Israel es una
democracia parlamentaria formada por el oder
Legislativo, el
Ejecutivo y el
Judicial. Sus instituciones son la
Presidencia, la Knéset (parlamento), el gobierno (gabinete de ministros) y el sistema judicial. Se basa en el principio de división de poderes, en que el poder ejecutivo (el gobierno) depende del voto de confianza del poder legislativo (la Knéset) y la independencia del poder judicial está garantizada por ley.