AI denuncia torturas y juicios injustos a los detenidos en protestas de Irán

Protesta en Berlín contra la pena de muerte en Irán Foto: REUTERS/Fabrizio Bensch

Amnistía Internacional (AI) denunció este miércoles que cientos de detenidos en Irán por participar en las protestas antigubernamentales del pasado noviembre han sufrido «actos de tortura generalizados» y han sido sometidos a «juicios injustos».

Según un informe, las torturas incluyeron palizas, latigazos, descargas eléctricas, simulacros de ejecución y de ahogamiento, violencia sexual, privación de atención médica y de alimentos suficientes y reclusión en régimen de aislamiento prolongado, entre otros.

Los detenidos han sido sentenciados por «cargos infundados relacionados con la seguridad nacional» y algunas de las condenas a muerte están basadas en confesiones obtenidas mediante tortura, subraya la ONG.

El texto critica «la complicidad» de jueces y fiscales, la policía, los servicios de inteligencia, las fuerzas de seguridad y los funcionarios de prisiones, a los que acusó de «una larga lista de escandalosas violaciones de derechos humanos».

Además de las citadas torturas, AI afirma que tras las manifestaciones del pasado noviembre hubo en Irán detenciones arbitrarias y desapariciones forzadas, que no han sido investigadas por la Fiscalía.

Esas protestas tuvieron su origen en la subida del precio de la gasolina pero derivaron pronto en fuertes críticas contra el sistema teocrático del país y durante las mismas, según AI, fueron detenidas unas 7.000 personas.

El informe, titulado «Humanidad pisoteada: arrestos masivos, desapariciones y torturas desde las protestas de noviembre de 2019 en Irán», se basa en el testimonio de 60 víctimas y denuncia una «brutal represión de las manifestaciones».

Una víctima a la que aplicaron descargas eléctricas relató que fue «la peor forma de tortura»: «Sentía como si me clavaran millones de agujas en todo el cuerpo (…) Me ha dejado secuelas duraderas de salud física y metal», agregó.

Otra víctima que estuvo colgada de un palo por las manos y los pies explicó a la ONG que «el dolor era terrible» y que sentía tanta presión en el cuerpo que se orinaba encima.

AI ha registrado los nombres y datos de más de 500 manifestantes y otras personas, entre ellas periodistas y defensores de los derechos humanos, a quienes se ha sometido a procesos penales injustos en relación con las manifestaciones.

«En los días que siguieron a las manifestaciones masivas, los vídeos que mostraban a las fuerzas de seguridad iraní matando e hiriendo a manifestantes y transeúntes desarmados conmocionaron al mundo», comenta Diana Eltahawy, directora regional adjunta de AI para Oriente Medio y el Norte de África.

Eltahawy hace hincapié, además, en la cara «menos visible» de esa represión: «El repertorio de crueldad contra las personas detenidas y sus familias perpetrado por las autoridades iraníes lejos del escrutinio público».

Las penas de prisión impuestas oscilan entre un mes y 10 años de cárcel, por cargos como «reunión y colusión para cometer delitos contra la seguridad nacional», «difundir propaganda contra el sistema», «alteración del orden público» e «insultos al líder supremo (Alí Jamení)».

Además, al menos tres jóvenes, Amirhosein Moradi, Mohamad Rayabi y Said Tamyidi, fueron condenados a muerte por «enemistad con Dios» (moharebeh) por actos de vandalismo, y otro hombre, Hosein Reyhani, está en espera de juicio por un delito punible con la pena capital, recuerda la ONG en su informe.

Por todo ello, AI insta a los Estados miembros del Consejo de Derechos Humanos de la ONU y a la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos a abordar estas «graves violaciones» y apoyar una investigación dirigida por la ONU cuyo objetivo sea «garantizar la rendición de cuentas y la no repetición de estos hechos».

También urge a la liberación «inmediata e incondicional» de todas las personas que continúan encarceladas únicamente por ejercer su derecho a la libertad de expresión, asociación y reunión pacífica, así como la anulación de las sentencias condenatorias dictadas en juicios injustos. EFE

 

Fuente: Aurora Digital