Israel conmemora el 28º aniversario del atentado contra la embajada en Buenos Aires

A las 14.45 horas del 17 de marzo de 1992, una poderosa bomba destruyó el edificio de la Embajada de Israel en Buenos Aires, cobrando la vida de 29 personas, entre ellas tres diplomáticos israelíes, seis empleados locales y decenas de argentinos inocentes, incluidos residentes ancianos de un hogar de ancianos cercano, y escolares en un autobús.

En un instante, la embajada y la iglesia cercana fueron literalmente borradas del mapa. Hezbolá, que se autoproclama como un «partido de Dios», asumió la responsabilidad del ataque.

Atentado contra la Embajada de Israel en Buenos Aires, 1992

La Corte Suprema de la República Argentina ordenó una investigación pericial del ataque que fue llevada a cabo por el jefe de la Unidad de Desactivación de Bombas y Explosivos de la Gendarmería Nacional. El resultado fue concluyente: «La explosión tuvo lugar fuera del edificio cuando un coche bomba impactó contra el edificio de la embajada. Sin embargo, en 1996 la Corte Suprema Argentina emitió un comunicado diciendo que era imposible determinar quién era el responsable de este acto terrorista.

En mayo de 1999, tras una investigación oficial, el Tribunal Supremo de Argentina acusó a Hezbolá del ataque y emitió una orden de arresto contra Imad Mughnieh, comandante del brazo militar de Hezbolá. Una investigación llevada a cabo por Israel, cuyos hallazgos se hicieron públicos en 2003, mostró que los niveles más altos del régimen iraní estaban al tanto de la intención de Hezbolá de perpetrar el ataque y, de hecho, habían autorizado a Hezbolá a llevarlo a cabo.

El informe de 2006 sobre los hallazgos del equipo especial que investigó el ataque terrorista que destruyó el edificio del Centro Comunitario Judío (AMIA) en Buenos Aires (18 de julio de 1994) establece que según el testimonio de expertos, «el modus operandi del ataque fue idéntico al método empleado dos años antes en el ataque a la embajada israelí en Buenos Aires (un ataque que según la Corte Suprema de Argentina fue obra de la Jihad Islámica en su calidad de ala militar de Hezbolá).»

Hasta la fecha, nadie ha sido llevado ante la justicia por estos ataques. Israel sigue convencido de la responsabilidad iraní por el atentado de la embajada en 1992 y contra el centro comunitario judío AMIA, en 1994.

El 17 de marzo de 2000, se inauguró un monumento conmemorativo en el predio de la antigua embajada.

Un monumento de mármol, una réplica de la columna del edificio original de la embajada, se encuentra hoy en la Embajada de Israel en Buenos Aires, en memoria de los que murieron en ese fatídico día de 1992, exhibiendo el versículo del profeta Amós: «Levantaré sus ruinas y las reconstruiré como en los tiempos de antaño.»

Fuente: Ministerio de Relaciones exteriores