Niño sirio escapa a Israel en burro para recibir cuidado médico

Un niño de doce años llegó este fin de semana a un hospital israelí con heridas en brazos, piernas y ojos ocasionadas por un ataque de mortero contra su casa cerca de Damasco. El niño fue llevado en un burro por su hermano por las laderas del Monte Hermon hasta llegar a una base de las FDI de donde las fuerzas lo trasladaron al Centro Médico Ziv en la ciudad norteña de Zefat. Un portavoz del hospital informó a Tazpit News que el niño es el más reciente de los 358 heridos sirios que han recibido cuidado médico en el hospital durante el último año y medio.

Desde el inicio del conflicto, cerca de 1,200 refugiados sirios han sido tratados en hospitales israelíes, según fuentes de las FDI. Una gran parte son jóvenes adultos que combaten en las diversas facciones. Gil Maor, portavoz del hospital en Zefat señaló que el centro médico no cuestiona el origen de los pacientes y se recibe a todo el que acude. «Somos un hospital y por lo tanto recibimos a todo aquel que llega en busca de tratamiento».

El hospital informó que el niño está actualmente ciego y que existe una leve posibilidad de que se salve un ojo. Su mano derecha había amputada en un hospital del sur de Líbano, a donde fue llevado por su familia para recibir tratamiento inicial.

El niño explicó que tras el tratamiento se les impidió regresar a su lugar de origen en las cercanías de Damasco debido a los combates y entonces fue enviado a la frontera israelí con su hermano, quien dejó al niño ciego bajo el cuidado de los soldados de las FDI.

Maor reportó que «un ojo ha sufrido daños irreversibles y el otro no se encuentra en buenas condiciones» y añadió que los doctores hacen lo posible por salvarlo, requiriendo un tratamiento prolongado.

Entre los cientos de sirios que han sido tratados en este hospital desde el inicio de la guerra se encuentran 50 niños y 30 mujeres, el resto son hombres adultos, algunos de ellos han resultado heridos en combate. Otros refugiados sirios son tratados en otros hospitales del norte en las ciudades de Nahariya, Tiberias y Haifa, así como en el hospital de campaña situado en los Altos del Golán y manejado por las FDI.

El portavoz explicó que las cuentas de los pacientes sirios son enviadas al Ministerio de Salubridad o el Ministerio de Defensa. Al finalizar el tratamiento, los pacientes quedan bajo custodia de las FDI. El vocero del ejército informó que las fuerzas de defensa israelíes suelen coordinar su retorno a sus casas en Siria.

Por lo general, los casos provenientes de Siria son enviados a cirugía o a ortopedia por heridas físicas adquiridas en la guerra. El portavoz agregó que los pacientes reciben el mismo cuidado que otros, con la excepción de que ellos son vigilados por un soldado israelí asignado por el gobierno para su protección.

Las tensiones políticas ocasionadas por el conflicto se han filtrado a Israel debido al creciente apoyo de los árabes del norte hacia el Estado Islámico, poniendo en riesgo el bienestar de estos pacientes. Fuentes del hospital informaron que debido a lealtades contrarias de árabes israelíes hacia diversas facciones en el conflicto sirio, pacientes locales han intentado perjudicar a los enfermos sirios hasta insultarlos.

Ante la delicada situación política en Siria, las FDI acompañan a los pacientes durante su estadía en Israel y manejan su retorno a fin de minimizar que sean expuestos a riesgos políticos a su regreso a casa. «No todos los pacientes desean que otros se enteren que han recibido cuidado médico en Israel», concluyó el portavoz de las FDI.

 

Fuente: Enlace Judío