Así se deteriora nuestra respuesta inmunológica a medida que envejecemos

Créditos de las imagenes: BGU.

Los linfocitos T o células-T son linfocitos producidos en la médula ósea y que luego maduran en el timo, cuyas funciones son parte importante del sistema inmunitario adaptativo.

Los linfocitos T son los responsables de la inmunidad celular destruyendo células infectadas o activando macrófagos, linfocitos B u otros linfocitos T mediante citocinas y otras proteínas coestimulatorias que se encuentran en su membrana celular. Este tipo de inmunidad requiere un contacto directo y estrecho con otras células.

Existen varios tipos de linfocitos T dependiendo de las moléculas de superficie que presenta, de las sustancias que secreta y de su función principal.

Ahora sabemos que estas células T pierden su capacidad de adaptarse a medida que envejecemos. Esto lleva a enfermedades e inflamación según confirman investigadores de Israel.

Comprender cómo las células T combaten las enfermedades, las infecciones y la inflamación podría conducir a tratamientos específicos. Este seria un buen paso para reducir o eliminar las enfermedades asociadas con el envejecimiento.

Los biólogos de la Universidad Ben-Gurion del Negev (BGU) han dado un paso hacia ese objetivo al perfilar 24.007 células T en ratones. Sus hallazgos acaban de publicarse en Science Advances. El Prof. Alon Monsonego y la Prof. Esti Yeger-Lotem, co-dirigieron el estudio.

Las células T controlan las respuestas inmunes adaptativas de nuestros cuerpos.

Los investigadores de BGU y el Instituto Nacional de Biotecnología en el Negev (NIBN) descubrieron que había distintos subconjuntos de células T que se alteraron significativamente en ratones más viejos.

En ratones jóvenes, aún podían adaptarse, mientras que en los ratones más viejos, aproximadamente el 30% se habían deteriorado de varias maneras.

Creen que estos hallazgos comienzan a explicar cómo los seres humanos se vuelven propensos a una variedad de enfermedades a medida que envejecen.

“Pudimos rastrear la transformación de elementos centrales en el sistema inmune por primera vez. Dichas transformaciones podrían exponerlos a los problemas del envejecimiento”, dijo el profesor Monsonego.

“Los hallazgos del estudio proporcionan nuevas herramientas para rastrear estos cambios en nuestra respuesta inmunológica, y eventualmente intervenir y corregirlos”.

“Utilizamos varios métodos computacionales para rastrear la expresión génica en miles de células dentro del sistema inmune. Hacer esto nos dio una imagen detallada de cómo cambia el sistema inmune a medida que envejecemos”, agregó Lotem.

“Cuando clasificamos las diversas células, primero computacionalmente y luego experimentalmente, nos sorprendió descubrir tipos de células que no se habían visto previamente en el envejecimiento, lo que demuestra el cambio que sufre el sistema inmunitario a medida que envejecemos”.

Sin embargo, la imagen emergente es compleja. Lus hallazgos indicaron que un subconjunto solo presente en ratones ancianos promovió la inflamación, mientras que otro la redujo.

Los investigadores también marcaron subconjuntos que previamente habían sido reconocidos en cáncer e inflamación crónica pero no en envejecimiento.

Por lo tanto, aunque se necesita más investigación, “se ha abierto una vía intrigante para comprender la falla inmune relacionada con la edad”.

A medida que las personas viven más, la prevención de enfermedades relacionadas con la edad se vuelve cada vez más relevante.

Estos hallazgos respaldan la tendencia creciente de la medicina predictiva, el intento de detectar el deterioro antes de que se presenten los signos clínicos, lo que podría permitir la intervención médica en el punto en que dicho deterioro en la respuesta inmunológica podría detenerse o ralentizarse.

 

Fuente: Latam Israel