10 soluciones para hacer más seguros los hospitales tras el COVID-19

Desde vigilancia por reconocimiento facial y ropa de cama a prueba de virus, la tecnología de Israel busca inmunizar las instalaciones médicas.

Personal médico trabaja en la unidad especial de COVID-19 en el hospital Ichilov de Tel Aviv. Foto: Yossi Aloni/Flash90

Durante la crisis de COVID-19 en Israel, la seguridad en los hospitales pasó a ser un tema de alta prioridad y si bien las personas enfermas con el virus fueron tratadas en pabellones aislados y designados, muchos otros dudan en buscar tratamiento médico por temor a contraer la enfermedad durante su estadía en los sanatorios.

Esta cuestión puso de relieve la necesidad de hacer que los hospitales sean más seguros para pacientes, trabajadores de la salud y sus entornos más cercanos.
Es probable que el futuro traiga una serie de mejoras orientadas a hacer exactamente eso y es por ese motivo que hemos reunido 10 formas en las que las innovaciones y tecnologías de Israel israelíes pueden ayudar en esta dura batalla.

1. Sistemas de filtración y desinfección de aire – Aura Air

Dispositivo de filtración y desinfección de Aura Air. Foto cortesía

La empresa emergente Aura Air ofrece un sistema de purificación de aire que filtra y desinfecta el aire interior, lo limpia de polvo, polen y malos olores, y neutraliza todo tipo virus y bacterias.

En la actualidad, la solución se está probando en el Centro Médico Sheba de Ramat Gan: el equipo fue instalado en habitaciones para personal médico, pacientes con coronavirus y enfermos de riesgo. También se realizan ensayos clínicos y microbiológicos.

“El objetivo es apuntar a tener a mano soluciones para las infecciones de espacios cerrados en general y del COVID-19en particular”, afirmó Roy Friedberg, vicepresidente de Aura Air.

2. Ciberseguridad de dispositivos médicos – Cynerio

Dispositivos médicos hospitalarios conectados. Foto: Shutterstock

El del COVID-19 no es el único tipo de virus por el que los hospitales tienen que preocuparse: los piratas informáticos que atacan dispositivos médicos también son una gran amenaza para la salud de los pacientes.

Cynerio es una startup que trabaja con hospitales para proteger sus redes, cuidando de ciberataques maliciosos dispositivos como respiradores y monitores de infusión de drogas, así como datos personales.

Fundada en 2017, Cynerio ya trabaja con el Centro Médico Sourasky de Tel Aviv y con el campus del Centro Médico Rambam de Haifa. Además le ofrece a la industria de la salud un conjunto de herramientas de respuesta al COVID-19 que incluye cómo superar de manera segura la escasez de equipos y el trabajo desde casa.

3.- Ropa de cama a prueba de bacterias – Sonovia

A pesar de que en general las sábanas y las batas de los hospitales tienen revestimientos antibacterianos, estos suelen desaparecer después de varios lavados, lo que hace que la ropa sucia transfiera bacterias peligrosas a millones de pacientes cada año.

Sonovia desarrolló un sistema que fabricar tejidos hospitalarios a prueba de bacterias de una manera que esta propiedad dura hasta 100 ciclos de lavado. Para ello, inserta productos químicos antibacterianos en la estructura molecular de los tejidos sin necesidad de aglutinantes químicos, lo que los hace más duraderos y respetuosos con el medio ambiente.

Durante el brote de COVID-19, el tejido antimicrobiano de Sonovia se usaba para mascarillas pero esto podría ampliarse a ropa de cama y batas.

4.- Recubrimiento antimicrobiano – Bio-Fence

Bomberos con ropa protectora desinfectan la entrada de la sala de emergencias del hospital Hadassah Ein Kerem en Jerusalén. Foto: Olivier Fitoussi/Flash90

No es solo la ropa de cama a dónde se las bacterias: las paredes y los pisos también suelen estar bastante sucios.

Bio-Fence, una compañía que desarrolla revestimientos superficiales antimicrobianos para matar bacterias en entornos de producción de alimentos, comenzó a probar su producto contra el virus durante la crisis de COVID-19 en Israel y descubrió que también puede destruir el virus del herpes, más duradero que el coronavirus.

La solución de Bio-Fence se basa en cloro activo estabilizado, que puede durar largos períodos de tiempo en paredes, pisos y otras superficies. Aún no está disponible en el mercado pero se espera que se lance en los próximos meses de 2020.

5.- Campana de ventilación – Tamar Robotics

A menudo, las personas que sufren COVID-19 necesitan ser tratadas con oxígeno. Eso se puede hacer de varias maneras: desde terminales nasales en un extremo del espectro hasta respiración mecánica en el otro. En general, los llamados “métodos intermedios” no se utilizan ya que conllevan el riesgo de que el paciente transmita el virus durante el tratamiento.

Esta cuestión llevó a Tamar Robotics, una empresa de tecnología robótica neuroquirúrgica, a desarrollar una campana de ventilación que permite tratar a los pacientes con oxígeno de forma no invasiva.

La capucha de plástico cubre la parte superior del cuerpo del paciente. El aire del interior se limpia con filtros estándar al tiempo que crea una barrera segura entre el enfermo y los trabajadores sanitarios.

6.- Solución desinfectante con agua corriente – Universidad Bar-Ilan

La ropa sucia puede transferir bacterias peligrosas y virus a millones de pacientes. Foto: Shutterstock

Químicos de la Universidad de Bar-Ilan desarrollaron una solución en la que el agua del grifo se puede convertir en un potente y ecológico desinfectante.

Originalmente enfocada para matar bacterias, la solución para la piel demostró ser efectiva para neutralizar al coronavirus. Por estos días, el producto se está utilizando en un túnel de saneamiento desarrollado por la empresa israelí RD PACK que rocía a los recién llegados con la solución para brindar protección al ingresar a espacios públicos. También se hacen pruebas en el estadio Bloomfield de Tel Aviv.

Según la empresa, el desinfectante podría utilizarse en lugares como escuelas y hospitales.

7.- Tecnología de reconocimiento facial – AnyVision

Un problema grave en la lucha contra el COVID-19 en los hospitales es el hecho de que los miembros del personal que han enfermado de coronavirus pueden propagar el mal sin saberlo.

En ese sentido, la solución de reconocimiento facial de la empresa AnyVision puede ayudar. Esta compañía ya instaló su tecnología instaladas en la sala de terapia intensiva del Centro Médico Sheba.

Junto a las cámaras de vigilancia habituales del hospital, AnyVision puede revelar si un miembro del personal que dio positivo en la prueba de COVID-19 interactuó con otras personas y, de ser así, por cuánto tiempo y a qué distancia.

8.- Robot personal – Temi

El Centro Médico Sheba utilizó el robot personal Temi para mostrar cómo funciona la comunicación por video entre los trabajadores de la salud y los pacientes así como en los exámenes médicos a distancia.

Temi fue lanzado en 2019 y en principio está destinado para el uso doméstico pero su variedad de sensores y cámaras muestra que el robot personal también puede andar por los pasillos de los hospitales, lo que alivia tanto a trabajadores de la salud como a pacientes.

9.- Gestión de aguas residuales – Paulee CleanTec

Lo que sucede dentro del hospital también afecta a las personas de los alrededores. Los desechos de los hospitales -antibióticos, medicamentos, virus y bacterias- se van por el desagüe al sistema de alcantarillado local y desde allí pueden contaminar las aguas subterráneas y poner en peligro a los residentes más cercanos.

Para combatir esto, la compañía Paulee CleanTec ofrece su sistema de gestión de aguas residuales que normalmente se utiliza para el tratamiento a escala municipal.
En los puntos de alcantarillado de los hospitales, la tecnología podría esterilizar las aguas que fluyen y garantizar que no transporten materiales peligrosos.

“Podemos decir con absoluta certeza es que este tratamiento reduciría a cero todos los contaminantes, tanto químicos como biológicos, que se liberando en los sistemas municipales”, explicó Ilan Levy, director ejecutivo de Paulee.

10.- Sistema de ventilación de aire limpio – Urecsys

Incluso antes de que estallara el COVID-19, la calidad y seguridad del aire que respiramos ya planteaba un desafío para la salud pública. Y aunque muchos edificios están equipados con filtros y sistemas de aire acondicionado, no pueden combatir el ingreso de todos los contaminantes gaseosos y las partículas ultrafinas que llegan desde el exterior.

Para ello, la empresa Urecsys creó una solución que utiliza el análisis de “big data” y el aprendizaje automático para predecir los niveles de contaminación del aire tanto dentro de los edificios como en los alrededores.

Esto permite que los sistemas de ventilación existentes absorban aire exterior solo cuando los niveles de contaminación son bajos, lo que garantiza que las personas respiren el aire más limpio posible.

Urecsys busca instalar su solución en grandes edificios pero su tecnología también podría utilizarse en entornos hospitalarios.

 

Fuente: Latam Israel