Refugiados en Israel son asistidos con técnicas de mindfulness

Un equipo local es pionero en una intervención de salud mental para mejorar el bienestar de los solicitantes de asilo durante la pandemia de coronavirus.

El solicitante de asilo eritreo Mogos Kidane Tewelde en Tel Aviv. Fotograma de «Mi año de vida consciente» cortesía de shannonharvey.com

Los refugiados africanos que viven hacinados en el sur de Tel Aviv representan hoy cerca de un tercio del total de casos de COVID-19 en la ciudad.

Muchas de estas personas provenientes de Eritrea y Sudán, que buscan asilo en Israel, viven traumatizados por su desplazamiento forzado y su viaje al país. Y enfrentan una precaria vida cotidiana y un futuro incierto.

¿Puede la práctica de mindfulness ayudarlos a lidiar con sus problemas? El profesor de psicología clínica de la Universidad de Haifa, Amit Bernstein, cree que sí.

En los días en los que el coronavirus llegó a Israel, Bernstein y su Laboratorio de Observación de Mentes estaban listos para hacer un lanzamiento internacional de su Proyecto Momentos de Refugio tras un año de duración de un ensayo aleatorio de control de una innovadora intervención grupal que él llama “recuperación del trauma basada en la atención plena para refugiados” (MBTR-R).

El estudio halló poderosos efectos amortiguadores del estrés, incluidas unas significativas bajas del estrés postraumático, la depresión y la ansiedad.

El mindfulness ayuda a refugiados en Tel Aviv a experimentar una  recuperación de sus traumas. Foto cortesía de Amit Bernstein.

Con la pandemia ya en el país Bernstein y su laboratorio desarrollaron rápidamente Mindfulness SOS para refugiados, una versión breve en línea de MBTR-R en varios idiomas para potenciar el acceso durante la pandemia.

En estos días, Mindfulness SOS ya se presenta a diferentes ONG locales e internacionales que trabajan con refugiados y solicitantes de asilo.

Vivir a conciencia

Este proyecto de salud mental de Bernstein aparece en el nuevo documental de Shannon Harvey “My Year of Living Mindful”.  Es que la iniciativa está generando interés en todo el mundo debido a la novedad de la propuesta y su extraordinario impacto potencial a la luz de la crisis global de desplazamiento forzado.

El profesor Amit Bernstein de la Universidad de Haifa. Foto cortesía de shannonharvey.com

Durante mucho tiempo, el equipo de Bernstein planeó desarrollar una versión móvil del programa, que estuviera alojada en la web para llegar a poblaciones remotas con acceso limitado a profesionales de la salud pero también para permitir que más personas participasen en la capacitación.

«Tener un programa efectivo es un gran primer paso pero garantizar la accesibilidad y el alcance de este a aquellos que más lo necesitan es fundamental para traducir esa ciencia al impacto social», le explicó Bernstein a ISRAEL21c. Su equipo trabajó las 24 horas para activar el programa durante la pandemia de coronavirus.

El especialista contó que a los pocos días de que el COVID-19 atacara a Israel “comenzamos a recibir llamadas de socios, de ONG, solicitantes de asilo y líderes de la comunidad de que estaban en crisis y no podían recibir servicios”.

Los datos son asombrosos: una encuesta de 900 eritreos solicitantes de asilo en Jerusalén mostró que alrededor del 85 por ciento había perdido todos los ingresos, el 95 por ciento tenía estrés económico y el 70 por ciento manifestó que podría necesitar atención de salud mental de inmediato.

«Es difícil cuantificar cuán angustioso es para ellos. Para empezar, están muy inseguros en lo que se refiere a residencia, vivienda, ingresos, alimentos y atención médica, y tienen mucho miedo a la deportación” , definió Bernstein, que señaló que lo que ocurre en el sur de Tel Aviv refleja la crisis de salud mental que afecta a millones de refugiados en muchos países.

Tráfico de personas y tortura

Nacido en Haifa y criado y entrenado como psicólogo clínico en EEUU, Bernstein siempre se interesó en cómo los pensamientos, los recuerdos y las expresiones internas de las personas influyen en la forma en que se adaptan a la vida.

Luego de volver a Haifa para enseñar en la Facultad de Psicología de la universidad de la ciudad hace unos 12 años, Bernstein fundó el Laboratorio de Observación de Mentes. “Algunas personas crecen de un trauma y otras no superan la lucha”, dijo.

Kim Yuval, entonces una estudiante de doctorado, trabajaba en la comunidad con solicitantes de asilo africanos recién llegados al sur de Tel Aviv y le dijo a Bernstein que muchos de ellos habían sobrevivido a experiencias horribles como el tráfico y la tortura en sus países de origen y en camino a Israel.

Al enterarse de esto, Yuval, Bernstein y su laboratorio comenzaron una década de estudios desde un laboratorio móvil y descubrieron cuánto estrés experimentaban esos sobrevivientes y qué ayudó a construir resiliencia en algunos.

Un mensaje de apoyo para solicitantes de asilo africanos en el sur de Tel Aviv. Foto cortesía de Amit Bernstein.

“Cuando comprendimos la escala y el alcance de la gravedad de los niveles de estrés postraumático, suicidio, violencia y depresión en estas comunidades, supimos que teníamos que pasar de la documentación a la intervención. Pero necesitábamos un programa basado en evidencia para ayudar a esta población de aproximadamente 30.000 en Tel Aviv y a decenas de millones de desplazados forzados en todo el mundo”, afirmó el científico.

El entrenamiento de mindfulness parecía cumplir con todos los requisitos. Según Bernstein, la atención plena se asocia con la recuperación y la resistencia al estrés y “también es de un costo relativamente bajo y puede ser dado por diferentes tipos de profesionales en una serie de plataformas”.

El equipo del profesor de Haifa indica que esta práctica ayuda a las personas a involucrarse de manera diferente con sus experiencias internas. Es suficientemente portátil y flexible como para trascender las diferencias lingüísticas y culturales entre los refugiados.

Disminuir el dolor y promover la paz

El MBTR-R fue implementado en el sur de Tel Aviv por un equipo de estudiantes israelíes, solicitantes de asilo e instructores de mindfulness con Bernstein a la cabeza.

Todos desarrollaron formas novedosas de enseñar meditación de mindfulness a personas que en el momento en que cierran los ojos sólo veían imágenes horribles y sentían miedo y pánico.

“Hicimos adaptaciones sensibles y culturales al trauma en prácticas y técnicas de mindfulness bien establecidas. Sin estos cambios, no creemos que el programa hubiese sido efectivo», detalló Bernstein

Las sesiones se llevaron adelante en un sitio donde las personas se sentían lo suficientemente seguras como para cerrar los ojos y relajarse un rato. Los participantes compartieron una comida y sus hijos fueron atendidos por las niñeras de la comunidad. “Moments of Refuge” ha dado los primeros pasos y los hallazgos son extremadamente emocionantes en lo referido a la ciencia global de intervención en salud mental. Parece que funciona muy bien, incluso para las personas más vulnerables y traumatizadas del planeta”, refirió el especialista.

“Te conviertes en alguien Nuevo”

“Nuestra idea original era brindar momentos de abrigo y seguridad en sus cuerpos y mentes. Esperamos que esto ayude a algunos a comenzar el proceso de recuperación”, dijo Bernstein. Y añadió: “Hallamos que esos momentos de refugio para un número significativo de personas condujo a una mejora significativa en el estrés postraumático, la depresión, la ansiedad e incluso algunas mejoras en el bienestar”.

Tewelde, un solicitante de asilo de Eritrea, se vio profundamente afectado por el programa. En el documental de Shannon Harvey, Mogos Kidane Tewelde habló sobre cómo el programa de Bernstein lo ayuda a lidiar con el trauma sufrido en su viaje a través del desierto africano hacia Israel.

El beneficiario relató que en sus oídos aún resuenan gritos, llantos y vómitos de otros refugiados sometidos a severos abusos por parte de los hombres a los que les pagaron para transportarlos. Estos recuerdos, además del estrés cotidiano como persona desplazada, lo hicieron sentir “enfermo y deprimido”.

El equipo de Bernstein le enseñó cómo crear momentos de refugio y paz en su mente y cuerpo. “Después de meditar, te vuelves una persona nueva. Por algunos minutos, te conviertes en alguien diferente”, narró Tewelde.

El hombre afirmó que espera que Moments of Refuge “se distribuya a todas las personas, para formar parte del sistema de refugiados”.

El éxito del proyecto de Tel Aviv alentó a Bernstein a construir una red de socios en América del Norte, Europa, Oriente Medio y África y lanzar el proyecto global. Ahora es el momento de buscar financiación para ayudar a cientos de miles de refugiados y solicitantes de asilo a comenzar a sanar y recuperarse.

“Inspirado y alimentado por el coronavirus, Mindfulness SOS será relevante mucho más allá de la crisis actual”, finalizó Bernstein.

 

Fuente: Israel 21C