Acto comunitario en honor a la visita del Primer Ministro Netanyahu a Argentina

El Primer Ministro Benjamín Netanyahu y su señora esposa, Sara Netanyahu, participaron ayer (lunes 11 de septiembre de 2017) de un evento con la presencia de los dirigentes de la comunidad judía argentina. En el marco de ese acto, la legisladora porteña Mercedes de las Casas, le concedió al primer ministro el título de Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires.

El primer ministro Benjamín Netanyahu en el importante evento comunitario
Fotografía: Avi Ohayon/GPO

El primer ministro Netanyahu se dirigió al numeroso público presente y expresó:

Ésta es una visita histórica porque es la primera vez que un primer ministro israelí visita un país al sur de Estados Unidos y opté por empezar esta visita a América Latina justamente aquí en Argentina, por la gran amistad entre los países y porque hay aquí un gran amigo, el presidente de Argentina, Mauricio Macri, él y yo hablamos el mismo idioma económico. Y tengo una gran expectativa por esta visita en pos de fortalecer las relaciones entre Israel y Argentina, ya que Israel es una potencia en ascenso porque hemos abierto nuestra economía y transformamos la economía en Israel.

Hoy, Israel es una potencia tecnológica, ante todo porque goza de una economía libre. Mauricio y yo hablamos el mismo idioma económico y le deseo a la Argentina todo el éxito en la cooperación entre nosotros a fin de lograr este objetivo. Y no hay dudas de que hay un cambio, nosotros lo sentimos, pero hay algo que no ha cambiado y me refiero a la ferviente comunidad judía de Argentina, siempre estuvo junto a Israel e Israel siempre estuvo junto a ella, siempre. Una comunidad cálida y vibrante, una comunidad con personas maravillosas, puedo decir en mi nombre y en el de mi esposa, los amamos en Israel y aquí en Argentina también.

Hemos pasado etapas difíciles y hoy recordamos los dos episodios trágicos ocurridos aquí en la Embajada y en la AMIA y la comunidad se reflejó como fuerte y sólida y juntos continuamos este vínculo que se refleja en los más de 100.000 nuevos inmigrantes de Argentina que hacen un gran aporte en el día a día en Israel, y los saludo también a ellos, sus representantes están aquí junto a nosotros.

Este es el elemento permanente, el nexo constante entre los dos países y lo más interesante, por supuesto, es qué ha cambiado en el destino de Israel, porque algo ha cambiado. Agustín, usted ha manifestado que llegaron aquí judíos en el siglo XIX primero y luego en los años ’30 y yo agrego, lo hicieron para escapar del antisemitismo, para intentar hallar una nueva vida y más segura, y los judíos deambularon como parte de ese pueblo errante a lo largo del mundo. Los judíos no podían defenderse del antisemitismo, era imposible. Sólo cabía la posibilidad de escapar al nuevo mundo, se podía llegar a otros países y asentarse allí pero lo que caracterizó la vida judía hasta la creación del Estado de Israel fue que los judíos no tenían la capacidad de autodefensa, es importante comprender, éste es el gran cambio acaecido.

El hecho concreto era que los judíos no podían defenderse, y si observamos la imagen del judío, tal como se lo concebía tan sólo hace setenta, ochenta o cien años atrás, se lo percibía cual si fuera una hoja al viento, el judío errante, incluso, el judío temeroso. Y si miran retrospectivamente, es algo maravilloso porque nosotros sabemos que en la antigüedad surgieron del pueblo judío los héroes más importantes de la historia humana, Josué, Gedeon, Sansón, el rey David, los Macabeos, Bar Kojba, es difícil encontrar en la antigüedad pueblos que hayan promovido combatientes tan aguerridos, tan corajudos, tan determinados, frente a fuerzas poderosas, no siempre lo logramos con éxito pero siempre hemos luchado, siempre salimos a defendernos, por nuestra existencia, por nuestra libertad, eso es lo que caracterizó a los judíos en la antigüedad . Esta característica de los judíos que sabían defenderse, era el rasgo más saliente, siempre lo tildaron de pueblo terco pero con enormes capacidades para congregarse en los momentos decisivos y defenderse.

Esta capacidad desapareció, desapareció cuando perdimos nuestra tierra y perdimos nuestra independencia, y lentamente, año a año, de siglo en siglo, de generación en generación, los judíos perdieron la capacidad de tener el control sobre su destino.

El gran cambio que tuvo lugar, por cierto, se dio después de haber pagado un alto precio. Y en el siglo XIX, con ese mismo antisemitismo que aumentaba y se incrementaba y que trajo a vuestros padres aquí, se levantó un puñado de judíos que dijeron que la solución del problema de los judíos será resuelta, ante todo, con la capacidad de los judíos de tomar el destino en sus manos a través del establecimiento de un Estado propio, con un ejército propio y esa fue la idea revolucionaria que postulaba que si los judíos regresarían a su país, los judíos recuperarían su carácter y que el destino de la diáspora judía también se transformaría con la creación del Estado de Israel, porque los judíos volverían a tener opción, y cuando eligieran quedarse en sus países sería a partir de una decisión independiente y toda su situación y su destino serían contemplados de otra manera. Todos los judíos poseen todos los derechos y el derecho adquirido y claro de vivir en cualquier sitio del mundo en forma libre, segura, independiente, pero siempre preservarán un derecho adicional, el derecho de venir a vivir a Israel, 100.00 han venido, los recibimos con un fuerte abrazo. Y he aquí que aconteció algo milagroso, ya que desde que retornamos a nuestra tierra y construimos nuestro Estado descubrimos nuevamente la capacidad de defendernos. Los padres del Sionismo, Herzl, Pinsker, Nordau, y otros, 8 genios, ellos nunca dijeron que cuando sea establecido el Estado el antisemitismo cesará, ellos no manifestaron que cuando sea creado el Estado de los judíos no habrían más ataques contra los judíos, no es lo que ellos expresaron. Ellos señalaron que cuando sea establecido el Estado para los judíos habrá una enorme capacidad para repeler esos ataques y eso es lo que ocurrió. A veces me digo a mí mismo, que esto está supeditado a un tremendo costo, muy difícil de sobrellevar, quien lo sabe mejor que tú Miriam (aludiendo a Miriam Peretz, presente en el evento) y también otros que nos acompañan lo saben y también yo lo conozco, pero qué cambio, qué cambio.

Ahora hemos constituido un ejército, que sus referentes que nos acompañan hoy aquí, representan a los combatientes judíos que volvieron a descubrir el espíritu de los Macabeos, que no sólo que nos defienden a nosotros y a nuestro pueblo, y también en la diáspora, sino que nosotros también le marcamos el rumbo al mundo en la lucha contra el terrorismo, la forma de luchar contra la nueva barbarie, la forma de mantenernos firmes frente a todas esas olas de destrucción, Israel lidera esta contienda mundial.

Y hemos construido la economía, la tecnología, creamos ciencia, y construimos cultura, desarrollamos la potencialidad económica, la militar y nuestra política porque hoy los países del mundo observan y miran quién posee la tecnología para el futuro y quién tiene la tecnología actual para luchar contra el terrorismo, quién puede desarrollar agua, agricultura, salud, ciberdefensa, quién puede desarrollar medicina digital, quién puede desarrollar una agricultura cuasi imaginaria, y dicen, Israel. Y por ello nuestra capacidad militar y de inteligencia por un lado y la económica y tecnológica por el otro promueven asociaciones de cooperación con países con los cuales ni siquiera podíamos soñar con ellos hace unas décadas, o incluso hace pocos años atrás.

Israel se convierte en una fuerza mundial a partir de su capacidad, gracias a su pueblo, gracias a nuestro pueblo. Y este hecho nos acerca a Asia, a África, a todos los continentes y también aquí a América del Sur, a Centroamérica y por supuesto a América del Norte. Sé que este vínculo es muy potente, sé que al final de cuentas nuestra fuerza emana de nuestro poder espiritual, por el hecho de que nunca olvidamos nuestro legado, nuestros valores, nuestras raíces, nuestra unidad. Y les digo, el pueblo judío se asemeja a ese árbol añoso con raíces profundas en nuestro legado y en nuestra patria, pero siempre extendemos nuestras ramas hacia arriba, bien arriba, hacia el mundo del futuro. Y quiero que sepan que hay un gran punto de inflexión en torno al estatus de Israel no sólo aquí en América Latina sino en el mundo todo, pero nosotros sabemos que en todos estos giros, en todos estos cambios, en todos estos desafíos sabemos que tenemos una fuerza central que es la fuerza del pueblo de Israel, el pueblo judío, este pueblo maravilloso con tanto pasado y con tanto futuro gracias a ustedes.

Quiero saludarlos con el deseo de un buen año y quiero compartirles lo que escribí hoy en el libro de la memoria en AMIA, escribí algo simple que es la síntesis de lo que les estoy manifestando aquí “el pueblo de Israel está vivo”.

Muchas gracias queridos amigos, Shaná Tová para todos ustedes.

 

Fuente: Comunicado del Asesor de Prensa del Primer Ministro



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