Moises, primer líder del pueblo judío

Julio 5 del 2012, Diario La Aurora
Moisés, primer líder del pueblo judío



Para el pueblo judío, Moisés fue el primer líder, libertador, legislador e historiador. En su época, según algunos historiadores, cuando gobernaba Ramses II, el faraón egipcio, había ordenado la muerte de todos los niños varones de los esclavos hebreos. Al nacer Moisés; su ejecución fue evitada colocándolo en un canasto de mimbre para que navegara a la deriva en el río Nilo.

La hija del faraón, descubrió flotando una cesta, encontró dentro a un niño y lo adoptó, llamándolo Moisés. Cuando era adulto, ignorando su procedencia, fue a ver como trabajaban los esclavos hebreos y al observar que un guardia maltrataba a un hebreo, lo mató y enterró su cuerpo en la arena. Enteradas las autoridades se fue y permaneció por 40 años fuera de Egipto, trabajando como pastor de ovejas.

En el Monte Oreb, Moisés, descubrió una zarza que ardía sin consumirse. Desde la zarza escuchó una voz, un ángel de Dios, le reveló su verdadero nombre: Yaveh. Luego Dios le dijo a Moisés, que debía volver para liberar a su pueblo. Llegó a Egipto, se organizó y sacó a todo su pueblo rumbo a la tierra prometida. Cuando el Faraón se enteró de los planes de Moisés, no autorizó la partida, fue entonces que Dios envió las diez plagas o señales, que fueron exterminando a los primogénitos de los egipcios, lo cual los llenó de espanto, autorizaron entonces a los hebreos a abandonar Egipto.

La caravana avanzó poco a poco, pero el Faraón cambio de idea y salió en su persecución. Los judíos quedaron entre el Mar Rojo y el ejército del Faraón, Dios por mediación de Moisés, separó las aguas del mar para que pudieran pasar. Luego se cerraron las aguas del mar ahogando a todo el ejército que lo seguía; algunos historiadores sostienen que el mismísimo Faraón pereció con su ejército. Moisés había recibido las tablas de la ley, los diez mandamientos de Dios para que sean aplicados por su pueblo. Moisés murió cuando tenía 120 años. Moisés significa “el rescatado del agua”.

Por indicación de Dios, él tocó las aguas del río con su báculo y la transformó en sangre, los peces se murieron, el río soltaba un olor nauseabundo y ningún egipcio podía tomar agua del río. Ese y otros milagros fueron alertando a los egipcios, que el “Dios” de Moisés, era más poderoso que el Faraón. El profeta y líder hebreo, recibió las tablas de la Ley de Dios, porque el hombre es imperfecto y necesita de una norma que lo ordene. Dios no necesita de la ley, porque la ley es él, pues es perfecto. El patriarca hebreo, hombre sabio y respetado por su pueblo que lo siguió ciegamente, los llevó a la liberación y en busca de la tierra prometida.

El aporte de Moisés a las religiones monoteístas fue magnánimo, como el referente obligado de todos los judíos en la actualidad. Conducido por Dios, su fe y perseverancia fueron inquebrantables, un verdadero ejemplo de cómo un mentor de grupos sociales debe conducirse.

Cuando murió, según se calcula, en el año judío 2488 (1272 ac), el mundo tomó un giro de certeza. Moisés recibió la Torá de manos de Dios, en el monte Sinaí.

La tradición judía dice de Moisés que fue encontrado en las aguas del Nilo por una hija del Faraón; que creció en la corte egipcia, destacando por su talento y valor; que finalmente reconoció su origen judío y que se enfrentó al propio Faraón, enviando las famosas plagas y huyendo de Egipto con todo su pueblo; que atravesó las aguas del Mar Rojo, sepultando al ejército faraónico bajo ellas.
 

REGRESAR