Historias de soldados solitarios contadas a través de fotos en “Las grietas en todo”

Hay más de 6,000 soldados solitarios sirviendo en las FDI sin familia que los apoye y los mantenga. Están fuertemente motivados por servir al país, con un gran número sirviendo en unidades de combate.

¨Los soldados solitarios son el ejemplo perfecto de lo lejos que irá la gente para encontrar un hogar¨

Cinco años después que el Dr. Brant Slomovic dirigió por primera vez su cámara hacia los soldados solitarios que sirven en el ejército de Israel, su libro Las Grietas en Todo ha llegado a los estantes.

Su viaje en las vidas de los soldados solitarios comenzó ¨con una simple intuición de que había algo importante para mí que fotografiar y documentar en Israel¨, le dijo a The Jerusalem Post desde su hogar en Toronto.

Slomovic, un médico de urgencias originalmente de Montreal, explicó que aunque pasó cuatro años en Israel estudiando medicina, nunca había tenido la oportunidad de viajar y comprender el país, pero aún así se siente ¨profundamente conectado a Israel …Tel Aviv me da más una sensación de hogar que Toronto¨.

El hogar un es un motivo clave en su libro.

¨Al entrevistar a soldados solitarios pensé que podría comprenderme más a mí mismo porque todo se trata sobre una búsqueda de pertenencia, lo cual es un tema que es tan común para todos nosotros. Los soldados solitarios son el ejemplo perfecto de lo lejos que la gente irá para encontrar un hogar¨.

Los soldados solitarios son el ejemplo perfecto de lo lejos que la gente irá para encontrar un hogar

Slomovic explicó que, aunque él tiene una fuerte conexión con Israel a través de su comunidad tanto en Montreal como en Toronto, no había escuchado sobre los soldados solitarios antes de que empezara su viaje fotográfico.

Hay más de 6,000 soldados solitarios sirviendo en las FDI sin familia que los apoye y los mantenga. Están fuertemente motivados en servir al país, con un gran número sirviendo en unidades de combate.

Durante el curso de cinco años, Slomovic hizo varios viajes a Israel y se le concedió acceso para fotografiar a los soldados solitarios en las bases militares en todo el país. Capaz de pasar varias horas con ellos antes de tomar su retrato, pudo profundizar en sus historias y elecciones de por qué vinieron a Israel.

¨Tuve el lujo del tiempo para hablar con ellos y como resultado conecté con muchos de ellos¨, dijo. ¨Algunos soldados solitarios me conmovieron con sus historias sobre cómo dejar su hogar y lo valientes que fueron para viajar tan lejos¨.

¨Hay muchas historias inspiradoras y desgarradoras¨, dijo. ¨Mucho de mi trabajo se enfoca en la cultura e identidad y en mirar cosas y lugares y dónde y como definimos nuestra cultura e identidad¨.

A través de esas conversaciones, las principales narrativas que han sido presentadas de manera prominente en su libro pasaron a primer plano: hogar, pertenencia y contribución.

¨Israel es un lugar de pertenencia, un refugio de la persecución y el antisemitismo, especialmente para los europeos, y un lugar para servir¨.

Israel es un lugar de pertenencia, un refugio de la persecución y el antisemitismo, especialmente para los europeos, y un lugar para servir¨, le dijo al Post. Israel, agregó, ha ¨llenado dos necesidades psicológicas humanas básicas: contribución y significado, durante un tiempo cuando la gente se siente menos conectada a pesar de las redes sociales.

Pero si bien miles de judíos de la Diáspora se unen a las Fuerzas de Defensa de Israel como soldados solitarios, cientos regresan a su país de origen después de ser dados de baja del ejército tras experimentar dificultades para adaptarse a la vida civil en su país de adopción.

¨Ustedes conocen las estadísticas de que no todos los soldados solitarios completan su servicio o se quedan en Israel porque no pueden integrarse y ahora con el corona, añade otro nivel de presión y dificultad¨, dijo Slomovic.

Aunque no era su intención, su libro se publicó durante la pandemia de coronavirus, un tiempo durante el cual los soldados solitarios en Israel se han visto aislados de su familia y amigos en sus países de origen.

Las fotografías tomadas por Slomovic durante los años para su libro muestran el paisaje de Israel y al soldado, solo.

La posibilidad de regresar a sus países de nacimiento al menos una vez al año les permite a los soldados solitarios e inmigrantes un momento para ¨dar un paso atrás y tener esa distancia para reconocer que Israel es lo que quieren, a pesar de las dificultades y la soledad que pueden nublar ver eso¨, dijo Slomovic.

A pesar de la ayuda del estado y las instalaciones de la vida comunitaria donde los soldados solitarios pueden vivir durante su servicio, al final del día sus familias no están al final de un largo viaje en bus de regreso de su base.

¨No quería rehuir lo difícil que es la decisión …No quería negar el hecho de que están solos¨, dijo Slomovic. ¨Israel es una tribu, y el ejército es una tribu dentro de una tribu. Y los soldados solitarios son una tribu dentro de la tribu del ejército y del país¨.

Las fotografías tomadas por Slomovic durante los años para su libro muestran el paisaje de Israel y el soldado, solo.

Y existe una razón para eso. Porque aún con el sentido de pertenencia y contribución, los sujetos no están recorriendo este difícil camino con sus familias y seres queridos.

¨No quería tomar foto comunitarias. Quería comunicar que estas personas están emprendiendo este viaje de vida por su cuenta¨.

 

Fuente: The Jerusalem Post
Traducción: Consulado General H. de Guayaquil