El judaísmo en la antigua Roma

El judaísmo es una cultura e identidad milenaria. Ha visto a desfilar a todos los imperios importantes de la historia, desde el antiguo Egipto hasta el Imperio británico.

Sin embargo, su relación con la antigua Roma —tanto política como cultural— tiene una relevancia especial, debido a que fue en el marco de ese choque que el judaísmo antiguo llegó a su fin, y de sus cenizas nació el judaísmo rabínico, paradigma vigente hasta la fecha.

En contra de lo que se pudiera esperar, la relación entre la cultura helenística del Imperio romano y el judaísmo fue de retroalimentación. Normalmente, son los grandes imperios los que imponen su sello e influencia en los reinos pequeños. Sin embargo, para cuando Roma se consolidó como imperio, el judaísmo ya disponía de muchas comunidades diaspóricas a lo largo de todos los lugares circundantes al mar Mediterráneo.

Era una situación inaudita, y el resultado fue que la propia cultura romana se vio altamente impactada por el judaísmo, especialmente a través de la religión que habría de consolidarse como la oficial en la fase tardía del imperio: el cristianismo.

Irving Gatell nos explica los aspectos más destacados de la relación entre ambos universos, y cómo el judaísmo tuvo la capacidad de asimilar las aportaciones positivas de la cultura helenística, sin poner en riesgo su propia identidad espiritual e histórica.

El resultado fue eso que podemos llamar idiosincrasia talmúdica, columna vertebral del judaísmo rabínico desde hace casi dieciocho siglos.

Dar clic en el link para ver el video: https://www.facebook.com/watch/?v=622525985362553

 

Fuente: Enlace Judío