Israel revela cómo ayuda a las víctimas de un país enemigo

Enlace Judío México – La ayuda humanitaria que Israel brinda a la población civil en Siria se ha multiplicado dramáticamente durante el último año y ahora incluye el tratamiento de niños con enfermedades crónicas que no tienen acceso a hospitales, la construcción de clínicas en Siria y el suministro de cientos de toneladas de alimento, medicamentos y ropa a las aldeas devastadas por la guerra al otro lado de la frontera.

Desde que Siria se desintegró por la guerra civil que dejó cientos de miles de muertos y millones de desplazados, Israel ha intentado lidiar con el desastre humanitario que se produce justo al otro lado de la frontera, un dilema aún más complicado por el hecho de que Israel y Siria siguen oficialmente en guerra.

Desde 2013, Israel ha proporcionando tratamiento médico a más de 3.000 civiles sirios heridos en la guerra, tanto en clínicas de campaña que ha establecido en la frontera, como en hospitales públicos, en su mayoría en el norte de Israel.

Pero el miércoles el ejército reveló que desde junio de 2016 ha suministrado ayuda humanitaria en el marco de la Operación “Buena Vecindad”, para evitar el hambre de miles de sirios que viven a lo largo de la frontera y proporcionar cuidado médico a quienes no tienen acceso a hospitales en Siria debido a la guerra.

Desde el inició la operación, más de 600 niños sirios, acompañados por sus madres, han sido trasladados a Israel para recibir tratamiento. Cientos de toneladas de alimentos, equipo médico y ropa han sido enviados a las zonas afectadas con etiquetas hebreas de compañías israelíes.

Las FDI también están facilitando la construcción de dos clínicas dentro de Siria, que serán dirigidas por locales y trabajadores de organizaciones humanitarias. Esto incluye coordinación logística y envío de materiales de construcción y equipos médicos.

Estas clínicas están destinadas a apoyar a 80.000 sirios que radican cerca de la ciudad siria de Quneitra, justo al otro lado de la frontera.

En Israel, se construye otra clínica en un puesto del ejército que será custodiada por las Fuerzas de Defensa de Israel, pero integrada por funcionarios de organizaciones benéficas. La clínica operará sólo durante el día y por lo tanto será utilizada para tratar lesiones menos graves.

Como parte de la operación, el ejército también ha incrementado dramáticamente la cantidad de alimento, suministros médicos, combustible y generadores que transfiere a Siria.

Los oficiales de las FDI señalan que la escasez de alimentos en la frontera eleva el precio del pan y otros elementos esenciales. Por lo tanto, Israel envía cientos de toneladas de harina, aceite, azúcar, sal, frijoles enlatados y productos secos. También ha suministrado 12.000 latas de leche en polvo para bebés, 1.800 paquetes de pañales, ocho autos y seis mulas.

La mayor parte de esta ayuda humanitaria ha sido donada por organizaciones benéficas, pero también fue proporcionada directamente por el gobierno israelí.

Casi semanalmente, decenas de niños y madres llegan a la valla fronteriza. Allí son recogidos en autobuses y llevados a una sala de espera donde son recibidos con un desayuno y refrescos antes de que sean trasladados a hospitales israelíes para recibir tratamiento.

Ellos permanecen en el hospital desde unos días a hasta seis meses, como fue el caso de un niño que sufría de un trastorno particularmente raro que requiere atención especializada.

Según el coronel Barak Hiram, jefe de la Brigada Bashan de las FDI, estacionada en los Altos del Golán, además de ser útil por obvias razones alimenticias, este acogedor desayuno cumple una función más importante: mostrar a los sirios que los soldados israelíes no son monstruos.

Hiram, junto con el teniente coronel que dirige la Operación “Buena Vecindad”, dijo que los sirios a menudo vienen a Israel con la visión de que el país es algo parecido al diablo.

El teniente coronel, que pidió permanecer en el anonimato por razones de seguridad, dijo que uno de los objetivos de esta operación es cambiar ese punto de vista y subrayó que las preocupaciones humanitarias eran el principal factor motivador.

El oficial dijo que esperaba que esta ayuda humanitaria sirviera para sembrar “semillas de paz” y reducir el odio que sienten los sirios contra el Estado judío.

El comandante de la Operación “Buena Vecindad” comenta que él ya había visto los frutos de esta campaña de un año, recordando casos de madres agradecidas abrazando a las mujeres soldado y diciendo que nunca olvidarán el cuidado que han recibido.

Los civiles que han sido dados de alta han expresado su enorme agradecimiento por la ayuda que viene de un país que ellos creían que era su enemigo.

“Israel es el único país que ha hecho algo así con los sirios”, dijo uno de los heridos. “Israel es amigo del pueblo sirio, es un país humanitario”.

“Nos han enseñado que Israel es el país que más nos odia”, dijo una mujer siria. “Llegamos y vimos con nuestros propios ojos lo que nos están dando aquí. Israel es todo para nosotros por todo lo que da”.

“En esta difícil situación, Israel ha estado de nuestro lado, nos ha ayudado en todo lo que hemos requerido. Respetamos mucho a la gente de Israel “, dijo otra mujer.

El ejército ha creado un mecanismo junto con organizaciones humanitarias en Siria y mantiene contacto directo con el liderazgo civil al otro lado de la frontera.

El oficial superior de la Brigada del Norte dijo que algunos sospechan que los israelíes tienen un interés especial al proporcionar ayuda humanitaria. En este caso, dijo, el gobierno israelí y el ejército no tienen otras intenciones.

“No tenemos nada que esconder pero sí de qué sentirnos orgullosos. Y si esto puede contribuir a mejorar nuestra estabilidad en la región, también es bueno,” apuntó.

Los oficiales involucrados en la operación señalaron que el ejército no recopila información de los sirios que cruzan la frontera, dejando claro que esta campaña es puramente una cuestión humanitaria y asegurando que los heridos y enfermos no sientan incomodidad al cruzar a Israel para recibir tratamiento.

Casi desde el inicio de la guerra civil siria en 2011, se afirma que Israel ha apoyado en silencio a los grupos rebeldes, específicamente en el sur de Siria. Incluso se le ha acusado de respaldar a grupos rebeldes afiliados a Al-Qaeda y el Estado Islámico.

Asimismo, Israel ha permanecido en silencio con respecto a informes de que el ejército presta ayuda a grupos rebeldes moderados que luchan tanto con las fuerzas del presidente sirio Bashar Assad.

Al enfocar la Operación “Buena Vecindad” en los niños, el ejército puede evitar acusaciones similares sobre sus esfuerzos actuales de ayuda humanitaria.

“Nadie puede decir que estamos ayudando a los terroristas”, afirma el oficial.

Los oficiales israelíes dicen que su objetivo principal es ayudar a la población civil pero que también hay una necesidad de diferenciar entre civiles heridos y combatientes heridos.

El coronel Hiram no especificó cómo exactamente las autoridades israelíes identifican a las personas que llegan a la valla fronteriza para recibir atención médica, pero afirma que el ejército asegura que ningún miembro de los grupos terroristas sea tratado en Israel.

 

Fuente: Enlace Judío



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