Un retiro tranquilo
Enero 18 de 2012, The Jerusalem Post
POR: Neria Barr
Un spa de clase mundial y una cocina gourmet kosher mantiene al Carmel Forest Resort a la cabeza de la lista de las escapadas lujosas.
Los árboles a un lado de la carretera que llevan al Carmel Forest Resort Spa todavía están quemados –un testimonio de pie del devastador incendio que consumió esta hermosa parte de Israel el año pasado. Al otro lado de la carretera, los exuberantes arbustos verdes parecen intactos.
Estamos en camino al resort exactamente después de un año de haber cancelado nuestro viaje debido al incendio. El propósito de nuestro viaje era saborear el nuevo menú de invierno creado por el chef Amir Khalfon para el restaurante gourmet kosher del hotel. Éste cambia su menú dos veces al año y nosotros estaríamos ansiosos por probar las selecciones para esta temporada.
El incendio, que mató a 44 personas y destruyó muchos kilómetros cuadrados de hermosos bosques de pino, apenas si tocó el resort. Pero el enérgico personal, dirigido por el gerente del hotel Aya Grundman, no se quedó sentado quieto.
Durante los meses del cierre forzoso, ellos renovaron la mayoría de los cuartos, actualizando algunos, reconstruyendo el comedor convirtiéndolo en un restaurante gourmet, y agregaron un exclusivo bar de vinos.
El Carmel Forest Spa Resort es una rara combinación de un hotel spa completamente equipado en medio de una naturaleza impresionante y un restaurante gourmet kosher que atiende las necesidades específicas de cada huésped. Los spa resorts kosher no son fáciles de encontrar, y éste es uno de los mejores en el mundo.
La bienvenida empieza en casa, cuando un miembro del personal llama para averiguar si usted tiene alguna necesidad o requerimiento dietético específico. Nos aseguramos que cada huésped encuentre más de una opción en el menú que ellos puedan disfrutar y no se sientan dejados fuera por sus restricciones. Cuando lo piden, nosotros podemos ofrecer soluciones completas para personas con necesidades dietéticas o nutricionales especiales.
“Nosotros ofrecemos mens con platos bajos en calorías, libres de gluten, no lácteos, sin azúcar, mientras que mantenemos la alta calidad de nuestra comida gourmet”, dice Khalfon. A los huéspedes también se les pregunta sobre sus preferencias para dormir, tales como el tipo de almohada, cama y el diario que ellos quieren leer en la mañana.
A su arribo, un miembro del personal muestra a los huéspedes sus habitaciones y ofrece ayuda para hacer su estadía tan agradable como sea posible. “Esta clase de enfoque personal es lo que hace que la gente regrese”, dice Grundman.
El resort abarca más de 15 acres de césped y árboles, senderos de caminatas y jardines. Hay 126 habitaciones, 18 de las cuales son suites. Hay un cuarto de lectura, un cuarto de internet, un gimnasio completamente equipado, un auditorio y un recibidor con vista al océano, el cual ofrece áreas para sentarse y relajarse, un piano, una chimenea abierta y una esquina de té de hierbas donde uno puede preparar té fresco todo el día.
El spa, que fue recientemente nombrado por la revista Spa Finder como el mejor en el Medio Oriente, es el corazón centro del resort. Ofrece docenas de tratamientos de salud y belleza, tales como ayurveda, masaje tailandés twina y shiatsu, así como también una amplia variedad de actividades.
Recientemente renovado, ocupa 2,500 metros cuadrados, los cuales incluyen 26 cuartos de tratamiento, áreas de vestidores separadas hombres de mujeres con duchas, saunas y cuartos de vapor, una piscina temperada y un hammam turco y más.
“Descubrimos que los huéspedes también están buscando algo más que relajarse, así que también ofrecemos charlas, talleres y tratamientos alternativos”, dice Grundman.
Khalfon, junto con la nutricionista del resort, basa sus platos en ingredientes naturales frescos, creando un menú gourmet que es tanto estacional como delicioso. El restaurante está abierto de 7:30 a.m. a 3 p.m., ofreciendo comida sin cesar e ilimitadamente, permitiendo así a los huéspedes tomar café, ir por un tratamiento o una caminata, y regresar para el desayuno, y luego otra vez para el almuerzo. La cena es servida a las 7 p.m.
El bar de vinos ofrece lo mejor de los vinos locales, con una preferencia por los vinos de la Galilea y el norte de Israel, así como también algunas cervezas y licores boutique.
Pero nosotros estábamos ahí por el nuevo menú de invierno, el cual probamos y amamos absolutamente. Los aperitivos –platos pequeños sabrosos, frescos y tentadores, estaban casi todos influenciados por la cocina asiática. Nos encantaron especialmente las albóndigas de hongos, la ensalada vietnamita y los rollos tipo sushi. Los platos principales, los cuales son a la carta, incluyen platos de pescado, carne y pollo, así como también opciones vegetarianas. Todos están muy bien preparados, balanceados, sabrosos y hermosamente presentados. Los postres son ligeros y basados en frutas pero completamente satisfactorios.
La escritora fue huésped del Carmel Forest Spa Resort.
(Traducción por el Consulado General H. de Israel en Guayaquil)
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