Fotografía y confinamiento: maravillosas tomas de insectos de un fotógrafo israelí en su casa

Con un estudio improvisado, Lior Glaichman desarrolló un nuevo pasatiempo con sorprendentes resultados. Mira las increíbles fotos de insectos.

El período del coronavirus hizo que muchas personas adoptaran nuevos pasatiempos: instrumentos musicales, tejidos, nuevos idiomas y más. Pero Lior Glaichman eligió un entretenimiento muy particular: aprendió a fotografiar insectos en su casa.

Fotografía de insectos en el estudio de la casa del fotógrafo Lior Glaichman.

Gleichman, fotógrafo industrial de profesión, contó que desde siempre le interesaron los insectos, y fue ahora, en el contexto de confinamiento, que pudo aprender a fotografiarlos. “La fotografía de insectos fue un sueño que tuve durante mucho tiempo. Una vez que me metí en todas las tareas demandantes en las que trabajo, no encontré tiempo para un hobbie, algo que sea realmente para mí. Y el coronavirus me dio una especie de oportunidad para refrescar ese sueño y llevarlo a cabo con los conocimientos técnicos que acumulé”, relató Glaichman.

Caracol fotografiado en el estudio.

Sus intentos comenzaron en la naturaleza que rodea su hogar en Kfar Vradim, en el norte de Israel, pero sus fotos no eran particularmente vistosas: “Cuando fotografiaba a los insectos en la naturaleza, no me sentía del todo cómodo. Me acostumbré durante muchos años a trabajar en el estudio. No estaba en mi ‘zona de confort’”, explicó.

Lior Glaichman: “Cuando fotografiaba a los insectos en la naturaleza, no me sentía del todo cómodo”.

Así fue que decidió llevar los insectos a su casa y montar allí un estudio fotográfico. Ahora camina por el entorno natural hasta encontrar un insecto que le llame la atención y lo agarra. Algunas veces lleva también una rama o una hoja para el fondo de la toma. “La ventaja es que los puedo colocar en un entorno completamente oscuro y construir la luz como quiero. Esto es lo contrario a lo que sucede en la naturaleza, donde tengo que improvisar con las condiciones presentes”, detalló el fotógrafo.

Lior Glaichman: “En mi estudio los coloco en un entorno oscuro y construyo la luz como quiero«.

Según Glaichman, un desafío siempre presente en la fotografía es la necesidad de improvisar. “En mi estudio formal tengo todos los equipos disponibles y organizados. En casa tal vez tengo que tomar un trozo de papel para que me ayude en la toma que quiero obtener. Me encanta ese proceso y el desafío me impulsa a seguir. El set nunca es el mismo”, enfatizó.

Estudio improvisado para fotografiar insectos.

El fotógrafo contó también algunos desafíos adicionales que se suman a la tarea. “Mi esposa cada vez que ve un insecto lo aplasta”, bromeó. “Por otra parte, esto ayudó mucho a mi hijo, que tiene miedo a las arañas. Verlas a través de la cámara le pareció muy interesante. A su vez, también resulta un desafío tener que hacer muchas cosas en simultáneo con la sesión de fotos, en contraste con lo que sucede en mi estudio donde todo está ordenado y hasta tengo una persona que me ayuda”, señaló.

Gleichman agregó que le gustaría colaborar con el trabajo de los entomólogos y fotografiar insectos en pos de sus investigaciones.

Lior Glaichman algunas veces lleva una hoja o una rama para usar de fondo en la toma.

Fotografía en estudio.

Lior Glaichman: “Mi hijo le tenía miedo a las arañas y verlas a través del lente le resultó interesante”.

Fotografía en estudio.

 

 

Fuente: Ynet Español