Líderes de más de 40 países llegan a Jerusalén para conmemorar el 75 aniversario de la liberación de Auschwitz

Foto: Sander Crombach / Unsplash

26 presidentes, cuatro primeros ministros, cuatro reyes y decenas de líderes de 46 países de todo el mundo se encontrarán en Israel esta semana para un evento sin precedentes en la historia de la nación.

Bajo el título “Recordando el Holocausto: Luchando contra el Antisemitismo”,  el presidente Reuven Rivlin y el museo Yad Vashem marcarán desde Jerusalén junto a los líderes del mundo 75 años de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz.

El acto central será el quinto Foro Mundial del Holocausto que se realizará en Yad Vashem el día jueves 23 y que será transmitido en vivo desde las 13:30 hora local.

El propio ministro de Relaciones Exteriores, Israel Katz, catalogó el evento como “el más grande desde el establecimiento del Estado”.

Entre los que participan se encuentran figuras como el presidente ruso Vladimir Putin, el rey Felipe VI de España, el presidente francés Emmanuel Macron, el nuevo presidente argentino Alberto Fernández quien confirmó su participación el pasado jueves, el príncipe Carlos del Reino Unido y el vicepresidente norteamericano Mike Pence.

El día anterior al foro, el miércoles 22, todos los líderes llegarán a la residencia del presidente Rivlin en Jerusalén para una cena oficial. En el evento pronunciará unas palabras el rey de España, Felipe VI, en representación de los líderes de todo el mundo.

Todos los líderes de Estado que participan en el evento tendrán además media hora de reunión cara a cara con el presidente Reuven Rivlin y solo algunos -Putin, Macron y Pence- se reunirán también con el primer ministro Netanyahu.

La visita del presidente ruso Vladimir Putin toma especial importancia debido al tema de la joven israelí Naama Issachar, quien fue condenada a 7.5 años de cárcel debido a que le encontraron nueve gramos de cannabis cuando pasaba por el aeropuerto.

En los últimos meses se han realizado intensas campañas desde el lado israelí para pedir su liberación y el propio Netanyahu expresó este fin de semana tras conversar por teléfono con Putin que “sintió verdadera disposición a alcanzar una solución” y se declaró “mucho más optimista”. Según reportes locales, Putin decidiría sobre el destino de Issachar durante su visita a Israel.

Otro acontecimiento interesante tendrá como protagonista al príncipe Carlos del Reino Unido que visita por primera vez el país en calidad oficial y que es el segundo miembro de la familia real en hacerlo, después de su hijo Guillermo en 2018.

Como parte de su visita, Carlos visitará también la tumba de su abuela paterna, la princesa Alice de Battenberg, reconocida como Justa Entre Las Naciones por salvar a judíos durante el Holocausto y quien está enterrada en el Monte de los Olivos en Jerusalén.

Una de las grandes ausencias en el evento será la del presidente polaco Andrzej Duda que suspendió su participación después de que los organizadores no aceptaran su petición de ser uno de los oradores en el evento principal. Duda criticó que los líderes de EEUU, Rusia, Francia, Reino Unido y Alemania hablarán durante el evento pero a él le fuera negada esta oportunidad.

Logística de una semana de alta intensidad

En el ministerio de Relaciones Exteriores aseguraron que esta será la tercera reunión de líderes internacionales más grande de la historia del país tras los funerales de Shimon Peres e Itzjak Rabin, aunque en este caso los mandatarios permanecerán más tiempo en Israel, lo que involucra una organización logística mucho más compleja.

Todos los líderes internacionales serán recibidos por el director general de la cancillería israelí, Yuval Rotem, así como por al menos un ministro del gobierno. Además, la terminal 1 del aeropuerto estará totalmente clausurado por varios días para la llegada de los mandatarios y la autopista 1 también se cerrará cada vez que uno de estos mandatarios esté emprendiendo el viaje hacia Jerusalén.

La gran mayoría de los líderes se hospedarán en el histórico hotel King David en Jerusalén y algunos otros en el David Citadel que se encuentra en la cercanía, por lo que esa zona de Jerusalén, y la capital en general, tendrán una intensa presencia policial y de delegaciones internacionales, que seguramente hará más espeso el tránsito en la ciudad. La delegación estadounidense, que incluye al vicepresidente Mike Pence y a la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, se alojará en el hotel Crowne Plaza de la capital.

En la residencia del presidente Rivlin, donde se celebrará uno de los principales eventos, están erigiendo varias carpas VIP para recibir a los invitados. Para el evento, la oficina del presidente destinó recursos de unos 30 millones de shekels (más de 8 millones de dólares).

Fuente: Aurora Digital