Asustar a los mosquitos evita su reproducción
Julio 23 del 2010, The Jerusalem Post
POR: Judy Siegel-Itzkovich
Investigadores de la Universidad de Haifa descubren una señal de alerta.

Las hembras de los mosquitos han sido “engañadas” para que no pongan sus huevos por los investigadores de la Universidad de Haifa, quienes han aislado los químicos naturales liberados por sus enemigos que sirven como una señal de alerta de que la reproducción es demasiado peligrosa.
Descrito por los científicos como un “avance”, el descubrimiento pronto será publicado en la prestigiosa revista Ecology Letters. La técnica puede probar ser una manera efectiva de luchar contra los mosquitos sin usar pesticidas.
Los compuestos naturales liberados por depredadores naturales acuáticos de los mosquitos fueron identificados por primera vez en el laboratorio del Prof. Leon Blaustein, quien trabajó con un equipo interdisciplinario que incluyó al estudiante de doctorado Alon Silberbush; al Dr. Shai Markmman, un ecologista químico de la Universidad de Haifa-Oranim; a los Drs. Efraim Lewinsohn y Einat Bar, químicos en el Centro del Investigación Neveh Yaar; y al Prof. Joel Cohen, un matemático y biólogo poblacional en las Universidades Rockefeller y Columbia en Nueva York.
Investigaciones previas del laboratorio de Blaustein mostraron que la especie de mosquito Culiseta longiareolata detecta químicamente a un depredador voraz de sus crías en el agua que es conocido como el nadador de espalda, Notonecta maculata. El mosquito evita poner sus huevos donde detecta al depredador. Pero hasta recientemente, la identidad química de estos compuestos no era conocida.
Los ecologistas y biólogos evolucionistas han sabido desde hace mucho que muchas especies de presa pueden detectar a los depredadores químicamente y, a partir de la detección, tomar varias acciones para evitar ser comidos o que su progenie sea comida, pero ellos no eran capaces de determinar la compaginación de estos químicos.
Al investigar y comparar los químicos liberados por el N. maculata con aquellos producidos por el Anax imperator, otro depredador acuático que no emite una respuesta química por el mosquito, ellos fueron capaces de reducir el número de químicos potenciales que suscitaron la respuesta en el comportamiento del mosquito.
El grupo de Blaustein entonces condujo experimentos en el exterior sobre químicos potenciales y determinaron que dos de los químicos liberados por el N. maculata –n-tricosane y nheneicosane –repelieron a estos mosquitos para que no pusieran sus huevos y juntos tuvieron un efecto sinérgico.
Blaustein, quien recibió el financiamiento de la Fundación de Ciencia de Israel, sugirió que rociar compuestos como estos sintéticos sobre los sitios de reproducción del mosquito podría no solamente resultar en muchos menos mosquitos en el área inmediata sino probablemente reducir la población de mosquitos en general.
Forzar a las hembras del mosquito preñadas a buscar un lugar de reproducción libre de enemigos podría significar que ellas morirían antes de poner sus huevos.
El mosquito promedio tiene un 20 por ciento de probabilidad de morir por cada día que pasa.
Además, al concentrar sus huevos en considerablemente menos sitios que ellos consideren libre de enemigos, las larvas del mosquito encararían una creciente competencia, resultando en menos y más débiles adultos emergentes.
Blaustein explicó que en la lucha contra los mosquitos, hay esencialmente tres estrategias. La preferida es prevenir la aparición de los mosquitos adultos en los sitios de reproducción acuáticos. Cuando esto no ha sido hecho efectivamente, los trabajadores en el control del mosquito tratan de matar a los adultos que se han propagado en las áreas residenciales. Esto, por supuesto, es mucho más caro y difícil y usualmente requiere rociar pesticidas químicos que plantean peligros para el medio ambiente y la salud.
(Traducción por el Consulado General H. de Israel en Guayaquil)
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