Luz ultravioleta para reducir la transmisión de COVID-19 en interiores.

Un equipo internacional de investigadores aboga por el uso de la luz ultravioleta UV-C en espacios interiores como una forma de reducir la transmisión de virus SARS-CoV-2. Los científicos apoyan el uso de luz ultravioleta para reducir la transmisión de SARS-CoV-2 en interiores.

Esta solución cumple con los requisitos de implementación rápida, escalable y asequible para satisfacer necesidades de desinfección. Se puede usar en espacios de trabajo, oficinas, escuelas, centros de salud y transporte público.

El brote de COVID-19, causado por el virus SARS-CoV-2, plantea un desafío extraordinario que requiere una acción rápida.

Se necesita el despliegue masivo de medidas para reducir drásticamente sus probabilidades de transmisión en espacios interiores.

Hacerlo permitirá el regreso eventual a actividades convencionales como trabajar en la oficina, ir a la escuela o incluso asistir a eventos de entretenimiento.

Los estudios muestran que la transmisión del virus sigue dos caminos principales.

En primer lugar, el virus puede transmitirse a través del aire en gotitas exhaladas por individuos infectados e inhaladas por individuos sanos.

En segundo lugar, puede depositarse en superficies por exhalaciones o contacto con las manos.

Se están adoptando varias medidas para ayudar a prevenir la transmisión de esta enfermedad.

Los más comunes se refieren a las máscaras faciales y otras barreras físicas.

Si se usan adecuadamente, han demostrado ser altamente efectivas. Sin embargo, tales medidas dependen del cumplimiento de la población.

La transmisión de COVID-19 en interiores.

Una larga serie de estudios sugiere que la transmisión del virus en espacios interiores es mucho mayor que en exteriores.

Se han presentado filtros y productos químicos como posibles soluciones para minimizar este problema.

Pero a pesar de su efectividad para reducir la concentración de partículas contaminadas y gotas que pasan a través de los sistemas de ventilación, su instalación puede ser costosa y lenta.

Además, algunos químicos que son muy efectivos para la desinfección de virus, como el ozono, pueden ser dañinos si se usan incorrectamente.

Para abordar este problema, un equipo internacional de expertos en campos de virología, inmunología, aerosoles, arquitectura y física estudió varios métodos para prevenir la propagación del SARS-CoV-2 en espacios interiores.

Con base en sus hallazgos, publicados recientemente en ACS Nano, defienden una medida que consideran “particularmente eficiente, fácil de implementar y económicamente accesible”: la inactivación del virus por luz ultravioleta.

Después de investigar las fuentes de UV-C disponibles actualmente, como lámparas fluorescentes, plasmas de microcavidad y LED, el equipo concluyó que la aplicación de este tipo de luz en el interior de los sistemas de ventilación de los edificios y en espacios interiores compartidos mientras no esté en uso, hace que posible desactivar de forma rápida y eficiente los virus SARS-CoV-2 en el aire y depositados en la superficie.

El equipo también exploró el costo de implementar tal tecnología y argumentó que una inversión de capital global de unos pocos miles de millones de dólares en fuentes de UV-C podría proteger a más de mil millones de trabajadores en todo el mundo.

 

Fuente: Latam Israel



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