Máquina especial de corazón-pulmones salva a un recién nacido beduino
Septiembre 2 del 2010, The Jerusalem Post
MÁQUINA ESPECIAL DE CORAZÓN-PULMONES SALVA A UN RECIÉN NACIDO BEDUINO
POR: Judy Siegel-Itzkovich

El primer hijo de una pareja es salvado por un sofisticado tratamiento,
que incluyó días de estar conectado a un dispositivo de $200,000 en
el Hospital de Niños Edward y Lily Safra en el Centro Médico Sheba.
Un bebé beduino de tres semanas de nacido quien probablemente habría sido abortado si su madre se hubiera sometido a un examen de ultrasonido durante el embarazo ha sido salvado de un defecto congénito con un sofisticado tratamiento, que incluyó días de estar conectado a un dispositivo de $200,000 en el Hospital de Niños Edward y Lily Safra en el Centro Médico Sheba.
El primer hijo de los residentes de Rahat, Rasha y Shadi Elkranawi, ellos mismos apenas unos adolescentes, nació con 2.6 kilos en el noveno mes de Rasha en el Centro Médico de la Universidad de Soroka en Beersheba.
Su condición inmediatamente se volvió crítica, mientras los doctores le diagnosticaron una hernia diafragmática, en la cual los intestinos se movieron hacia arriba en su cavidad torácica y pusieron presión sobre los pulmones. Soroka carecía del equipo especial necesario para mantenerlo respirando y latiendo su corazón después de una operación.
Aunque los doctores no sabían si el bebé sobreviviría al translado al Sheba en Tel Hashomer, lo enviaron sin embargo allá y apresurados arreglos fueron hechos para él con el Prof. Gideon Paret, director del departamento de cuidado intensivo pediátrico del centro médico.
Cuatros expertos miembros del personal –algunos de ellos de vacaciones en otras partes del país –fueron llamados urgentemente al departamento para realizar una cirugía para empujar los intestinos de regreso al abdomen del bebé y reparar la hernia. La operación fue una batalla contra el tiempo. Debido a la presión, algún daño ya había sido hecho a los pulmones.
Aún más difícil que la cirugía, contó Paret a The Jerusalem Post el miércoles, fue ayudarlo a sobrevivir los críticos días después de la operación de dos horas. El bebé estuvo conectado bajo sedación a un dispositivo de oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO) que le da oxígeno y apoyo a un recién nacido cuyo corazón y pulmones están tan severamente dañados que sin ser tratados, no pueden funcionar más.
Sin abrir su pecho, los doctores conectaron al diminuto bebé al ECMO a través de las arterias en su cuello, y permaneció conectado por cuatro días. Gradualmente, su condición mejoró, a medida que la costosa máquina permitió a sus pulmones y corazón recobrar su función.
Sus preocupados padres lo acariciaban mientras él yacía conectado al dispositivo y ayunaban todo el día por el Ramadán. Los pediatras gradualmente redujeron el flujo de oxígeno y detuvieron la máquina momentáneamente para ver si él podía respirar y si su corazón podía latir por sí mismo. Cuando se persuadieron que los órganos podían funcionar sin la ayuda externa, los doctores desconectaron el ELMO y él se está recuperando muy bien.
“Él es un bebé muy dulce”, dijo Paret, “y sus padres están muy agradecidos. Dónde más en el mundo los equipos médicos se molestarían en salvar a un recién nacido del medio de la nada y sufriendo de un defecto congénito así –y darle a él absolutamente el mejor tratamiento disponible para salvarlo? Él será enviado a casa la próxima semana y será un niño saludable”, dijo él. “No necesitará ningún tratamiento ni equipo especial mientras se recupera”.
(Traducción por el Consulado General H. de Israel en Guayaquil)
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