Hezbolá es responsable del desastre de Beirut

La destrucción del puerto de Beirut. En el centro se encuentran los restos de las torres de almacenamiento de granos. (Captura de pantalla de YouTube)

Hezbolá controla la seguridad del puerto de Beirut y utiliza el puerto para almacenar armas y sus operaciones de contrabando.

La evaluación en el Líbano es que la investigación de la explosión será un encubrimiento. La responsabilidad del desastre recaerá sobre funcionarios subalternos del gobierno libanés.

Los informes preliminares de la investigación del gobierno libanés indican que el gobierno está analizando la negligencia en el sitio durante los últimos seis años.

Una enorme cantidad de nitrato de amonio (2750 toneladas), confiscado de un barco abandonado, se había almacenado en el Hangar 12 en el puerto de Beirut durante los últimos seis años, pero no se dio ninguna directiva para deshacerse de los materiales. La autoridad aduanera libanesa envió seis cartas al sistema judicial advirtiendo del peligro del almacenamiento de nitrato de amonio, pero no se hizo nada.

Los libaneses ya están preguntando si los resultados de la investigación están escritos de antemano para que la responsabilidad recaiga sobre algún oficial o guardia de seguridad de bajo nivel. Eximirá al gobierno libanés y a Hezbolá de cualquier responsabilidad por el desastre y por no retirar los materiales peligrosos del corazón de una importante instalación civil.

Las filtraciones de la investigación hasta ahora no tocan las afirmaciones de que Hezbolá convirtió el puerto de Beirut en un depósito de armas y de hecho se apoderó del nitrato de amonio almacenado en el puerto para crear artefactos explosivos (IED) que utiliza en bombas terroristas. En 2015, se descubrió en Chipre un depósito de Hezbolá que almacenaba 8,3 toneladas de nitrato de amonio y, seis meses después, se encontraron tres toneladas de nitrato de amonio en cuatro escondites de Londres. “Además del riesgo de detonaciones accidentales que amenazan a los vecindarios residenciales, se reveló en un informe que la carga utilizada en el atentado al autobús de Burgas en 2012 contenía nitrato de amonio”.1

Los investigadores tampoco hacen referencia a que la explosión masiva pudo haber incluido una explosión más pequeña del armamento de Hezbolá que estaba almacenado cerca del alijo de nitrato de amonio, como informó al-Arabiya TV el 4 de agosto. Los espectadores de los videos de las explosiones del puerto afirmaron haber visto “fuegos artificiales estallando». Se puede decir con relativa certeza que los muchos destellos diminutos se debieron a la explosión de municiones de bajo calibre.

Hezbolá almacena explosivos, misiles, cohetes y municiones en todo el Líbano, especialmente entre la población civil, para que Israel tenga dificultades para destruirlos. El grupo respaldado por Irán ha transformado a los habitantes libaneses en «escudos humanos» para proteger las armas de Hezbolá.

¿Quién es el responsable de la terrible catástrofe en Beirut? La respuesta está escrita en la pared. Todos en el Líbano asumen que Hezbolá y los títeres de su Gobierno conducirán la investigación en la dirección que quieren e ignorarán el hecho conocido por todos los niños en Líbano: que Hezbolá controla sin restricciones el puerto de Beirut. Hezbolá sabe todo lo que está sucediendo en el puerto al igual que controla los otros cruces fronterizos del país.

Hezbolá utiliza el puerto para la entrega de mercancías sin aduana y para su industria del contrabando. La organización debe haber sabido de la presencia de la gran reserva de nitrato de amonio y aparentemente prefirió no transferirla del puerto a otro sitio, por temor a que Israel la revelara e intentara destruirla.

Hezbolá asume la responsabilidad junto con el gobierno libanés que controla

La inteligencia estadounidense también cree que Hezbolá controla la operación en el puerto de Beirut. El 5 de agosto, Fox News Network transmitió que, según los funcionarios de inteligencia estadounidenses, la mayor parte de la actividad en el puerto es bien conocida por Hezbolá y, de hecho, las primeras personas en llegar al lugar del sitio de la explosión del puerto fueron los operativos de Hezbolá.

El líder de Hezbolá, Hassan Nasrallah (izquierda) y el presidente libanés Michel Aoun. Foto: REUTERS/Mohamed Azakir

Hezbolá gobierna efectivamente el Líbano; nombró al presidente Michel Aoun y al primer ministro Hassan Diab. Hezbolá mueve los hilos detrás de las cortinas a través de sus representantes en el gobierno y el parlamento, respaldados por su enorme arsenal. La “democracia” en el Líbano es una falsa democracia. Es el gobierno del terror de Hezbolá que actúa como agente de Irán y dirige al Líbano a través de bandas mafiosas corruptas. Ésta es una de las principales razones del colapso de la economía libanesa.

Según las estimaciones de los expertos económicos del mundo, Líbano necesita un total de 93.000 millones de dólares para salir de su grave crisis financiera, pero es imposible aportar esta cantidad mientras una organización terrorista domine el país y se niegue a desmilitarizarse.

El desastre de Beirut abre una ventana de oportunidad para la comunidad internacional para volver a comprometer y condicionar la ayuda económica al Líbano a que Hezbolá desmilitarice y retire los depósitos de armas que ocultaba entre la población civil. Ésta es la oportunidad de limitar la maniobrabilidad de Hezbolá en el Líbano, porque la población civil no puede resistir el vasto poder militar de Hezbolá.

La explosión masiva dejó a unos 300.000 civiles sin hogar y ahora entran en una lucha diaria por sus vidas y sus medios de subsistencia. Si el gobierno libanés no encuentra una solución rápida para ellos, es probable que se enfrente a grandes manifestaciones. El Líbano también se enfrenta a una grave crisis alimentaria tras el desastre que destruyó las torres centrales de granos del Estado que contienen hasta el 85 % de las reservas de cereales del Líbano.

Es vital ver los resultados preliminares de la investigación que se supone se entregará al gobierno libanés en 48 horas. Si el público libanés siente que esto es un encubrimiento y un fracaso para llegar a las conclusiones requeridas, puede salir a las calles y renovar la intifada que comenzó en octubre pasado.

Los altos funcionarios de seguridad en Israel estiman que Irán intentará aprovechar el empeoramiento de la crisis en el Líbano a raíz de la catástrofe para aumentar su intervención en el país. Por lo tanto, es vital que la comunidad internacional trabaje con prudencia: por un lado, para evitar que Irán ayude económicamente a los habitantes del Líbano endureciendo las sanciones económicas a Irán y, por otro lado, supervise el flujo de dinero a la economía libanesa de manera que esté condicionada al desarme de Hezbolá.

Los funcionarios de inteligencia israelíes estiman que Irán intentará aprovechar la transferencia de ayuda humanitaria al Líbano para ingresar de  contrabandon, en los envíos de ayuda, sistemas de guía de precisión para los misiles de Hezbolá. Es imperativo encontrar la manera de monitorear los envíos de ayuda iraní que llegarán al Líbano por aire y por mar.

Israel tendrá que actuar contra la transferencia de envíos de Irán al Líbano tan pronto como tenga información de inteligencia confiable y precisa de que los iraníes están enviando material para el proyecto de misiles guiados de precisión de Hezbolá.

La comunidad internacional no debe permitir que el corrupto gobierno del Líbano, que cuenta con el apoyo de Hezbolá, salga fácilmente de la crisis económica sin exigir el precio necesario para el bienestar de los habitantes del Líbano, es decir, la retirada de las armas de Hezbolá.

Nota

1 https://www.ajc.org/news/hezbollah-nefarious-activities-in-the-eu-factsheet-7

Fuente: Jerusalem Center for Public Affairs

Yoni Ben Menachem, es un veterano comentarista diplomático y de asuntos árabes de la Radio y Televisión de Israel, es un analista senior de Oriente Medio para el Jerusalem Center. Se desempeñó como Director General y Editor Jefe de la Autoridad de Radiodifusión de Israel.

 

Fuente: Aurora Digital