrenta Europa es el flujo de personas que escapan de las zonas devastadas por la guerra en Oriente Medio, y el Medio Oriente está bajo amenaza, tanto del ISIS, es decir la corriente sunita del Islam radical, como así también por la corriente chiita, liderada por Irán. Israel es la potencia más fuerte en el Medio Oriente que está impidiendo la expansión del Islam militante, no solo previniendo los ataques de ISIS en Europa, sino también previniendo el colapso de muchas partes del Medio Oriente adyacentes a Israel que de otro modo serían tomadas por estos militantes Islamistas, que provocan la salida de millones de personas a Europa. Entonces, obviamente lo hacemos para protegernos, pero al hacerlo, creo que Israel cumple una función de seguridad muy importante para los pueblos de Europa de formas que no siempre se comprenden, pero que cada vez son más apreciadas por los gobiernos pertinentes.

El segundo punto es la prosperidad. Estamos en una revolución, una gran revolución en el mundo. El futuro pertenece a aquellos que innovan. Hace diez años, las diez empresas líderes en el mundo eran cinco compañías de energía, una de Tecnología de la Información (TI). En el breve lapso de una década, eso ha sido completamente revertido: cinco empresas de TI ahora se encuentran entre las diez primeras, queda una empresa de energía, que pasó del primer puesto al quinto lugar. La revolución es el big data, la inteligencia artificial, la conectividad, la red. Las nuevas industrias se crean de la nada. Israel tiene ahora una industria automotriz. Nunca tuvimos una industria automotriz… Europa tiene muchas industrias automotrices. Nuestra industria del automóvil recibe decenas de miles de millones de dólares de inversión, incluidos 15 mil millones hace unos meses, cuando Intel compró una compañía de vehículos autónoma con sede en Israel. No teníamos esto. Tenemos 500 nuevas empresas solo en vehículos autónomos y Waze y crowdsourcing (externalización abierta de tareas) que son importantes, que están cambiando la cara del transporte. Doy esto como un ejemplo.

Salud digital: otro ejemplo que se está desarrollando en Israel; agricultura de precisión, TI, ciber-Israel ahora ha recibido el 20% de la inversión privada mundial en ciberseguridad. ¿Podemos vivir sin ciberseguridad? ¿Pueden ustedes proteger sus cuentas bancarias, sus redes eléctricas, su aviación civil y sus automóviles en el futuro? Necesitan ciberseguridad; Israel es un socio mundial. Por lo tanto, la asociación entre Israel y Europa es vital; en mi opinión, es importante no solo para nosotros, por cierto creo que es importante para Europa. Y muchos países alrededor del mundo entienden eso, que Israel es el socio para la innovación, y la innovación es el futuro.

Por cierto, también encontramos gas, y acabamos de concluir un memorando de entendimiento con algunos de los países europeos: con Chipre, Grecia e Italia, puede que les resulte familiar. Actualmente estamos explorando el tendido de un gasoducto desde nuestros campos de gas costa afuera hasta Italia. Creo que esto también sería muy importante para la economía europea. Innovación, energía y de cualquier otra manera, creemos que somos socios naturales.

El tercer punto es la paz. Israel ha extendido su mano a la paz a nuestros vecinos palestinos durante 100 años, mucho antes de que hubiera un Estado de Israel y después de que se estableciera. Y durante 50 años, antes de que existiera un solo asentamiento o una sola cuestión de territorio, fuimos atacados constantemente.

Fuimos atacados no por esta o aquella porción de territorio, sino por la idea de que cualquier territorio con un estado judío, una nación para el pueblo judío en cualquier frontera fue rechazado por nuestros vecinos. Esto es lo que llevó al conflicto, y esto es lo que perpetúa el conflicto. Ustedes ven eso, desafortunadamente, en la negación continua por parte de los palestinos del derecho de Israel a existir como un estado judío, y la negación de nuestra historia. Durante 3.000 años, Jerusalén ha sido la capital del pueblo judío, desde el momento en que fue establecida por el Rey David, bien documentado en la historia de la Biblia y después, cuando los judíos en los guetos de Europa elevaron sus plegarias susurrando: «El año próximo en Jerusalén, el año próximo en Jerusalén». Nunca perdimos esa conexión. Sin embargo, esa conexión se niega en los foros de la ONU, en la UNESCO, en decisiones irrisorias que buscan negar la historia y tratar de negar la verdad histórica.

Jerusalén ha sido la capital de Israel durante los últimos 70 años. Creo que lo que ha hecho el presidente Trump es poner los hechos concretos sobre la mesa. La paz se basa en la realidad. La paz se basa en reconocer la realidad, y creo que el hecho de que Jerusalén es la capital de Israel es claramente evidente para todos ustedes que visitan Israel, saben dónde está la sede de nuestro parlamento, nuestra Kneset, la sede de nuestro gobierno, mi oficina, la Oficina del presidente, el Tribunal Supremo. Jerusalén es la capital de Israel. Nadie lo puede negar. La declaración del presidente Trump no evita la paz; la hace posible, porque el reconocimiento de la realidad es la sustancia de la paz, es la base de la misma.

Ahora hay un esfuerzo en marcha para presentar una nueva propuesta de paz por parte de la administración estadounidense. Creo que debemos darle una chance a la paz. Creo que deberíamos ver lo que se presenta y ver si podemos avanzar en esta paz. Pero hay un sitio desde el cual tenemos que comenzar: reconocer el estado judío. Ese ha sido siempre el motivo. Y es hora de que los palestinos reconozcan el estado judío y también reconozcan el hecho de que tiene una capital. Se llama Jerusalén. Creo que, aunque aún no tenemos un acuerdo, esto es lo que sucederá en el futuro. Creo que todos o la mayoría de los países europeos trasladarán sus embajadas a Jerusalén, reconocerán a Jerusalén como la capital de Israel y se comprometerán con nosotros para garantizar la seguridad, la prosperidad y la paz.

Así que les agradezco por esta oportunidad de presentar estos puntos de vista, que estoy seguro que derivarán en un diálogo serio con los ministros de relaciones exteriores. Es una oportunidad excelente e importante. Europa es importante, es por eso que estoy aquí».

 

Fuente: Comunicado del Asesor de Prensa del Primer Ministro