19 Feb La calidad de vida en las grandes ciudades de Israel
Por el Dr. Israel Jamitovsky

Tel Aviv. Foto: Ynhockey, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons
Recientemente, la Oficina Central de Estadísticas de Israel hizo públicos los índices de calidad de vida del año 2024 de las 18 ciudades más grandes del país. En esta definición se encuadran aquellas localidades con 100,000 habitantes en adelante. A tales efectos, se tomaron en consideración 38 índices comunes, divididos en tres grandes grupos. En cada uno de ellos reseñaré únicamente los atributos destacados para no abrumar al lector ni extenderme en demasía.
Ciudades con alta calidad de vida
En esta categoría, Kfar Saba encabeza la mayoría de los índices. Destaca en áreas como la satisfacción de sus ciudadanos con sus tareas cotidianas, la longevidad, el disfrute de parques y espacios verdes, el reducido porcentaje de ruidos exteriores que afectan a las viviendas y la confianza en el prójimo. Además, en 2024 no se registraron muertes por accidentes de tránsito, un tema sumamente inquietante hoy en día en Israel.
Le sigue Ramat Gan, que presenta una elevada tasa de ocupación y un alto porcentaje de continuidad en los estudios entre los 15 y 17 años, así como de graduación del bachillerato. Asimismo, la sensación de soledad entre sus ciudadanos es muy escasa y el número de fallecimientos infantiles es reducido. Destaca también por la digitalización de sus servicios públicos y la notable limpieza en las áreas residenciales.
En tercer término, aparece Herzliya, que lidera en el número de ciudadanos que trabajan en su profesión, en la confianza en los servicios de salud pública, en la baja densidad habitacional y en la fe en el ordenamiento jurídico del país.
A continuación, sigue Rehovot, donde sus ciudadanos manifiestan una amplia satisfacción con la zona residencial y con los estudios secundarios y universitarios realizados en la ciudad. Resalta también la percepción de sus habitantes de poder influir en la política gubernamental.
En quinto lugar, y por primera vez en esta categoría, aparece Petaj Tikva. Registra el menor número de personas insatisfechas con su trabajo y un alto grado de conformidad con la limpieza residencial, así como un equilibrio saludable entre la labor diaria y otras facetas de la vida. En materia educativa, la escolarización entre los 15 y 17 años alcanza el 98%, mientras que el grado de satisfacción general de sus ciudadanos llega al 94.3%.
En esta categoría también se incorporó Netanya, descollando por el bajo número de habitantes que alquilan vivienda (predominando los propietarios) y por el alto número de asalariados conformes con sus ingresos.
Finalmente aparece Tel Aviv, que ascendió a este nivel gracias al alto número de asalariados que perciben posibilidades de progreso profesional y al reducido índice de desempleo de larga duración. Es igualmente resaltable el nivel de ingresos de sus habitantes, su compromiso con la sociedad civil y el fuerte despliegue del voluntariado.
Ciudades con calidad de vida intermedia
Tres ciudades descendieron en relación con parámetros anteriores. La primera es Beit Shemesh, que encabeza la confianza de su población en el aparato gubernamental y en la salud pública. La segunda es Rishon LeZion, que destaca por el escaso número de habitantes que se sienten discriminados, y lidera en satisfacción por la cantidad de parques y espacios verdes en zonas residenciales, así como por la digitalización de trámites.
La tercera es Haifa, señalada como la segunda ciudad de Israel con menor densidad poblacional por vivienda. Le sigue Beer Sheva, cuya población se muestra altamente satisfecha con sus opciones de vivienda y por la oferta de inmuebles a precios accesibles.
Capítulo especial merece el caso de Bnei Brak. En su perfil positivo asoman el bajo índice de obesidad en alumnos de primaria y la seguridad reinante durante la noche. Sus habitantes destacan por su capacidad para afrontar desafíos y, en especial, por la satisfacción con su estilo de vida y la seguridad que les brinda su entorno. Por último, en esta categoría aparece Hadera, ubicada en segundo lugar en lo que respecta a la adquisición o alquiler de fincas a precios inferiores al mercado, y es la tercera ciudad con menor sensación de soledad.
Ciudades con menor calidad de vida
En este colectivo aparece Jerusalén, que presenta la menor tasa de tumores malignos en hombres y mujeres, además de una excelente calidad de agua potable. Le sigue Holón, ubicada en segundo lugar en cuanto a porcentajes de residuos destinados al reciclaje.
Ashdod encabeza el acceso al espacio informático y ocupa un lugar muy bajo en cuanto a asalariados con jornadas parciales que están disconformes con su ocupación. La cuarta ciudad es Ashkelón, situada en segundo lugar respecto a la escasez de estados depresivos y soledad. Por último, Bat Yam lidera en el bajo número de estados depresivos, resaltando la satisfacción de su población con el transporte público y el alto porcentaje de reciclaje.
Una última reflexión: sería interesante extender estos índices en el futuro a ciudades pintorescas y con poblaciones de alto perfil como Modiín, Zijrón Yaakov y Cesárea.
Fuente: Aurora Digital
