El rabino Schneier prevé un nuevo acuerdo con otro país del Golfo en 2020

Mezquita en Dubai Foto: Olga Ozik Pixabay

El rabino Marc Schneier, estadounidense judío y uno de los más relevantes mediadores entre Israel y los países del Golfo Pérsico, vive con orgullo y emoción el anuncio de establecimiento de relaciones entre Israel y Emiratos Árabes Unidos (EAU) y en entrevista no duda al afirmar de que antes de que acabe el año hará lo mismo al menos otro país árabe.

Contactado telefónicamente, el religioso, de la sinagoga del privilegiado enclave de Long Islands The Hamptons, lleva décadas involucrado en encuentros inter-confesionales y es uno de los pocos judíos que se codea con soltura con líderes árabes. Está feliz de la decisión de Abu Dabi, tras años trabajando entre bambalinas en el acercamiento de los países árabes al Estado judío, y predice, optimista, un efecto dominó que acabará por normalizar la situación de Israel en la región, que durante décadas ha rechazado su existencia.

Schneier, conocido informalmente como «el rabino para el mundo árabe» y dedicado a fomentar las relaciones -y trasladar mensajes- entre Israel y los países musulmanes con los que no tiene relaciones, estuvo «involucrado tras el escenario en el anuncio histórico».

 

Pregunta: ¿La decisión de EAU, será seguida por otros países del Golfo?

Respuesta: Sé que esto tendrá un efecto dominó en la región. Sin ninguna duda, otros estados del Golfo (Pérsico) seguirán (los pasos de EUA) y esto creará un incentivo. A finales de 2020 uno o dos países árabes también habrán establecido relaciones con Israel.

 

P: ¿Cuál será primero, cuáles irán después?

R: Esto es una carrera de caballos. El primer caballo en cruzar la línea de meta ha sido EAU. Después irá Bahréin. Algo detrás están Omán, Arabia Saudita y Qatar, y más atrás está Kuwait.

 

P: ¿Será Riad un impulso clave, que haga precipitarse al resto del mundo árabe?

R: Sería ideal que Arabia Saudita (estableciese relaciones). En relación a los saudíes, la cuestión no es si lo harán, sino cuándo lo harán. Hay un conflicto generacional, el príncipe heredero (Mohamed bin Salmán) quiere establecer relaciones con Israel, pero la vieja guardia del país es más cauta.

 

P: La decisión de EAU pone en cuestión la Iniciativa de Paz Árabe, que supeditaba el establecimiento de relaciones con Israel a la paz y un estado para los palestinos. ¿Cree que la Liga Árabe se opondrá a la decisión y llamará al orden a sus miembros?
R: No lo creo. Quizás unos pocos, satélites de Irán.

Lo que escuché en la Conferencia de Paz y Prosperidad de Bahréin el año pasado es que los países árabes quieren ver a Israel involucrado en un proceso (de paz) con los palestinos. No exigen que este esté finalizado para que haya relaciones. Hoy, hay un reconocimiento de los países del Golfo de que ellos pueden participar en una reconciliación completa con los palestinos, particularmente desde el punto de vista económico: oportunidad económica, apoyo económico, y esto es una gran victoria para los palestinos.

El que la anexión no esté en la mesa, significa que la solución de dos estados está encima de la mesa. El que el Golfo esté involucrado es una buena noticia para los palestinos. El movimiento para una paz regional ha ganado tracción. Ya no se puede parar la máquina para una paz regional entre Israel y el Golfo, está avanzando a un paso acelerado.

 

P: ¿Cual ha sido su participación en este pacto?

R: He estado involucrado en varias discusiones, particularmente durante la pandemia de la COVID-19 y, en mis conversaciones, siempre he sentido que estábamos en un momento con la tensión necesaria para llegar a un pacto.

 

P: ¿Cuales han sido los factores que han facilitado el acuerdo, mediado por Washington?

Hay tres factores que han contribuido, que han creado la tensión necesaria para llegar a este acuerdo.

El primero es la pandemia de la COVID-19, que está afectando a las poblaciones de Israel y del Golfo. En los últimos meses muchos líderes del Golfo me han expresado su creencia de que, con el dinero y recursos del Golfo y la tecnología y conocimiento científico de Israel, podría haber una cooperación para desarrollar la cura para erradicar el virus. Había una alianza natural en términos de trabajar juntos para combatir la COVID-19.

El segundo factor es la controversia sobre la anexión (de partes de Cisjordania, anunciada por Israel y permitida por EE.UU.), que era una preocupación particular para los EAU. Si recuerda, mi amigo el embajador (de UAE ante EE.UU.) Yousef al Otaiba, escribió una columna de opinión en el diario (israelí) Yediot Aharonot, pidiendo al público israelí que suspendiese la anexión. Toda la discusión sobre la anexión también creó la tensión que llevó a este pacto.

Y el tercer factor fue la amenaza existencial, tanto para Israel como los países del Golfo, procedente de Irán, que también proporcionó tensión. Como yo digo: si no hay tensión, no hay pacto.

 

P:¿Cómo cambiará el futuro este pacto?

R: Es una oportunidad histórica para ambas partes. Como la paz entre (Anwar) Sadat y (Menajem) Beguin, y la de (Itzhak) Rabin y el rey Husein (tratados de paz de Israel con Egipto, en 1979, y de Jordania, en 1994). Esto es una cuestión de futuro, de prosperidad.

 

P: Ambas partes han anunciado un pacto con importantes diferencias. El príncipe de Abu Dabi Mohammed Bin Zayed, señaló que se para la anexión y que se «establecerá una hoja de ruta para establecer relaciones bilaterales». Netanyahu afirmó sin embargo que «la anexión sigue encima de la mesa». ¿Esto indica que aún hay posibilidad de que no se lleve a cabo?

R: Creo que ambos, los israelíes, Benjamín Netanyahu y también su contraparte en Emiratos, tienen que tener cuidado con el ala derechista en sus países. Creo que por eso Bibi (Netanyahu) habló de poner la anexión «en suspenso» y EAU, por su parte, habló de cómo el pacto ha servido para salvar, para rescatar la solución de dos estados para los palestinos.

Pero, al final del día, creo que tanto Israel como EAU están muy emocionados con esta oportunidad. EFE

 

Fuente: Aurora Digital